Domingo, 19.01.2020 - 17:10 h
Primer día en el banquillo

Weinstein se enfrenta a un duro juicio en Nueva York y suma cargos en Los Ángeles

Las primeras denuncias contra el estadounidense, hace ya dos años años, impulsaron el movimiento feminista 'Me Too'.

El exproductor de Hollywood Harvey Weinstein (C) después del primer día de su juicio penal en la Corte Suprema del estado de Nueva York. /EFE/EPA/JASON SZENES
Harvey Weinstein (C) después del primer día de su juicio penal en la Corte Suprema del estado de Nueva York. /EFE/EPA/JASON SZENES

El momento clave para el productor de cine Harvey Weinstein llegó este lunes con el inicio del juicio en el que tratará de demostrar su inocencia frente a las acusaciones de abusos sexuales de decenas de mujeres. Las primeras denuncias contra el estadounidense, hace ya dos años años, impulsaron el movimiento feminista 'Me Too' que aún hoy continúa. 

El productor se sentó en el banquillo con una fiscal que lo llamó "depredador" en la vista previa, mujeres recordándole lo que supuestamente hizo a las puertas del tribunal y nuevas imputaciones en Los Ángeles.

Weinstein, de 67 años, llegó encorvado y ayudándose de un andador a la Corte Suprema estatal (fue operado de espalda recientemente), donde estaban convocadas su defensa y la Fiscalía para ultimar los detalles de un proceso que se retrasó varias veces, al tiempo que sus abogados "hacían, rehacían y re-rehacían" mociones, según ironizó el juez James Burke.

Al productor que un día fue comparado con dios por su poder en Hollywood le esperaban, lejos del 'glamour' de los Globos de Oro celebrados la víspera, un centenar largo de periodistas expectantes por el "primer caso penal del movimiento #MeToo" y un grupo de mujeres que lo han acusado de abusos.

Entre ellas estaba la actriz Rose McGowan, una de sus mayores detractoras, que expresó su solidaridad con las supuestas víctimas, denunciantes y testigos y se dirigió a él directamente a pie de calle: "Querido Harvey, no importan las mentiras que te digas a ti mismo: tú hiciste esto".

Quince pisos más arriba, en una pequeña sala, Weinstein guardó silencio durante una audiencia de hora y media en la que su equipo de abogados, encabezado por la polémica Donna Rotunno, intentaba lograr concesiones del juez frente a la Fiscalía, cuya punta de lanza es la asistente del fiscal Joan Illuzzi-Orbon.

Illuzzi afirmó que las autoridades están cumpliendo con la ley "lo más humanamente posible" para compartir información con la defensa, pero mostró su desacuerdo con medidas como mostrarles teléfonos móviles entregados por una testigo o notas de entrevistas con mujeres que han acusado a Weinstein de mala conducta sexual.

En ese sentido, la asistente del fiscal declaró: "Son asuntos muy sensibles para las testigos (...) Simplemente eso no es algo que vayamos a compartir íntegramente con la persona que es el depredador en esta sala", calificación que provocó la protesta de Rotunno.

Cinco delitos... por ahora

Weinstein está acusado por la Fiscalía de cinco delitos sexuales, dos de ellos de violación, por incidentes relacionados con dos mujeres cuyas denuncias están incluidas en el caso, y se espera que las autoridades llamen a testificar a otras cuatro, una de ellas la actriz Annabella Sciorra, para argumentar actitud "depredadora".

Sciorra, la única identificada, ha sido objeto de comentario por parte de la abogada defensora de Weinstein en entrevistas que Illuzzi tachó de "degradantes y humillantes", por lo que el juez le ha ordenado "eliminar a las testigos" de sus comunicaciones en público sobre el caso.

El magistrado atendió otras peticiones de la Fiscalía, como prohibir que el productor pueda salir del estado, con excepción de su casa de Connecticut, y admitir como pruebas siete fotografías "extremadamente relevantes", que no obstante deberá decidir cómo gestionar para que se mantengan en privado.

Por otra parte, Burke dio un varapalo a los letrados de Weinstein excluyendo a uno de los testigos que proponía, el detective Nicholas DiGaudio, supuestamente apartado del caso por ocultar pruebas favorables para la defensa, lo que llevó a la retirada de un cargo. También denegó una petición de los letrados de Weinstein para que el jurado estuviera aislado durante el proceso, en un espacio sin acceso a fuentes de información para que hubiera un "juicio justo" a su cliente.

La abogada Gloria Allred, que representa a una de las denunciantes, Mimi Haleyi, y a la testigo Sciorra, destacó más tarde que la defensa quería un jurado aislado ante la "preocupación" de posibles nuevas imputaciones en otras jurisdicciones.

Justo como había vaticinado la abogada, apenas unas horas después de terminar la audiencia, Weinstein era acusado por la Fiscalía del condado de Los Ángeles de haber violado presuntamente a una mujer y haber agredido sexualmente a otra, por lo que previsiblemente deberá presentarse ante aquel tribunal tras el proceso en Nueva York.

En Los Ángeles se destacó que estos cargos contra el productor son fruto del equipo especial constituido a finales de 2017 para evaluar e investigar los numerosos casos de abuso y acoso sexual en Hollywood que se conocieron a raíz del movimiento #MeToo.

El juicio continuará mañana con una primera revisión de los potenciales jurados, que deben ser "justos, imparciales y estar disponibles", según el juez, y con los que previsiblemente se conformará un panel definitivo hacia el 14 de enero.

Weinstein: "Estaba consumido por mi trabajo"

El poderoso productor, que se entregó a la Policía en mayo de 2018 y se declaró entonces no culpable, ha permanecido libre bajo una millonaria fianza y ha mostrado un visible deterioro de salud, acudiendo a sus citas legales con un andador y sometiéndose a una cirugía de espalda el mes pasado. A mitad de diciembre, dio su primera entrevista en más de un año al New York Post y, retratado en el hospital, aseguró no estar exagerando sus padecimientos para después reivindicar que su "trabajo ha sido olvidado", lo que fue criticado por una veintena de mujeres representadas por el grupo contra el acoso "Time's Up".

Este sábado Weinstein concedió una segunda entrevista, a CNN, en la que afirmó que "los dos últimos años han sido extenuantes y han supuesto una gran oportunidad para la autoreflexión".

"Me doy cuenta ahora de que estaba consumido por mi trabajo, mi firma y mi búsqueda del éxito. Eso me hizo descuidar mi familia, mis relaciones y atacar a la gente a mi alrededor. Llevo en rehabilitación desde octubre de 2017 (...). He aprendido a desprenderme de mi necesidad de control", dijo a la cadena. Asimismo, agregó que "los mayores malentendidos del público vienen de suposiciones que se han hecho con ayuda de los medios".

El 'Me Too' contra la barrera del miedo

Los efectos de las primeras informaciones aparecidas sobre el influyente productor y sus abusos y violaciones silenciados durante décadas no se hicieron esperar y sirvieron, además, de acicate a miles de mujeres para denunciar situaciones similares. En total más de ochenta mujeres han acusado de supuestos abusos al productor.

Un día después de la información aparecida en el Times, la junta directiva de su productora, The Weinstein Company, lo cesó y el 11 de octubre Weinstein fue expulsado de la Academia de Cine y Televisión británica (Bafta).

Uno de los principales canalizadores de las denuncias fue el movimiento en las redes sociales #MeToo, que había sido lanzado en 2006 por una víctima de abusos sexuales, la activista Tarana Burke. Pero este no era un movimiento contra el productor de cine, sino contra todos aquellos hubieran abusado. Solo diez días después de que se destapara el escándalo, la actriz Alyssa Milano animó a utilizar la etiqueta #MeToo para denunciar los abusos sexuales, un llamamiento al que respondieron miles de mujeres, lo que llevó a la revista Time a reconocer a este movimiento como "Personaje del año 2017".

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