Viernes, 22.11.2019 - 01:04 h
Caos judicial por el caso 'Lava Jato'

Un tribunal zanja la batalla judicial por la liberación de Lula: seguirá en prisión

Después de tres meses en la cárcel, el expresidente brasileño continuará en prisión pese a la orden de "excarcelación inmediata" dictada por un juez. 

El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva
El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, permanecerá en prisión / EFE

Lula permanecerá en prisión. Esa ha sido la decisión final del presidente del Tribunal Regional Federal después de una batalla judicial en la que un juez segunda instancia insistiera hasta en dos ocasiones en la "excarcelación inmediata" del expresidente. Unas discrepancias en los tribunales que sus seguidores en las calles y su propia defensa tildan de "persecución política" contra Lula, condenado a doce años y un mes de prisión por corrupción.

El presidente del Tribunal Regional Federal de la 4ª Región (TRF-4), Carlos Eduardo Thompson Flores, ha decidido mantener al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en prisión, después de que el juez del TRF-4, Rogério Fraveto, reiterara su orden de liberación y diera un plazo de una hora a petición de la Fiscalía, según ha informado la agencia de noticias EBC.

El juez instructor del caso de corrupción 'Lava Jato', João Pedro Gebran Neto, ya había suspendido la primera orden de excarcelación del expresidente dictada por Favreto. Gebran Neto había argumentado que no existen causas que justifiquen la decisión de liberar al expresidente y reivindicó su liderazgo en el caso como "juez natural para este proceso". "Determino que la autoridad competente y la Policía Federal de Paraná se abstengan de practicar cualquier acto que modifique la decisión colegiada", subrayó el juez.

Por su parte, Favreto ha defendido que "no hay subordinación a otro colega que no pertenezca a una instancia judicial superior" por lo que pide "respeto a la convivencia armoniosa de las discrepancias de interpretación y fundamento de las decisiones puesto que no estamos en un régimen político ni judicial de excepción". Critica además a Gebrán Neto, uno de los tres jueces que integran la octava sala del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región de Porto Alegre, corte que condenó a Lula en segunda instancia a doce años y un mes por corrupción pasiva y lavado de dinero.

Favreto señala también a Sergio Moro, el juez federal que condenó a Lula, a quien, según sus declaraciones, el Consejo Nacional de Justicia debería investigar por una "posible falta funcional". "Se remite copia de la manifestación del magistrado de la 13ª Sección Federal de Curitiba (Moro) para poner en conocimiento de la Auditoría de ese Tribunal y del Consejo Nacional de Justicia por una posible falta funcional", ha apuntado el juez.

La defensa de Lula denuncia una "persecución política"

El abogado de Lula, Cristiano Zanin Martins, ha publicado una nota de prensa en la que denuncia que Moro "ha actuado decisivamente para impedir el cumplimiento de la orden de liberación" del expresidente "dirigiendo el caso a otro juez federal del mismo tribunal que no debería poder actuar este domingo", en referencia a Gebran Neto. Apelando al Artículo 5 de la Constitución brasileña, Zanin recuerda que "es incompatible con la actuación de un juez intervenir estratégicamente para impedir la liberación de un procesado privado de libertad por fuerza de ejecución anticipada de la pena que afronta".

Zanin denuncia además la actuación "monolítica" del magistrado y la acusación en contra de la liberación de Lula, un "abuso" porque "utiliza las leyes y procedimientos jurídicos para una persecución política". Lula ha sido condenado por Moro y por un tribunal regional, de segunda instancia, a doce años de cárcel por los delitos de corrupción pasiva y blanqueo de capitales por aceptar un tríplex de lujo en Sao Paulo como pago de la constructora OAS por sus favores políticos.

El exdirigente sindical ha agotado prácticamente la segunda instancia y solo le queda acudir a los altos tribunales, el Supremo y el Constitucional, para revertir la condena. Una vez firme, la sentencia impedirá que pueda competir en las elecciones presidenciales del 7 y 28 de octubre. Hasta entonces, Lula podrá intentar inscribirse y, en caso de que no se lo permitan, podrá acudir al Tribunal Electoral para que decida. Si consiguiera el estatus de candidato, el proceso judicial seguiría su curso. Y, si finalmente la Justicia da la razón a Moro, los votos que haya recibido serán anulados.

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