Sábado, 23.06.2018 - 06:53 h
Patrimonio universal de la humanidad

Australia destinará más de 310 millones para proteger la Gran Barrera de Coral

Hogar de 400 tipos de coral, 1.500 especies de peces y 4.000 variedades de moluscos, ha sufrido un enorme deterioro desde 1990.

Vista aérea de la Barrera de Coral en Australia.EFE/Terry Hughes/Universidad James Cook
Vista aérea de la Barrera de Coral en Australia.EFE/Terry Hughes/Universidad James Cook

El Gobierno de Australia va a destinar 500 millones de dólares australianos (equivalentes a 311 millones de euros) a la protección de la Gran Barrera de Coral, para que el enclave sea protegido del cambio climático y reducir la contaminación, según los medios locales.

El primer ministro australiano, Malcom Turnbull, aportará más de 200 millones de sus presupuestos estatales a cambiar las técnicas agrícolas de la región y a mejorar la calidad del agua. Otra partida de unos 100 millones de dólares serán destinados a la restauración de la barrera de coral y otros 58 millones a la lucha contra la estrella de mar conocida como "reina de las espinas", una especie que amenaza la existencia del arrecife.

Los fondos se confirmarán en los presupuestos de mayo, de acuerdo con ABC. La Gran Barrera de Coral, considerada patrimonio universal de la humanidad, ha perdido cerca de la mitad de sus especies corales en los últimos 30 años debido a la contaminación, el desecho de residuos plásticos en el mar y el cambio climático.

Hogar de 400 tipos de coral, 1.500 especies de peces y 4.000 variedades de moluscos, comenzó a deteriorarse en la década de 1990 por el doble impacto del calentamiento del agua del mar y el aumento de su acidez por la mayor presencia de dióxido de carbono en la atmósfera.

Deterioro acelerado

Australia ha perdido casi la totalidad de sus arrecifes de crustáceos de su litoral, considerados los hábitats marinos más amenazados del país oceánico, según un estudio liderado por la ONG Nature Conservancy y en el que participaron otras diez organizaciones australianas.

Dicho trabajo halló que entre el 90 al 99 por ciento de estos arrecifes han desaparecido, según la Universidad James Cook (JCU).

Los arrecifes de crustáceos se forman por el aglutinamiento de bivalvos como ostras y mejillones, que crean, modifican y mantienen un hábitat que sustenta varias especies de peces e invertebrados, y protege la línea costera.

La mayoría de estos ecosistemas desapareció entre los siglos XIX y XX debido a las prácticas pesqueras destructivas, el deterioro de la calidad del agua, las especies invasoras, el brote de enfermedades y los cambios ambientales.

El mayor declive se encontró en la población de ostra plana que de los 118 arrecifes identificados en registros históricos actualmente solo se encuentra en uno situado en la bahía Georges, en la isla de Tasmania.

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