Christian Wulff, el gran elegido de Merkel que salió rana

  • Ha dimitido de su cargo como presidente alemán después de que la fiscalía de Hannover le imputara por posible corrupción. Pero hubo un tiempo en que él y su esposa eran ídolos para los alemanes.
El presidente de Alemania anuncia su dimisión ante las acusaciones de corrupción
El presidente de Alemania anuncia su dimisión ante las acusaciones de corrupción
Efe/lainformacion.com

La canciller Angela Merkel lanzó la candidatura de Christian Wulff a la presidencia germana ("Lo mío es el futuro") en mayo de 2010 como solución de emergencia a la dimisión por sorpresa del presidente Horst Köhler y ante la oposición interna al nombre que saltó como primera opción para un relevo más espectacular, la ministra de Trabajo, Ursula von der Leyen.

Wulff, hombre con reputación de estratega mucho más duro de lo que su eterna sonrisa y suaves maneras hacían pensar, tuvo que lidiar entonces con las dudas de sus propias filas sobre si era la persona adecuada para el primer cargo representativo del país.

Pero Merkel apostó con él, y aunque tras su dimisión este 17 de febrero por presunta corrupción sigue defendiéndole a capa y espada, no sería raro que más de un miembro de su partido le eche hoy en cara su elección

Gobierno repleto de escándalos en Baja Sajonia

De 52 años y al frente del gobierno de Baja Sajonia de 2003 a 2010, el escogido de Merkel se ganó el apodo de "joven salvaje" en tiempos de Helmut Kohl al frente de la Cancillería y se le consideró en el pasado como rival interno de Merkel.

Wulff había dejado atrás su perfil de rebelde en la Unión Cristianodemócrata (CDU) desde que asumió el liderazgo de su "Land", Baja Sajonia, un estado federado identificado con el consorcio automovilístico Volkswagen -cuya sede central está en Wolfsburgo-.

Pero las diversas revelaciones de los medios alemanes sobre sus amistades peligrosas con ricos empresarios durante la presidencia de Baja Sajonia han empañado por completo aquella etapa y la presidencia de todo el país, a la que ahora ha tenido que renunciar.

Desde un préstamo privado de 500.000 euros que le concedió un millonario empresario en ventajosas condiciones hasta unas vacaciones o unas facturas de teléfono móvil aparentemente gratis que posiblemente le regaló un productor de cine alemán, los escándalos en torno a la época de Wulff al frente de Baja Sajonia no han cesado en los últimos meses.

Ahora la fiscalía de Hannover (capital de Baja Sajonia) ha solicitado al Parlamento alemán que le retire la inmunidad con el fin de investigar posibles casos de corrupción y tratos de favor.

Ambiciones

Antes de llegar a ministro-presidente de Baja Sajonia, Wulff encajó dos derrotas seguidas en el "Land" ante el líder socialista Gerhard Schröder, jefe del Gobierno de Baja Sajonia desde 1990 a 1998, año en que arrebató la cancillería a Kohl.

Ya en el cargo, Wulff limó sus perfiles de renovador en las filas democristianas, aunque retuvo su aura de líder ambicioso, al acecho de alcanzar, cuando la ocasión lo permitiera, los máximos puestos del país, incluida la Cancillería.

La dimisión de Köhler -por unas inoportunas declaraciones justificando misiones internacionales del Ejército por los intereses económicos de Alemania- trastocó esos planes y los cambió por la Presidencia, cargo que en Alemania tiene un sesgo teóricamente apartidista.

Pero en su caso, no fue un presidente de consenso, sino la elección personal de Angela Merkel.

Mito caído de la familia moderna ejemplar

Nacido en Osnabrück (Baja Sajonia), jurista y en las filas de la CDU desde 1975, Wulff ha sido el segundo católico en el cargo tras Heinrich Lübke (presidente del país entre 1959 y 1969). Entre él, su esposa Bettina y su pequeño hijo, han rejuvenecido los aires del Palacio de Bellevue, la sede presidencial.

Desde que, cuatro años atrás, se divorció de su primera esposa, Wulff y su actual mujer, más el niño, fueron presencia habitual de la prensa alemana -tanto política comodel corazón- y las tertulias televisivas, como exponente de familia alemana moderna. La prestigiosa revista Stern le dedicó un artículo a su esposa Bettina en 2010 titulado "Miss Perfect quiere ir a Bellevue".

Mostrar comentarios