Martes, 12.11.2019 - 16:07 h
En Sao Paulo

Bolsonaro multiplica a los terraplanistas: 14 millones celebran su cumbre en Brasil

La Flat Earth Society, que aglutina a los seguidores de la creencia en la Tierra plana, celebra su primera convención mundial este fin de semana.

Bolsonaro multiplica a los terraplanistas: 11 millones celebran su cumbre en Brasil
Bolsonaro multiplica a los terraplanistas: 11 millones celebran su cumbre en Brasil. / José González

En los últimos años, el número de adeptos a la Flat Earth Society (la Sociedad de la Tierra Plana) se ha disparado; un fenómeno amplificado por las redes sociales, internet y las 'fake news'... pero también por una élite política que ha instaurado el negacionismo en cuestiones científicas, como el cambio climático, como algo completamente normal: si hace unos días era Donald Trump el que oficializaba la salida de EEUU de los Acuerdos de París, este fin de semana es Bolsonaro quien dará amparo, por primera vez, a una cumbre mundial de terraplanistas.

Aunque no participará directamente en la organización de la convención, el presidente de Brasil es uno de los principales motivos de que los terraplanistas se hayan multiplicado en Brasil, hasta el punto de que el 7% de población crea firmemente que nuestro planeta no tiene forma esférica, un porcentaje tremendamente alto en relación a los años anteriores. Esto significa que algo más de 14 millones de brasileños (de 209 millones en total) creen, entre otras cosas, que al ser la Tierra un círculo plano, tiene centro pero no tiene polos, de modo que no es que está centrada en un polo sino en el Ártico. La consecuencia es que el Antártico abarcaría todo el borde del disco... y de ahí la idea terraplanista de que la Tierra está rodeada por una muralla de hielo.

La importancia de Bolsonaro a la hora de extender el terraplanismo en Brasil se debe, por un lado, a que ha ejercido su influencia con las autoridades de Sao Paulo para que el sábado tenga lugar la primera cumbre mundial de este tipo, pero también a que el asesor clave del actual presidente durante su ascenso al poder, Olavo de Carvalho, es un terraplanista confeso e, incluso, ha planteado públicamente en más de una ocasión que la evolución podría no ser una teoría válida, como en este post de Facebook publicado en 2017. Esta influencia le ha valido todo tipo de críticas por parte de la oposición, incluido el expresidente Lula, que este año llegó a decir que "Bolsonaro está ideológicamente guiado por alguien que no cree que el mundo sea redondo. Cree que el planeta es plano".

Religión, pobreza, pseudociencias y 'fake news'

En Brasil, el poder y la influencia de la iglesia cristiana evangélica ha crecido significativamente en las últimas décadas: alrededor de una cuarta parte de la población se identifica como evangélica, de la cual buena parte tiene un nivel socioeconómico bajo o falta de educación; un segmento poblacional que resultó fundamental para la victoria de Bolsonaro en las elecciones del año pasado. Parte de las creencias de los terraplanistas están influenciadas por versículos bíblicos, por lo que a raíz de la cita electoral de 2018 se han expandido las acusaciones de vínculos con el movimiento de la Tierra plana han perseguido al gobierno de Bolsonaro.

Pero hay más: el pasado mes de enero, el ministro de Ciencia, Marcos Pontes -que en 2006 se convirtió en el primer astronauta de Sudamérica en viajar al espacio-, aseguraba que sentía un "nudo en el estómago" cuando escuchaba a quienes sugerían que la Tierra es plana; sin embargo, solo unos meses después, Olavo de Carvalho -exastrólogo, el campo más antagónico para los astrónomos-, indignó aún más al ministro y a la sociedad brasileña al tuitear: "No he estudiado el tema de la Tierra plana. Acabo de ver algunos vídeos que muestran que las superficies acuáticas son planas y hasta ahora no he encontrado nada para refutarlo".

La influencia de Carvalho, considerado además el gurú intelectual de Bolsonaro, es prácticamente innegable en el Gobierno... a pesar de que algunas de sus creencias pasan de lo conspiranoico a lo rídiculo: en otra ocasión, llegó a afirmar que Pepsi es endulzada con fetos abortados -con el objetivo inequívoco de atacar al movimiento abortista- o que el sexo oral puede causar cáncer. El problema es que internet, las redes sociales y Youtube acortan la mecha de estas y otras 'fake news', especialmente en una sociedad con valores profundamente religiosos como la brasileña.

Tal es la influencia del gurú de Bolsonaro que Ernesto Araújo, ministro de Asuntos Exteriores -discípulo de Olavo que cree que el cambio climático es un complot marxista-, también parecía simpatizar con el movimiento de la Tierra plana y llegó a afirmar: "Para mí, la Tierra es redonda. Pero es importante tener este espíritu de cuestionarse las cosas".

Bolsonaro y las 'fake news' de la campaña de 2018

En un reciente estudio sobre las 'fake news' durante las elecciones de 2018 se determinaba que hasta el 48% de los artículos compartidos por la extrema derecha en Whatsapp con datos falsos mencionaban una trama ficticia para manipular fraudulentamente el sistema de votación electrónica, haciéndose eco de las teorías de conspiración promovidas por el equipo de Bolsonaro y arrojando sospechas sobre el proceso democrático. Otro 19% de los mensajes promovieron información engañosa sobre el ataque con un cuchillo contra Bolsonaro a principios de septiembre de 2018. El apuñalamiento, que obligó al líder de extrema derecha a pasar la mayor parte de las semanas restantes de la campaña en el hospital, fue un punto de inflexión en las elecciones.

Además, el 16% del contenido falso compartido por la extrema derecha intentaba demostrar que el sistema político y los principales medios de comunicación eran corruptos, un elemento clave de la retórica antisistema de Bolsonaro. Por último, otro 14% de las 'fake news' virales se dirigían a políticos y activistas de izquierda, a menudo utilizando calificativos homófobos o insultos antifeministas.

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