Martes, 21.11.2017 - 04:12 h

"Estamos en guerra", la terrible narración de cómo se vivió el 11s en la Casa Blanca

Ari Fleischer, el exjefe de prensa de George Bush, narra en un hilo de Twitter los momentos más duros de los atentados del 11 de septiembre.

Cómo se enteró Bush, las imágenes exclusivas del día, el miedo a un ataque en el Air Force One, los rezos del presidente... Una historia inédita del terror.

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"Estamos en guerra", la terrible narración de cómo se vivió el 11s en la Casa Blanca

El 11 de septiembre de 2001 cuatro atentados terroristas suicidas orquestados por Al Qaeda provocaron la muerte de 2973 personas y dejaron 6000 heridos. Estados Unidos y el mundo se estremecieron con los ataques más devastadores de la historia. Un día en el que se especuló con una tercera Guerra Mundial mientras, tras el desconcierto de los primeros minutos, el gobierno estadounidense trataba de gestionar una situación de crisis sin precedentes. Ari Fleischer, jefe de prensa de la Casa Blanca por aquel entonces, lo vivió al lado del presidente y este es su aterrador relato:

"Era un día precioso en la Resort Colony en Sarasota. El presidente tenía un evento en un colegio local para hablar de educación", comienza relatando Fleischer.

A las 08:46 h el vuelo 11 de American Flight secuestrado se estrella en el World Trade Center matando a todos los pasajeros y a cientos de las personas que estaban en la torre. A los asistentes de prensa les llegó un busca (no había redes sociales como WhatsApp entonces) y George Bush se encerró en una habitación llamando para pedir información.

Mientras la pedía, a las 09:03 h el vuelo 175 de United Airlines colisiona contra la torre sur. Mueren todos los pasajeros y otros cientos fallecen en la torre. "Un segundo avión se estrelló. América está siendo atacada", le dice el jefe del staff Andy Card al presidente en la habitación del colegio.

Es en ese momento cuando una televisión se instala en la sala y Bush ve por primera vez las imágenes del terrible ataque a las torres gemelas. La imagen vale más que mil palabras.

"Nos tenemos que encargar de esto. Es para lo que nos pagan"

La tensión se corta y el miedo a nuevos ataques aumenta. La torre del aeropuerto Reagan avisa al presidente: "Un avión se dirige a la Casa Blanca y no responde". Segundos señalan que cambia de rumbo hacia el sur. Aún así, el Capitolio y la Casa Blanca son evacuados.

09:37 h. El vuelo 77 de American Flight se estrella en el Pentágono matando a 59 pasajeros y a 125 más en el edificio. El presidente conoce la noticia en la limusina camino del Air Force One.

Tras el tercer ataque se produce un hito en la historia de Estados Unidos: todos los aviones que se dirigían, sobrevolaban o despegaban del país reciben la orden de aterrizar. El resultado: el Air Force One es el único avión en el aire.

Bush coge el teléfono en el aeroplano y comienza a hacer llamadas. Pronto recibe el aviso de que la primera torre ha colapsado y afirma lo siguiente: "Estamos en guerra. Esto es para lo que nos pagan compañeros. Nos vamos a hacer cargo. Cuando nos enteremos de quiénes son los responsables no les voy a gustar como presidente. Lo pagarán". Minutos después llega a la Casa Blanca un mensaje asegurando que habrá un ataque al Air Force One. Acto seguido, el avión presidencial aterriza Barksdale rodeado de cazas.

Miedo a un ataque biológico

El aterrizaje estuvo rodeado de medidas de seguridad. Se especulaba con la posibilidad de un intento de acabar con el gobierno y con que un miembro de la propia seguridad del avión pudiese estar involucrado.

Asimismo, los médicos de la Casa Blanca distribuyeron Cipro (un antibiótico) por si acaso se había producido un ataque biológico. 

Antes de dirigirse a la nación desde un búnker, Bush llama al jefe de seguridad y recalca la situación de guerra: "Voy a averiguar quién hizo esto y les vamos a dar una patada en el culo. Nos atacan cobardes sin cara".

Tras volar hasta Ouffut, el presidente convoca un Consejo de Seguridad Nacional y toma la decisión de volver a Washington a pesar de que los agentes lo desaconsejaban. "Hay que volver", insiste. "Los americanos tienen que saber dónde está su maldito presidente", añade.

Ocho horas después de que el primer avión se estrellase en Manhattan, Bush llama por primera vez a su esposa. "Vuelvo a casa. Nos vemos en la Casa Blanca. Si estoy allí y un avión viene a estrellarse, todo lo que puedo desear es haber leído la Biblia antes".

Ese era el objetivo de los terroristas aunque al final no sucedió. Sembraron el terror en Estados Unidos y en el mundo pero ahora les tocaba hacer frente al espíritu de todo un país. "Encontraremos a esta gente y sufrirán las consecuencias de enfrentarse a esta nación. Haremos lo que haga falta".

Consulta el hilo completo de Ari Fleischer pulsando aquí

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