Compra de acciones

Subaru sigue a Suzuki y se ata a Toyota en una inversión cruzada de 680 millones

Los dos fabricantes nipones estrechan lazos para acelerar su estrategia de coche CASE: conectado, autónomo, compartido y eléctrico.

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Toyota ata a Subaru tras hacerlo lo mismo con Suzuki

Toyota Motor, el mayor grupo del automóvil por valor en bolsa, aumentará su participación en la nipona Subaru del 17% al 20% del capital como parte de un acuerdo estratégico entre los dos fabricantes de automóviles japoneses mientras aprovechan su escala para competir mejor en el desarrollo de nuevas tecnologías. En realidad se trata de un cruce de inversión en acciones de ambas empresas para estrechar los lazos y reforzar su alianza industrial.

En un comunicado, Toyota dijo que su inversión ascendería a hasta 80.000 millones de yenes (680 millones de euros) en Subaru, lo que le llevaría a controlar una de cada cinco acciones de su aliada. Subaru también corresponderá con una participación de igual valor, aunque en este caso solo le daría el 0,35% del capital debido al gigantesco tamaño de Toyota: más de 175.000 millones de euros al cambio actual.

La inversión se produce un mes después de que Toyota y otro fabricante de automóviles japonés más pequeño, Suzuki Motor, dijeron que tomarían pequeñas participaciones cruzadas en el capital de las dos empresas. Tales vínculos resaltan cómo los fabricantes de automóviles están luchando por escalar, gestionar costes y en responder de forma rápida a las demandas de la industria automotriz, inmersa en un momento de transformación radical.

"Nuestras compañías (...) quieren aprovechar las posibilidades de crear cada vez mejores coches adecuados a la era CASE, uniendo nuestras fortalezas y profundizando aún más en nuestra relación", señaló en el texto el presidente de Toyota, Akio Toyoda. CASE es el acrónimo en inglés de "conectado, autónomo, compartido y eléctrico", y es el término usado en la industria para referirse a los modelos de nueva generación, con mayores funciones tecnológicas y adecuados a las normativas medioambientales más estrictas.

"Llevando nuestra relación un paso más allá (...) fortaleceremos nuestra capacidad de responder a (la era) CASE y otras demandas", dijo por su parte el presidente de Subaru, Tomomi Nakamura, que cree que a sus clientes "les encantarán" los resultados de la asociación. Los fabricantes mantienen un acuerdo de colaboración desde 2005 y este mismo mes de junio anunciaron su último proyecto conjunto para investigar y desarrollar vehículos eléctricos de batería (BEV), que planean materializar en un nuevo todoterreno (SUV) de clase C. 

Los fabricantes de automóviles tradicionales, especialmente los más pequeños, como Subaru y Suzuki, están luchando por cumplir con el rápido ritmo de cambio en una industria que se está transformando por el auge de los vehículos eléctricos, las llamadas de conducción y la conducción autónoma. "El plan parece ser, en última instancia, hacer de Subaru una subsidiaria de propiedad absoluta, para ayudar a crear un 'mega Toyota'. Este es el primer paso hacia eso", dijo a Efe Takeshi Miyao, director gerente de consultoría Carnorama.

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