Por 83,9 millones

Slim entrega las llaves de Realia a FCC para impulsar su perfil inmobiliario

La constructora ya supera el 50% del capital tras obtener el 13% de Control Empresarial de Capitales SA de CV, aunque no altera el control final que el magnate mexicano ejerce sobre la inmobiliaria.

Realia triplica sus pérdidas semestrales hasta 28 millones, tras provisionar 19 millones
Slim entrega las llaves de Realia a FCC para impulsar su perfil inmobiliario

Cambios en el accionariado de Realia, aunque sin alterar el control final que Carlos Slim ejerce a través de su compañía Control Empresarial de Capitales SA de CV (CEC). El magnate mexicano ha 'cedido' el control de la inmobiliaria a Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) -también en sus manos- con la venta de un 13% del capital por 83,9 millones de euros. Como consecuencia la constructora refuerza su división inmobiliaria, que se convierte en un "área relevante" para el grupo. No obstante, pese a que la operación no altera el dominio del multimillonario, da carpetazo a su objetivo de hacerse con el 100% de Realia y excluirla de bolsa. 

FCC notificó el pasado viernes que su filial inmobiliaria había adquirido el 13,11% de las acciones de Realia Business a un precio de 0,78 euros por título, tras lo que incrementa su participación directa por encima del 50% y pasa incluir su resultado en el balance del grupo. La operación se ha hecho efectiva tras un acuerdo con CEC -propiedad del brazo inversor de Slim, Carso-, aunque su participación en Realia permanece inalterable. Según los registros de la CNMV, controla el 73,33% del capital. Hasta ahora, de ese porcentaje, controlaba el 36,5% de forma directa y el 36,98 de forma indirecta -a través de sus acciones en FCC-. Tras la operación, un 13% de su porcentaje directo pasa al indirecto en manos de la constructora. 

El traspaso de titularidad -sobre lo que FCC no se ha pronunciado tras las preguntas de La Información-  conlleva para el grupo un sentido estratégico al agrupar sus activos inmobiliarios y explotarlos de manera conjunta.  Además del control de Realia, FCC notificó la incorporación del 100% de Jezzine, dedicada al alquiler de inmuebles. Esta compañía estaba hasta ahora en manos de Soinmob -propiedad también de Slim- y su incorporación conlleva la integración en el balance del grupo del alquiler de 406 sucursales de CaixaBank, un arrendamiento que vence en 2037. Esta operación permite a FCC Inmobiliaria "integrar en su totalidad a Jezzine e incrementar su balance consolidado, con mayor exposición a patrimonio en renta", según destacó la constructora.

El impulso a esta división ha sido premiado por el mercado. Este lunes FCC cerró como el tercer valor más alcista de la sesión tras ganar un 5,4%. La constructora que controla Slim ya recuperó su valor previo a la pandemia y actualmente cotiza en máximos desde junio de 2019 con un repunte anual superior al 33%. Su capitalización supera los 4.500 millones de euros. 

La mayor subida de la sesión la registró Realia, que se disparó un 9,4%, rozando los 0,77 euros por acción. Su capitalización se aproxima a los 576 millones, cuando trata de recuperarse de las caídas tras el coronavirus que le llevaron a marcar su precio mínimo en los último seis años. La promotora ganó 8,51 millones de euros en los primeros tres meses del año, lo que supuso un crecimiento del 117% respecto al mismo periodo del año anterior, después de revertir más de dos millones de euros en provisiones ante las mejores expectativas de recuperación por el Covid-19. Aún así, no confirma su repunte, después de que en agosto y septiembre se dejara casi un 6% de su valor, aunque la revalorización anual ya se acerca al 12%.

'Derrota' para el patrimonio personal de Slim

La venta por parte de CEC, no obstante, pone punto y final al objetivo de Slim de controlar la totalidad de Realia tras una pugna interna que se inició con un enfrentamiento con otro multimillonario inversor, George Soros. El grupo inmobiliario Realia fue fundado en el año 2000 como resultado de la integración del patrimonio y actividad inmobiliaria de FCC y Caja Madrid (actual Bankia) e hizo su debut en bolsa en 2007, en pleno 'boom' del ladrillo en España. Sobrevivió a la crisis económica y tras sufrir en sus cuentas el declive inmobiliario, logró recuperar el interés, atrayendo la atención de grandes magnates internacionales. 

El húngaro Soros, a través de su socimi Hispania, lanzó una oferta en 2015, aunque a un precio que los analistas calificaron en ese momento como de "derribo". La postulación de Soros en la compañía española coincidió con la entrada de Slim en FCC, entonces accionista de control de Realia y que rechazó la OPA de Soros. La llegada del mexicano cambió la decisión deshacerse de la inmobiliaria y Slim contraofertó, a través de su brazo inmobiliario Carso -que es propietario de CEC-, mejorando la propuesta de Hispania, que la retiró meses después. 

Slim acabó adquiriendo una participación de control tras una ampliación de capital y tras comprarle a Bankia su participación. Luego llegó a lanzar dos OPAs, en 2015 y 2016, mejorando en la segunda el precio de oferta. Sin embargo, en ese periodo irrumpió un nuevo accionista, Reade Griffith, que le ha impedido alcanzar el 90% mínimo para lograr la exclusión forzada. El ex marine de EEUU que hizo carrera como gestor de 'hedge funds' y que ha sido habitual en procesos de opa de la Bolsa española como Telepizza o Prisa, posee el 15%. Según los registros de la CNMV, el 9% está en manos de Polygon Global Partners y posee otro 5% con Blackwell Partners, ambos con sede en las Islas Caimán y gestionan derivados financieros. El 'hedge fund' Polygon fue el primero en aparecer en el capital de Realia y desde entonces ha sido un 'dolor de cabeza' para Slim. Incluso en plena crisis por la Covid-19 reforzó su participación -entonces controlaba el 8%-. 

Griffith ha actuado como inversor activista sin evitar las críticas en público. Hace más de un año elevó la voz contra el equipo gestor de Realia porque estaba están infravalorando los activos de la compañía proyectando una imagen no ajustada a la realidad: "Realia subestima de manera sustancial el valor de los activos de la compañía y por tanto deprime el verdadero valor de las acciones". Polygon no se ha pronunciado tras el cambio en el accionariado de Realia.

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