Sin rentabilidad en la deuda

Préstamos a pymes, tierras, oficinas… Los tipos bajos abren las alternativas

Los bancos centrales, para garantizar la liquidez de los gobiernos y de las compañías, han optado por una estrategia de políticas monetarias extremadamente laxas con el fin de evitar una ola de impagos.

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La deuda pública cotiza en rentabilidad negativa.

El mundo que deja la pandemia puede haber limado la rentabilidad de muchas clases de activos. La renta fija ya no proporciona los retornos de antaño, mientras que la bolsa genera rendimientos si se asume un mayor nivel de riesgo, especialmente en el sector tecnológico. Es el pan de cada día con el que parece que van a lidiar los inversores durante el 2021 y, quien sabe, si a lo largo de los próximos ejercicios.

Esta situación parece que ha llegado de la mano de los bajos tipos de interés o negativos, en el caso de algunas economías como la europea. Los bancos centrales, para garantizar la liquidez de los gobiernos y de las compañías, han optado por una estrategia de políticas monetarias extremadamente laxas con el fin de evitar una ola de impagos. También, para que la actividad económica se reactive lo más pronto posible.

Sin embargo, estos tipos de interés en estos mínimos históricos, que parece que van a acompañar a los inversores durante unos cuantos años, han creado dificultades a la hora de elegir los activos que incorporar a la cartera en aras de proporcionar buenos rendimientos. Eso sí, sin tener que arriesgarse en exceso. Dicho de otra forma: una estrategia muy difícil de llevar a cabo en el panorama actual.

Se trata de un esquema que empieza a brindar cierto interés en los activos alternativos como edificios de oficinas, tierras agrícolas y préstamos a pymes. “Pueden ayudar a los inversores a alcanzar sus objetivos mientras los tipos de interés se mantengan bajos”, asegura José Minaya, CEO de Nuveen.

Aproximadamente una cuarta parte de las inversiones de esta gestora están en las llamadas opciones alternativas, que según Minaya pueden pagar rendimientos muy por encima de las inversiones típicas en acciones o bonos a lo largo plazo, especialmente con una Reserva Federal de Estados Unidos moderada.

Si nos apegamos a una cartera tradicional, es muy poco probable alcanzar las rentabilidades previstos en los próximos cinco o 10 años", expone Minaya. Pese a que nadie tuvo que tirar de esta filosofía de inversión ahora todo habría cambiado: “vivimos en este entorno en el que encontrar ingresos y diversificación es cada vez más difícil”.

“Por eso apuesto a que activos alternativos como los préstamos a pymes, la compra de tierras (o suelo) y las oficinas pueden ser una opción más que interesante para tener en cuenta”, afirma el experto de Nuveen.

Evan Brown, responsable de estrategia Multi-Asset de UBS AM, también cree que el escenario actual invita a llevar a cabo esa orientación estratégica: "en 2021 vemos que la recuperación económica está lista para continuar y ser más autosuficiente, ya que las últimas innovaciones sanitarias permiten la normalización de la actividad del sector privado”.

El nuevo atractivo en inmobiliario e infraestructuras

Sin embargo, con unos tipos de interés reales negativos en todas las economías avanzadas y, con la probabilidad de que sigan así durante 2021 y más allá. “Los inversores tendrán que esforzarse más para encontrar rentabilidades atractivas”, opina.

Por eso, el atractivo de las oportunidades en los hedge funds mutliactivos y los activos alternativos podría aumentar en este entorno de baja rentabilidad durante más tiempo.

Por ejemplo, Nuveen tiene el producto Global Cities REIT, un activo no cotizado vendido a través de brokers que invierte en activos de ciudades que probablemente se beneficien de tendencias como la urbanización, la tecnología y el envejecimiento de la población.

Las participaciones incluyen activos inmobiliarios, que tienen una demanda especialmente para las operaciones de logística, ya que compañías como Amazon aumentan las ventas de entregas a domicilio, tal y como describe Minaya.

“La infraestructura está teniendo dificultades para mantenerse a flote, por eso los retornos han sido tan buenos”, analiza Minaya. “Las viviendas multifamiliares y el alquiler de viviendas en algunas áreas también son atractivas”, destaca.

En este sentido, para Brown es probable que la infraestructura sea uno de los principales beneficiarios de los paquetes de estímulo económico mundial y, dentro del universo de los instrumentos listados, el bajo nivel de rentabilidad de los soberanos en los mercados desarrollados significa que los inversores tendrán que tener una visión más global.

“En nuestra opinión, esto hace que la deuda de los mercados emergentes denominada en dólares, incluidos los bonos del gobierno chino, sea particularmente atractiva”, continúa Evan Brown.

Asimismo, Nuveen también ha invertido en varios centros comerciales en China, incluido Wuhan, la ciudad donde el coronavirus hizo acto de presencia por primera vez.

Las ventas y crecimiento del tráfico peatonal fueron exponenciales, por lo que la gente muestra que, una vez que todo se supera, está preparada para para gastar dinero”, concreta Minaya. “Por eso pienso que las oficinas en centros comerciales pueden presentar una buena opción para generar rentabilidades estables”, concluye.

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