A las puertas del 4 de julio

¿Hay combustible para más rally en Wall Street? El S&P 500 sueña con los 3.000

El principal mercado del mundo despide otra sesión alcista en zona de máximos históricos

Bolsa de Nueva York, Wall Street
¿Hasta dónde puede llegar el primer mercado del mundo?

Pese a quedarse corta y no atajar la raíz del problema, la tregua comercial entre Estados Unidos y China ha dado el optimismo suficiente a la renta variable para arrancar con buen pie el segundo semestre. El S&P 500, que incluye a las 500 compañías más grandes de EEUU, roza los 3.000 puntos tras haber marcado un nuevo máximo histórico y el Dow Jones y el Nasdaq 100 están más cerca de pulverizar sus últimos récords. ¿Hay combustible suficiente para seguir alimentando el rally en el primer mercado del mundo?

La situación parece propicia para seguir adelante con los avances. El S&P acumula un rally del 18% en el primer semestre, sin embargo el Dow Jones, que se dispara un 14,5% en el ejercicio, se resiste a marcar nuevo récord y a superar los 26.828 puntos que alcanzó el pasado 31 de octubre. El estirón del Nasdaq 100 desde comienzos de enero es del 22,7%, de forma que cotiza muy próximo al techo que marcó a comienzos de mayo en 7.845 puntos. 

Las conversaciones entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping han dotado de una dosis extra de fuel al bólido norteamericano, que se materializó de nuevo a la apertura del mes de julio con nuevos máximos históricos. Pero ¿Por cuánto tiempo se mantendrá esta situación? Miguel Momobela, analista del broker XTB, recuerda que la sombra de la recesión en la economía americana está materializándose gradualmente hasta el punto de mantener en vilo a los inversores alcistas, y a ello cabe añadir el escenario de posible bajada de tipos por parte de la Reserva Federal. Esto último es, desde su punto de vista, otro catalizador para la reversión tendencial a la baja en los principales índices americanos.

En cualquier caso, los expertos diferencian bien entre el corto y el largo plazo y apuntan a unos soportes claros por nivel técnico que, en caso de ser perforados llevarían a pensar que estamos ante un cambio de tendencia -ésta sigue siendo alcista, pese a que desde mediados de 2018 ya no es tan limpia-. En el corto plazo, Sara Carbonell, de CMC Markets, apunta a que de aquí al siguiente trimestre (finales de septiembre u octubre) el Dow Jones no debería cerrar en velas semanales por debajo de 24.700 puntos. Y más a largo plazo, añade, la tendencia también seguiría siendo alcista a no ser que cerrase en velas mensuales por debajo de 23.250 puntos, que con todo no es un soporte de tanta fortaleza como el semanal.

Desde su punto de vista, el catalizador a corto plazo va a ser sobre todo la tregua comercial, más incluso que los resultados empresariales. Si esa 'paz' temporal continua y las dos potencias alcanzan un acuerdo, la tendencia alcista puede continuar. Sin embargo, en un plazo algo más largo, de aquí a finales de año, entrarán en juego también las políticas de los bancos centrales, puesto que la rebaja de tipos va a mover capitales hacia la renta variable, que se mantengan esas políticas, y ver los resultados empresariales con más perspectiva. También serán relevantes la evolución del dólar o la de las materias primas, sobre todo del precio del petróleo. 

Una tregua que suscita serias dudas

Los efectos adicionales de la batalla arancelaria que EEUU ya libra no sólo con China, sino también con México, la Unión Europea... son imprevisibles y podrían constituir una amenaza adicional para una máquina hasta ahora perfectamente engrasada como es la economía estadounidense, que ya estaría sin embargo mostrando síntomas de agotamiento.

Tanto es así que los analistas consultados temen que los recortes de tipos que la Fed podría anunciar de aquí a finales de año (se habla de dos o incluso tres) no sirvan por sí solos para proporcionar un impulso importante a la economía real. Los expertos de DWS, gestora del grupo Deutsche Bank, consideran que la incertidumbre sobre los diversos conflictos comerciales "sigue siendo demasiado alta para eso". Así lo demuestran las encuestas de sentimiento corporativo, por lo que habrá que esperar a los próximos informes trimestrales para tener una idea más clara.

"Esperamos rastros visibles del conflicto comercial entre Estados Unidos y China en el sector manufacturero y no esperaríamos una continuación de la reacción positiva actual del mercado", aseguran, y añaden que desde el segundo trimestre de 2006 no había habido tantas compañías que arrojasen una perspectiva de ganancias negativa en el período previo a la temporada de resultados.

Las estimaciones han sido revisadas a la baja tanto para el segundo trimestre como para el tercero y en ese sentido, "el riesgo de decepciones es limitado", recuerdan desde la gestora A&G. Sin embargo, a partir del cuarto trimestre el listón continúa muy alto, por lo que habrá que estar atentos a las indicaciones que las propias compañías vayan dando de cara a final de año o incluso al próximo ejercicio. "Este mes, dada la tregua comercial y el inicio esperado de la bajada de tipos, podría ser pronto para comenzar a gestionar a la baja las expectativas de los analistas, pero pensamos que el riesgo es a la baja", sentencian.

La gestora suiza Unigestion destaca cómo el objetivo de la Fed de aplicar una política monetaria que pueda generar “efecto riqueza” y el del propio Donald Trump de utilizar sistemáticamente el mercado como un método para medir el éxito de sus políticas económicas, han llevado a que se desarrolle el mercado alcista más largo registrado nunca en un contexto de expansión económica tan débil y con unos niveles de deuda extraordinariamente altos. Este “rally” se alimenta “de políticas monetarias y fiscales llevadas al límite”, según estos expertos. El principal riesgo para este “rally” es que muera por un crecimiento más débil al esperado o por una inflación acelerada.

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