Lunes, 23.04.2018 - 01:49 h
Coches clásicos

Lo que esconde el BMW Roadster de 1958 series II

Una modesta propietaria de una zapatería no paró hasta hacerse con uno en 1958. Ahora se subasta por 1.800.000$. 

BMW

Elisabeth Bartels una modesta propietaria de una zapatería se enamoró y encaprichó de un BMW 507, descapotable y de color blanco. No paró hasta que logró que su marido se lo regalara unos meses después. Entonces paso a ser su joya más preciada. Desde entonces, curiosamente sólo ha sido cuidado y mimado por el mismo mecánico de BMW, un hecho realmente inusual, pero que confirma el cariño con el que su propietaria lo ha cuidado. Desde que en 1958 Elizabeth y su marido adquirieron el coche sólo ha pertenecido a otro propietario quien lo compró en 1987.

El BMW 507 fue una idea de Max Hoffman, un distribuidor de BMW en USA, que entendía que el Mercedes –Benz 300SL debía tener en BMW un rival digno y de altura que fuera capaz de ofrecer al menos las mismas prestaciones que su eterno rival. Gracias al empuje de Max, BMW, logró mejorar su imagen como marca, tras el desastre de la Segunda Guerra Mundial. Este modelo se presentó al mundo en el Salón del Automóvil de Nueva York, un año antes de su lanzamiento ¡Cosechó un gran éxito entre la crítica presente!

El modelo 507 de BMW se equipo con un potente motor V8 de 3.200C.C. de dos carburadores de doble cuerpo que desarrollaba una potencia de ciento cincuenta caballos. La caja de cambios ZF, de sólo cuatro velocidades, permitía, no obstante, grandes prestaciones y un gran dinamismo que le impulsaba a alcanzar los 217 kilómetros por hora, con una aceleración de cero a cien, en sólo ocho segundos. Su gran relación peso (1.340kg) potencia (150CV) le permitía ser considerado un coche ágil y con un comportamiento en carretera divertido.

Aunque Hoffman pensó en un precio de venta de unos cinco mil dólares, de modo que pudiera llegar a un porcentaje importante de la población con una producción de unas 2.000 unidades al año; lo cierto es que tras comenzar la fabricación, se dieron cuenta de que su coste ascendería a 9.000€. Esto obligó a que se tuviera que reducir su producción hasta unos mínimos, de tan sólo un par de cientos, lo que puso en riesgo de quiebra a la casa alemana. Concretamente sólo se hicieron 254 unidades, una de las cuales adquirió la protagonista de esta historia, la señora Bartels.

Entre los propietarios ilustres de este modelo se encontraba Elvis Presley, quien compró uno cuando vino a Europa, a Alemania, a servir en el ejercito americano durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando retornó a Estados Unidos llevó el coche consigo para acabar regalándoselo a su amiga la actriz Ursula Andress, quien lo conservó por más de veinte años. El coche de la señora Bartels que se conserva tal cual salió de fábrica, salvo los asientos que fueron renovados, eso sí, con su tapizado original.

Este modelo se fabricó desde el año 1956 hasta 1960 y se diseñó como un roadster de dos puertas con motor delantero, tracción trasera y un peso de 1.340Kg. La señora Bartels adquirió el BMW el 23 de abril de 1958. Y será subastado en Sothebys, en París con un precio de salida de 1.800.000$.

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