Domingo, 19.05.2019 - 11:11 h
Al norte del país

Al menos 16 muertos a causa de varios terremotos de magnitud 6'3 en Filipinas

Las autoridades filipinas trabajan en el rescate de una treintena de personas que se encuentran atrapadas entre los escombros de un supermercado.

Terremoto filipinas / efe
Al menos 11 muertos a causa de un terremoto de magnitud 6,1 en Filipinas. / EFE.

Una nueva tragedia asoló a las 7107 islas que componen las Islas Filipinas. En esta ocasión fueron varios terremotos los que sacuden el país del Sudeste asiático. El primero, según el Servicio Geológico de Estados Unidos, fue de magnitud 6,1 y afectó a la zona norte de país del Sudeste Asiático, mientras que el segundo sismo que fue registrado a primera hora del martes fue de una intensidad similar, de magnitud 6,3 y afectó a la isla de Samar, en el centro de las más de 7.000 islas del archipiélago filipino. Las autoridades del país elevaron hasta al menos 16 la cifra de fallecidos por el seísmo. Al mismo tiempo, los equipos de rescate filipinos continúan aún con las tareas de rescate de al menos una treintena de personas que se encuentran atrapadas en los escombros de un supermercado. 

El epicentro del primer sismo y la zona más afectada por el mismo fue la provincia de Pampanga, en el centro de la isla de Luzón y a 100km al norte de la capital, Manila, donde también y a pesar de la distancia se sitió el terremoto con intensidad. En esta zona es donde más víctimas mortales se registraron y hasta el momento la catástrofe natural se cobró la vida de al menos 10 personas. La otra víctima mortal fue en Zambales, al oeste de Pampanga, donde un niño de apenas 6 años fue arrastrado por una avalancha de tierra en el municipio de San Marcelino. El segundo terremoto que afectó a la zona central del país, parece no haberse cobrado daños materiales ni víctimas.

El archipiélago de las Islas Filipinas, en el que habitan 101 millones de personas según el censo nacional de 2015, se sitúa en una de las zonas más 'calientes' del planeta. El llamado 'Anillo de Fuego', una zona de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida por unos 7.000 temblores al año, la mayoría moderados. Este anillo recorre todo el perímetro del océano Pacífico, de tal manera que linda con toda la costa del continente americano, desde el estrecho del mar de Bering, en Alaska hasta el estrecho de Magallanes, en uno de los puntos más meriodionales de Chile; toda la costa asiática de China, por debajo de las islas que componen Japón, Taiwán, Filipinas e Indonesia, y toda la costa este de Australia hasta, prácticamente, la Antártida.

La ciudad más afectada por la tragedia fue Porac. La localidad, fronteriza con la provincia de Zambales y de poco más de 124.000 habitantes, sufrió múltiples derrumbes de viviendas y comercios. El más grave fue un supermercado, el cual cedió en sus cimientos y acabó hundiéndose cobrándose la vida de al menos cinco personas, además de haber más de 30 personas aún atrapadas entre los escombros. Además de ello, otras 3 personas murieron a causa de los derrumbes de sus viviendas. En el lado bueno del terrible acontecimiento, 6 personas que estuvieron atrapadas bajo los escombros del supermercado pudieron ser rescatadas con vida por los equipos de salvamento desplegados en la zona. 

En la ciudad vecina de Lubao, al menos 2 personas también perecieron bajo los escombros de su vivienda, que se derrumbó con facilidad durante el sismo. Las víctimas son una abuela y su nieta de 7 años, que corrieron la mala fortuna de ser aplastadas por los muros de su propia casa. En otra ciudad vecina, Ángeles, se registró otro de los fallecidos del suceso.

Las redes sociales se llenaron de imágenes del mal estado de las edificaciones tras la tragedia. Sin embargo, una de las más comentadas y compartidas fue el vídeo de una gran cascada de agua que cae desde los últimos pisos de una rascacielos residencial de Manila.

Los habitantes de la capital filipina pudieron percibir con intensidad las acometidas del terremoto. Miles de centros comerciales, rascacielos de residenciales y de oficinas tuvieron que ser evacuados de urgencia como medida de precaución. Durante un terremoto, los edificios de gran altura, además de ser en los que con mayor intensidad se siente el sismo en sí, son también los más susceptibles a derrumbes o colapsos. El martes, todos los centros educativos, desde las guarderías a las universidades suspendieron sus clases, también como medida de precaución ante la amenaza de posibles nuevas acometidas. El Gobierno del país decidió actuar de manera similar y optó por suspender la jornada laboral a todos sus funcionarios para evitar posibles daños y revisar los cimientos de los edificios de la ciudad.

Lilia Pineda, la gobernadora de la provincia de Pampanga, confirmó ante los medios el recuento de víctimas por el sismo y solicitó al gobierno central que se declare cuanto antes el "estado de calamidad" en la provincia  para así "poder ayudar rápido a las familias de las víctimas y a aquellos cuyas viviendas han sufrido daños".

No es la primera vez que las provincias de Pampanga y Zambales se enfrentan a catástrofes naturales de esta magnitud. En 1991, el volcán Pinatubo entró en erupción y provocó una de las mayores erupciones volcánicas de la historia. En ella, se llevó la vida de más de 100 personas y los afectados por la catástrofe superaron la cifra del millón. Además, la provincia de Zambales, que recorre la mitad de la costa de la isla de Luzón se ve afectada por tsunamis cada 5 o 10 años. Dos regiones malditas a lo largo de su historia por los actos de la naturaleza.

En esta ocasión, el terremoto del lunes, de magnitud 6,1, provocó graves daños en las ya deficientes carreteras y puentes que conectan las ciudades de tamaño pequeño y medio de las provincias de Pampanga y Zambales. Es por ello que el transporte de las unidades de rescate se está alargando más de lo esperado. La línea de ferrocarril septentrionales del país fue cortada por los daños sufridos. El aeropuerto  internacional de Clark permanece también cerrado por el mal estado de la torre control y el estado impracticable de la pista.

Más de 400 réplicas fueron registradas por los servicios sismológicos de Estados Unidos y Filipinas. Sin embargo, y a pesar del vértigo que puede generar la cifra, tan sólo ocho de ellas fueron perceptibles. Los servicios de identificación de terremotos internacionales localizaron las réplicas en diferentes puntos de las provincias de Zambales, Pampanga, Bulacan y Bataan, todas ellas en el centro de la isla de Luzón.

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