Miércoles, 12.12.2018 - 22:58 h
Protestas en la nunciatura

Varias iglesias sufren ataques en Chile una semana antes de la visita del Papa

Chile es hoy el país de América Latina que peor evalúa al pontífice, el que cuenta con menos católicos y el que menos confía en la Iglesia católica.

Personas trabajan en la parroquia Santa Isabel de Hungría, donde desconocidos lanzaron en la entrada un paño impregnado con combustible y luego le aplicaron fuego (EFE/Mario Ruiz)
Personas trabajan en la parroquia Santa Isabel de Hungría, donde lanzaron un paño impregnado con combustible y le aplicaron fuego (EFE/Mario Ruiz)

Desconocidos atacaron en la madrugada del viernes, con bombas incendiarias o explosivas, cuatro iglesias en Santiago, en rechazo a la visita a Chile que hará desde este lunes el papa Francisco, a quien los autores de los ataques amenazaron expresamente.

"Papa Francisco, las próximas bombas serán en tu sotana", decía un panfleto encontrado junto a una de las iglesias atacadas, en el municipio de Estación Central.

"Diez mil millones por el papa y los pobres nos morimos en las poblaciones", señalaba en tanto un escrito en la muralla del santuario 'Cristo Pobre', donde la policía pudo neutralizar un bidón aparentemente lleno de combustible dejado en el lugar por sujetos no identificados.

Además de los ataques a las iglesias, miembros de Andha Chile, movimiento que agrupa a deudores habitacionales, protestaron en la Nunciatura Apostólica, en el sector de Providencia, donde el papa Francisco se alojará mientras esté en Santiago durante su visita a Chile, que se extenderá del 15 al 18 de enero e incluye las ciudades de Temuco (sur) e Iquique (norte), además de Santiago.

"Andha Chile comienza agenda de lucha funando (escrachando) sede Nunciatura Apostólica. El problema no es la fe, sino los millones que gastan", afirmó la líder de la agrupación, Roxana Miranda, excandidata a la Presidencia de Chile en 2013, según un vídeo grabado por los manifestantes, subido a Twitter.

Los manifestantes fueron desalojados por la policía sin oponer resistencia.

El fiscal nacional chileno, Jorge Abbott, ha informado de que los ataques están siendo investigados por los Carabineros y que esperan tener los resultados para "poder identificar a las personas responsables".

"No es posible que frente a la visita de una autoridad como el Papa puedan haber manifestaciones de esta naturaleza", ha aseverado el fiscal nacional.

De la opresión al laicismo

Del clamor por la libertad en medio de la dictadura que reprimía con dureza cualquier disidencia al creciente laicismo y la pérdida de influencia de la Iglesia católica, Chile ha vivido profundas transformaciones sociales y políticas en los 30 años transcurridos entre las dos visitas papales.

Cuando el lunes el papa Francisco llegue a Santiago de Chile se encontrará con un país muy diferente al que conoció Juan Pablo II en 1987, cuando Karol Wojtyla fue testigo directo de las protestas sociales y el intento de la dictadura de Augusto Pinochet de legitimar el régimen.

Chile es hoy el país de América Latina que peor evalúa al pontífice, el que cuenta con menos católicos y el que menos confía en la Iglesia católica, según un estudio de la consultora Latinobarómetro que aborda la evolución de la opinión que tienen los latinoamericanos sobre la religión y el papa en los últimos 22 años.

En Chile, el porcentaje de católicos ha bajado del 74% en 1995, al 45% en 2017, una disminución que se ha ido acentuando desde 2010, año en que bajó del 65 % al 60 %, coincidiendo con el "caso Karadima", un proceso abierto primero ante la autoridad eclesiástica y posteriormente ante la justicia ordinaria a raíz de las denuncias de abusos sexuales contra menores por parte del influyente sacerdote Fernando Karadima.

El rechazo social a estas prácticas delictivas en ocasiones ocultadas por la jerarquía eclesiástica es tal que incluso la Conferencia Episcopal de Chile reconoce hoy la necesidad de dar "pasos concretos", aprovechando la visita del papa, para el reconocimiento de los abusos y la reparación a las víctimas.

Pero además de los casos de pederastia, otro elemento puede alterar el viaje apostólico de Jorge Mario Bergoglio a Chile.

Se trata de las protestas de los sectores radicales del movimiento mapuche, que exigen que el pontífice pida perdón por "la colaboración de la Iglesia católica con el genocidio y la confiscación de los territorios" durante la conquista de la Araucanía, tierra de origen de esta comunidad étnica.

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