El sector, muy castigado en 2018

Goldman, Jefferies y Morgan golpean a la banca española ¿ha terminado la purga?

El retraso en la subida de tipos en EEUU, los emergentes o los cambios en los impuestos de las hipotecas juegan en su contra 

2018, un año para olvidar de la banca en bolsa
   

En apenas un par de semanas los gigantes estadounidenses de la inversión han puesto el ojo y la bala en el sector financiero español. Goldman Sachs y Morgan Stanley rebajaron estos días el precio objetivo de la banca del Ibex, a la vez que Jefferies advertía de que las entidades de nuestro país deberán hacer frente a un coste extra de 44.000 millones de euros en caso de que Europa tumbe el Índice de Referencia de los Préstamos Hipotecarios (IRPH) que afecta a miles de hipotecas en nuestro país. La crisis de los Actos Jurídicos Documentados situaría a Caixabank entre las más perjudicadas, mientras que BBVA o Santander podrían defenderse mejor debido a su mayor diversificación geográfica.

La duda es si éste puede ser un buen momento para entrar en unas compañías que cotizan a precios muy atractivos o si, por el contrario, la purga en las entidades aún no ha acabado. Un sector del mercado teme que las grandes firmas estén ejerciendo una presión 'extra' sobre estos valores para comprar un poco más adelante a precios de saldo

Otro grupo importante de analistas incide en que pese a que pudiera parecer que algunas entidades empiezan a mostrar un rango lateral, la tendencia sigue siendo claramente a la baja, por lo que descartan comprar bancos del Ibex hasta que no se observe un cambio claro de tendencia. En tanto en cuanto estas dudas no se resuelvan, siguen mirando al sector desde un prisma de prudencia, "a pesar de que cotizan a precios atractivos y su potencial alcista es elevado", apuntan.

En lo que llevamos de año, el Sabadell pierde en torno al 34% de su valor, BBVA y Bankia retroceden alrededor de un 30%, mientras que Santander se deja algo más del 20%. Son los valores más castigados con diferencia, mientras que Caixabank y Bankinter reducen los recortes en bolsa al 9 y al 7%, respectivamente. 

Sergio Ávila Luengo de IG Markets se muestra bastante pesimista en este sentido y recuerda que el sector no solo está en clara tendencia bajista, sino que además va a seguir teniendo dificultades el año que viene. "En Europa los tipos van a seguir siendo bajos, por lo que los beneficios tampoco van a ser excesivamente importantes teniendo en cuenta que los márgenes son más reducidos", explica.

Esto sucede a la vez que en EEUU empezamos a ver de nuevo una inversión de la curva de tipos, algo que puede ser perjudicial para el sector financiero. Por otro lado, el hecho de que la subida del precio del dinero en EEUU pueda frenarse o retrasarse perjudica a la banca americana y a aquellas entidades con negocio allí. Al mismo tiempo y, a pesar de que el dólar se devalúa y de que podría haber una menor subida de tipos, aún podríamos ver problemas en las divisas y los mercados emergentes.

Desde su punto de vista, no es momento aún para entrar en este tipo de firmas y sería mejor evitar quedarse enganchados en un valor y tener que asumir riesgos innecesarios. Victoria Torre de Selfbank coincide en que el sector sigue atravesando por dificultades, que no parece que vayan a resolverse de forma inmediata.

Recuerda, eso sí, que la situación es indudablemente mejor que la de hace unos años. Los bancos han hecho una limpia importante de sus balances y sus niveles de solvencia han mejorado significativamente, aunque aún se sitúan por detrás de otras grandes entidades europeas. Esto ha hecho que también el rating de muchas entidades financieras haya mejorado. A la vez, los bancos han seguido desprendiéndose de activos inmobiliarios improductivos, "algo que sentará bien a sus resultados", asegura Torre.

Muy positivas son también las mejoras en los ratios de rentabilidad de los bancos, que antes de la crisis alcanzaban los dos dígitos y que cayeron por debajo ante los múltiples problemas del sistema financiero. En la actualidad, la media vuelve a acercarse al 10%, superando en este caso a otras entidades europeas, por lo que vuelven a alcanzar unos niveles atractivos.

No obstante, sigue habiendo un cierto pesimismo en torno al sector, que podría cambiar en el momento en el que se vea más claro cuándo subirán los tipos de interés. En este sentido, el mercado confiaba en que 2019 fuese el año del "fin de la era de los tipos a cero", pero los temores a la ralentización económica han hecho que los últimos mensajes de la Fed sean más moderados y esto podría también impactar en los planes del BCE. "Por este lado, pues, habrá aún que esperar para ver mejoría en márgenes", según Victoria Torre. 

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