Jueves, 16.08.2018 - 19:27 h
Coches clásicos

El Mercedes 280S, el último hecho a mano que enamora al coleccionista

Este modelo ha supuesto un hito en la historia tanto por su diseño como por la perfección de sus acabados.

Mercedes
 

Existen dos tipos de personas a los que les gustan los coches clásicos: los que aman toda clase de coches y aquellos otros a los que no les llaman la atención ningún coche moderno, pero que sin embargo, por alguna extraña razón, sienten una terrible atracción a los coches de época. ¿La razón por la que sienten tal fascinación? No es sencilla de explicar, pero probablemente es por la belleza de las líneas más onduladas de los coches antiguos, el asombro ante la capacidad de sus motores que después de tanto tiempo siguen rugiendo, y porque son señas de identidad de otra época fascinante, esos viejos años del Siglo XX.

Si además, en la fabricación de esos coches han intervenido personas, auténticos artesanos que han montado con mimo desde el primer al último tornillo, han calibrado el motor a mano y han repasado las tapicerías casi siempre de materiales nobles, entonces el encanto del coche se multiplica hasta el infinito. Controles de calidad manuales como se hacía en Mercedes hasta finales de los años sesenta, aseguraban una perfección difícil de igualar por los robots actuales, o al menos eso queremos pensar los que todavía confiamos en la excelencia del trabajo artesano.

Este modelo ha supuesto un hito en la historia tanto por su diseño como por la perfección de sus acabados. El Finback o, modelo 280S de Mercedes muestra una línea característica que incorpora las alas traseras que recuerdan las que comenzaron a montar los modelos americanos de los años 50 y que los fabricantes europeos, más austeros en las formas se resistían a incorporar a sus coches. El 280S se fabricó con varios acabados: desde el 4 puertas ‘salón’ al coupe de 2 puertas y el descapotable también de dos puertas.

A diferencia de otros vehículos clásicos muy valorados actualmente en las subastas por lo escaso de su producción del Finback se produjeron unas 3.270 unidades desde que comenzó su producción en los años 50 y hasta que se descatalogó en los primeros 70. Todas las unidades rozaban la perfección con unos acabados artesanos, hechos a mano, impecables. Cada modelo reunía una combinación perfecta de cromados perfectamente resaltados, elegantes tapicerías de piel y maderas nobles ensambladas en el salpicadero.

Este modelo 280S incluye una parrilla delantera un tanto más amplia que le da un aspecto más agresivo en consonancia con el motor más potente con el que Mercedes equipaba este vehículo. El Finback montaba un motor V8 de 3.5 litros con el que lograba unos rendimientos muy superiores a los que montaban sus hermanos mayores. Este Mercedes 280S de 1971, motor de 3.5 y techo solar, fue uno de los 818 modelos vendidos en Usa y ha sido subastado el 9 de marzo, en RM Sothebys Amelia Island de Florida con un precio de adjudicación de 156.800 dólares.

El Mercedes 280S, el último hecho a mano que enamora al coleccionista

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