Domingo, 18.11.2018 - 20:29 h

Fátima Djarra: “Cuando me mutilaron mi familia decía que llorar no era de valientes"

Con motivo del día Internacional de Tolerancia Cero contra  la Mutilación Genital Femenina Lainformacion.com habla con la activista guineana Fátima Djarra. 

200 millones de mujeres y niñas en todo el mundo han sido víctimas de la ablación genital. En la UE más de 500.000, y en España 17.000 personas podrían correr riesgo de sufrirla.

Fátima Djarra: “Las mujeres decían que las niñas que no lloraban eran más valientes”

“No puedes llorar, tienes que se valiente”, le gritaban mientras les extirpaban la mayor parte del clítoris y una porción de los labios menores de la vagina a golpe de navaja en Guinea-Bissau natal. La activista y medidora social Fátima Djarra Sani no recuerda los detalles porque solo tenía cuatro años: “fue una fiesta, con música y mujeres bailando. Lo único que me decían es que era bueno y que no podía llorar porque si no la gente se reiría de mi”.Tres millones de niñas son mutiladas al año

Esta guineana es una de las más de 140 millones de mujeres y niñas que han sido objeto de la mutilación genital femenina en los 29 países de África y Oriente Medio donde se concentra esta práctica, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En la mayoría de los casos la ablación se practica en la infancia, y cada año la sufren tres millones de niñas, según la OMS.

Con motivo del día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, Fátima recuerda que cuando empezó a criticar esta práctica ancestral la tacharon de loca en su familia: “Es muy duro hablar de ello porque es un tema tabú”, explica en una conversación con LaInformacion.com. “Hablé con mis mis tías y sobrinas para que entendieran que esa costumbre ya no es válida”, señala.

Pese a que en su país natal está prohibida esta práctica, en las zona rurales se practica sin control. Se puede hacer sin que nadie se entere, en cualquier rincón. Con navajas o cuchillas,  sin higiene, es inhumano. “Yo no sufrí hemorragias, pero hay niñas que se mueren. Para el dolor, usan plantas, hierbas tradicionales o polvos”, subraya.17.000 niñas podrían ser mutiladas en España

Como mediadora para Médicos del Mundo Navarra desde 2008, donde trabaja en un proyecto de salud sexual reproductiva y prevención de la mutilación genital centra sus esfuerzos en la comunidad africana residente en España, alrededor de 50.000 personas, que provienen de África subsahariana, de las que 17.000 son niñas que se encuentran en riesgo de ser mutiladas, en la mayoría de los casos cuando viajan a sus países de origen. “Al principio no quieren hablar. Empezamos con talleres de planificación familiar para informar y explicarles que le ha pasado, incluso en talleres de cocina”, asegura.

Además sensibilizan a la población con talleres, fotografías para que se den cuenta de las consecuencias de la mutilación. Acompaña a las mujeres a los centros de salud para que cuenten sus caso a los sanitarios.Está penado con hasta 12 años de prisión

Precisamente, para formar a los médicos europeos en cómo tratar esta lacra se ha puesto en marcha una plataforma para formar online a más de 5.000 profesionales que tiene como objetivo proporcionar apoyo a las victimas e informar de las consecuencias de la mutilación genital en varios sectores desde el judicial al educativos. Nuestro código penal tipifica a la mutilación genital femenina como un delito que será castigado con penas de prisión de hasta 12 años."No tengo miedo, tengo coraje"

La ablación convirtió a Fátima Djarra Sani en una mujer fuerte y “rebelde”, como ella misma se define. Cuenta su historia en el libro Indomable, de la mutilación a la vida, donde recoge su experiencia y su lucha. No guarda rencor a su familia. Ama su tierra y respeta sus raíces.  Su vida es la búsqueda constante de un equilibrio que le permita conciliar la cultura de la que procede y la causa que la ayudó a convertir la debilidad en fortaleza.

Para alcanzar su meta, no emplea más armas que la información y la fuerza con la denuncia esta práctica ancestral que viola los derechos humanos de sus víctimas. Despierta odio y admiración a partes iguales. “No tengo miedo y tengo coraje. Lucho para que se hable de la ablación como un práctica del pasado",  concluye.30 millones de niñas serán mutiladas en 10 años

Más de 140 millones de mujeres y niñas (más de 92 millones en África) han sufrido la ablación, práctica que tiene graves consecuencias ginecológicas, obstétricas y psicosociales. A ellas hay que sumar los más de 30 millones de niñas que podrían ser víctimas de esta práctica en los próximos 10 años.

Son algunas de las cifras que recuerda Cruz Roja Española con motivo del Día Internacional de Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina, que se conmemora el 6 de febrero."Una forma extrema de discriminación"

Según afirma la ONG, la ablación de clítoris o mutilación genital femenina (MGF), expresión oficial utilizada para referirse a esta práctica por la Organización Mundial de la Salud (OMS), consiste en la eliminación de tejido de cualquier parte de los genitales femeninos por razones culturales, religiosas o cualquier otra razón no médica.

“Refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada, y constituye una forma extrema de discriminación contra mujeres y niñas. La práctica viola sus derechos a la salud, la seguridad y la integridad física, el derecho a no ser sometidas a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte”, denuncia la ONG.

Aunque se concentra principalmente en 29 países de África y de Oriente Medio, la ablación es un problema universal y se practica en algunos países de Asia y América Latina. Además persiste también en las poblaciones emigrantes que viven en Europa Occidental, Norte América, Australia y Nueva Zelanda.

Uno de los países con mayor índice de prevalencia de la escisión es Malí, donde la tasa se sitúa en el 91% de las mujeres de entre 15 y 49 años. En la región maliense en que trabaja Cruz Roja Española, Ségou, la cifra es aún mayor, el 92,2%.

Desde el año 2000, Cruz Roja Española, en colaboración con la Cruz Roja de Malí y con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), ha desarrollado actividades dirigidas a informar y sensibilizar a nivel comunitario de los riesgos que se generan, a fin de que se abandone esta práctica y para mejorar la salud y condiciones de vida de las mujeres y niñas víctimas de graves secuelas físicas y psicológicas de la ablación. La ONU propone por su parte retos alternativos a la mutilación.

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