La hoja de ruta de Letterone

La maldición de Fridman para Dia: 5 años sin dividendo, 2 en pérdidas, despidos…

Letterone declara unas pérdidas de 680 millones de euros en 2018 asociadas a su inversión en Dia y pinta un futuro negro a los accionistas.

Stephan Ducharme, consejero delegado de L1.
Stephan Ducharme, consejero delegado de L1. / José González

No es una opa, es un funeral... Casi una maldición. El fondo británico Letterone, propiedad de Mijaíl Fridman y dirigido por Stephan Ducharme, confirma en el folleto de su opa sobre la cadena de supermercados Dia lo que casi todo el mundo sabía: la situación es de urgencia. Por eso la CNMV aprobó con celeridad el folleto este jueves, cinco semanas después de admitirlo a trámite, para que Dia pueda recibir 500 millones de euros de una ampliación de capital posterior del ruso si, finalmente, alcanza el 65% tras la opa.

Entre los riesgos que Fridman identifica en la operación sobre Dia se encuentra el mayor de todos: una quiebra. Letterone entiende que el consejo de administración puede tomar medidas “como podrían ser, por ejemplo, la declaración de insolvencia o la capitalización de deuda por parte de los bancos acreedores, en el plazo de dos meses desde la fecha de celebración de la Junta General de Accionistas 2019 para evitar la disolución judicial” de Dia, explica en el folleto registrado ante la CNMV.

El patrimonio neto de Dia pasó de 202 millones de euros al cierre de 2017 a 99 millones en negativo al cierre 2018. “Este rápido deterioro ha tenido como consecuencia que, desde el citado 28 de diciembre de 2018, la Sociedad Afectada se encuentre en causa legal de disolución”, recuerda Letterone en la documentación, en la que arenga a los accionistas de Dia a aceptar su opa o que se atengan a las consecuencias. Los rusos advierten que si no logran el 35% del 71% al que se dirige la opa, incluyendo el 4,2% en manos de Goldman Sachs, se irán… También se irán si la banca no pacta la refinanciación y si el consejo de administración amplía capital para evitar la quiebra, entonces, Letterone retirará su opa.

Con este grave panorama por delante en Dia parece obvio pensar que la empresa tardará en dar beneficios o repartirlos en forma dividendo hasta que no se estabilice. Es de sentido común. La hoja de ruta de Fridman para Dia, dirigida y diseñada por Ducharme, exconsejero delegado del ‘Mercadona ruso’ X5, y Karl Heinz Holland, exconsejero delegado de Lidl, prevé que Dia “no generará caja ni resultados positivos durante los dos primeros años del Plan de Transformación” y no ve realista prometer un dividendo antes de cinco años.

Durante el periodo que dure esta transformación, Dia consumirá entre 200 y 250 millones para financiar inversiones con las que dar la vuelta a la compañía. Fridman planea poner al frente de Dia a Ducharme, Holland y Sergio Ferreiro Dias, que volverán a ocupar los puestos en el consejo de administración que dejaron vacantes en diciembre y cesarán a la actual cúpula, empezando por el consejero delegado, Borja de la Cierva, además de otros miembros de la plantilla actual de la compañía.

Letterone insiste en que un Dia bajo su control no tendrá nada que ver con el anterior en cuanto a la remuneración al accionista, y su política de dividendos puede “no ofrecer un rendimiento tan elevado como el que ha ofrecido históricamente o, potencialmente, no llegar a distribuir dividendos”. También hay un recado a los bancos acreedores que deben aprobar la refinanciación: abarca un préstamo sindicado de hasta 900 millones de euros, así como otras líneas de liquidez de corto plazo y los vencimientos de los bonos (300 millones en julio). 

Todo los mensajes van encaminados a que los actuales accionistas le vendan sus acciones: ni con Fridman ni sin él parece una buena opción ser accionista de Dia, según sus lúgubres previsiones. No es para menos. Letterone declara unas pérdidas de 680 millones de euros asociadas a su inversión en Dia, casi la totalidad de los 800 millones que ha invertido ya. El magnate ruso prevé adelantar 200 millones de euros en forma de préstamos subordinado con cargo a la futura ampliación.

Financiación desde Jersey 

Letterone detalla además su elenco de proveedores financieros para su opa. Desde BNP Paribas en la depositaría de acciones, Goldman Sachs como asesor de su operación sobre Dia, GVC Gaesco como agente liquidador de la opa o UBS como avalista de su financiación. Como máximo, Fridman tendrá que desembolsar otros 295 millones por el 71% que no controla y eso para Letterone no parece ser un problema.

El fondo declara que no tiene deuda financiera y se está financiando con préstamos intragrupo. Fridman lanza la opa sobre Dia desde Luxemburgo (L1 Retail SARL) que se nutre con un préstamo de 300 millones de euros prestados desde el L1R Finance Ltd con sede en la Isla de Jersey, que a su vez toma prestados sus fondos desde otro fondo en el mismo paraíso fiscal (LTS Jersey), según consta en la documentación.

“Ambos préstamos intragrupo son préstamos no garantizados que vencen el 30 de junio de 2021, pero que pueden ser reembolsados sin penalización en cualquier momento a elección del deudor. El préstamo entre el Oferente y L1R Finance (Jersey) Limited tiene un tipo de interés del 2,5% anual y el préstamo entre L1R Finance (Jersey) Limited y LTS (Jersey) Limited tiene un tipo de interés del 2,0% anual”, explica Fridman en su folleto. Letterone indica además que sus accionistas no tienen ninguna conexión con otros grupos de distribución como Lidl o Carrefour, pero sí con X5 Retail NV, el grupo en el que Fridman y sus socios controlan la mitad del capital a través del holding ruso Alfa Group.

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