Activos de riesgo

El 'high yield' europeo vuelve a niveles pre-crisis y activa su atractivo para 2021

El apoyo de los bancos centrales ha actuado de factor decisivo y las rentabilidades medias de la deuda de alto rendimiento europea se sitúan en el 3,44%, frente al 10,6% que se registró en el pico de la pandemia.

dinero deuda pública (Foto de ARCHIVO) 23/6/2017
El 'high yield' europeo vuelve a niveles pre-crisis y activa su atractivo para 2021
Europa Press

Si echamos la vista atrás hacia el inicio de la crisis de COVID-19, se ha podido comprobar que lo que hundió al mundo en la actual recesión fue un shock para el sistema y que su desarrollo fue espectacular. Existe la posibilidad de que esto sitúe a las valoraciones en niveles incómodos de una forma mucho más rápido de lo que se ha producido en el pasado, ya que inevitablemente las consecuencias de la extraordinaria intervención de los bancos centrales y los gobiernos de todo el mundo se abren paso en los mercados financieros.

Teniendo esto en cuenta, 2021 puede ser un buen año para los activos de riesgo. Hay un ejemplo claro de ello que se observa en el mercado de la deuda de menor calificación crediticia: la rentabilidad de los bonos high yield ya ha descendido a niveles previos a la crisis. El apoyo de los bancos centrales ha actuado de factor decisivo y las rentabilidades medias de la deuda de alto rendimiento europea, según datos de Bloomberg, se sitúan en el 3,44% –frente al 10,6% que alcanzaron en el pico el pasado 30 de marzo–.

Los planes de apoyo del BCE y los gobiernos han tenido mucho que ver en esta clara tendencia a la baja. Entre otros el nuevo Programa de Compras de Emergencia para Pandemias (PEPP), que se puso en marcha el pasado 4 de junio y que ahora asciende a 1,35 billones de euros –además de preverse que dure al menos hasta junio–, ha ejercido como catalizador bajista en cuanto a la caída de las rentabilidades de los bonos.

Pero esta evolución descendente en el rendimiento de este tipo de bonos puede permanecer estable, efectivamente, debido a varios factores. “El primero de ellos es la distribución generalizada de varias vacunas del Covid-19 a partir del primer trimestre, lo que facilitará el retorno a la actividad económica normal, mientras que el segundo se debe a que el apoyo del estado y de los bancos centrales se mantendrá firme para fomentar la recuperación que ya está en marcha”, comenta Mark Holman, CEO TwentyFour Asset Management (Boutique de Vontobel AM).

La media de los expertos espera que el consumo aumente durante el segundo trimestre, debido a que la demanda que se ha acumulado hasta la fecha impulsará el gasto mucho antes de lo que podríamos ver en el entorno normal de un inicio de ciclo, lo que cual podría favorecer a los mercados desarrollados cuyo PIB se sustenta en gran medida por el consumo.

No se debe subestimar el impacto del PEPP en los mercados de bonos gubernamentales de la zona del euro; los fondos restantes del programa ya son suficientes para adquirir toda la oferta neta prevista de bonos gubernamentales de la eurozona el año próximo, y con el aumento que esperamos, su capacidad podría extenderse hasta el doble de la cantidad de nueva emisión neta.

“Esto crearía un escenario técnico muy fuerte y haría que la curva de rendimiento fuera increíblemente estable, incluso si los rendimientos son muy bajos”, apunta Holman. De este modo, a su modo de ver, el mayor ganador del PEPP debería ser el BTP italiano, ya que podría converger con el Bund alemán en los próximos 12 meses

El atractivo o no de la deuda en el horizonte

¿Es la deuda europea con calificación de high yield un segmento con oportunidades para tener en cuenta? Según Raphael Thuin, director de Capital Markets Strategies de Tikehau Capital, la alta volatilidad y elevada dispersión del mercado este año han dejado algunas oportunidades interesantes. “Una de ellas se puede observar en el espacio europeo de corta duración”, afirma el experto. Especialmente, porque las curvas de dispersión de crédito se han aplanado dramáticamente durante las primeras semanas de la crisis, tanto en el mercado de Estados Unidos como en el europeo.

Siguiendo este movimiento, las curvas de Estados Unidos se volvieron a elevar rápidamente para retornar a los niveles anteriores a la crisis. “Si esta convergencia de vuelta a niveles pre-crisis continuara, podríamos ver un rendimiento superior para la corta duración en Europa”, añade. 

Los diferenciales podrían seguir estrechándose el próximo año. Pero debido a que se prevé que los rendimientos subyacentes de los bonos soberanos seguirán subiendo, el estrechamiento de los diferenciales se erosionará. “Por ese motivo, a la hora de decidir dónde realizar la exposición al crédito con grado de inversión vale la pena considerar qué curva de rendimiento dentro de los bonos soberanos será más estable”, dice Holman.

Por tanto, en opinión de Holman, los bonos de alto rendimiento son un activo mucho más interesante, sobre todo si consideramos cómo evolucionarán las calificaciones crediticias y las tasas de impago. “Las rebajas de rating alcanzaron su punto máximo en el segundo trimestre y han ido mejorando progresivamente desde entonces, hasta el punto de que es probable que las mejoras superen a las rebajas a mediados de 2021, aunque todo tendrá mucho que ver con la zona geográfica”, destaca.

Las tasas de impago de la deuda corporativa con grado especulativo han sido notablemente inferiores incluso a las previsiones más optimistas de principios de este año, y es probable que alcancen su máximo a finales del primer trimestre. A finales de año, la tasa High Yield del euro probablemente se situará sólo alrededor del 4%; probablemente no subirá mucho más y es probable que caiga al 3% o incluso menos a finales de 2021.

“Debido a que la parte media de las curvas de rendimiento está mucho mejor anclada (el vencimiento medio de los índices de crédito de alto rendimiento es de apenas cinco años), creemos que los inversores pueden obtener su rendimiento más un par de puntos porcentuales de ganancias de capital”, concluye Holman.

Mostrar comentarios