Lunes, 19.11.2018 - 05:02 h

El 'EI' estaba preparado para la apocalíptica batalla contra los infieles en Dabiq

Las tropas turcas habían rodeando hace días la ciudad siria de Dabiq, de 3.000 habitantes, donde según una profecía islámica tendría lugar la última batalla entre el islam y los infieles.

Dabiq es el título de la revista principal de Estado Islámico que se edita en varios idiomas y se dedica a la justificación teológica del llamado Califato creado por los mismos yihadistas

No corren buenos tiempos para la organización Estado Islámico, al menos en el plano geoestratégico donde el Califato pierde terreno a gran velocidad. Tras ser expulsado de la frontera turca, una de las principales rutas de abastecimiento de armas y nuevos combatientes, ahora la organización ha sufrido la caída de una de sus principales conquistas, la ciudad siria de Dabiq.

No se trata de una ciudad importante desde el punto de vista estratégico. Situada en el norte de la provincia de Alepo y a pocos kilómetros de la frontera turca, Dabiq es un ciudad pequeña con poco más de 3.000 habitantes. Sin embargo, para los seguidores de Abu al-Baghdadi es una ciudad con gran valor simbólico.

¿El motivo? Una profecía islámica de hace 1.300 años anunció una gran batalla en el norte de Siria entre un ejército musulmán y una horda de infieles con 80 banderas. La descomunal confrontación, que llega a ser calificada de malahim (Armagedon en árabe) tendría lugar en la localidad Siria de Dabiq y, aunque el ejército musulmán sufriría numerosas bajas, acabaría venciendo y su poder continuaría hasta el fin de los días. Según un hadiz (hechos y dichos atribuídos al profeta) relatado por Abú Hurayra, uno de sus compañeros, fue el propio Mahoma el que realizó la profecía.

Sin embargo, en el siglo XXI la realidad es otra. Es la horda de infieles con 80 banderas la que está  a punto de arrebatar a Estado Islámico la ciudad. Se trata de una alianza formada por rebeldes sirios apoyados por Turquía y por la coalición occidental, según explica WSJ, que señala que en las últimas horas habrían muerto una decena de yihadista fruto de los bombardeos.EI ha minado la ciudad y espera con 800 milicianos 

Ankara toma parte activa en la guerra de Siria desde finales de agosto, cuando decidió expulsar de su frontera a los kurdos. Desde entonces apoya a las Unidades de Ejército Libre Sirio. No obstante, la batalla por Dabiq ha sido sencilla.

Según Ahmad Othman, comandante turco, Estado Islámico había plantado la zona con minas y explosivos para frenar la ofensiva occidental y ralentizar la batalla de las batallas. Además, había pedido a sus altos comandantes que se unieran a la batalla por la defensa de la ciudad de Dabiq. Alrededor de 800 milicianos habrían acudido a la llamada. Están usando la profecía como un símbolo religioso para persuadir a los combatientes y evitar que huyan, asegura un portavoz del Observatorio Sirio de Derechos Humanos.Dabiq, la revista de Estado Islámico

Además, Dabiq es el título de la revista principal de Estado Islámico que se edita en varios idiomas y se dedica a la justificación teológica del llamado Califato creado por los mismos yihadistas en el territorio de Irak y Siria.

La mayoría de los yihadistas considera la alianza de las potencias mundiales contra Estado Islámico como parte del cumplimiento de la profecía. Según la profecía un tercio de los combatientes islamistas huirá de la ciudad mientras otro tercio morirá. Los terroristas creen que el tercio restante podrá sobrevivir a la batalla y triunfar sobre las fuerzas occidentales.

No obstante, esta idea contrasta con las derrotas humillantes sufridas por los militantes en la región. En los últimos meses los terroristas han sufrido numerosas derrotas en todo el territorio de Siria e Irak. Por el momento están a punto de perder la ciudad iraquí de Mosul. De esta manera, la operación exitosa en Dabiq aumenta la posibilidad de avanzar hacia la capital siria de Estado Islámico, la ciudad de Al Raqqa. Y poner fin, al menos, en el plano estratégico a los terroristas, el plano ideológico, es otra batalla. 

Ahora en Portada 

Comentarios