De paramilitar colombiana a reina de la belleza

  • Los concursos de belleza en Colombia son casi el deporte nacional. También en las cárceles, como en esta de Bogotá, cada año las reclusas tienen la oportunidad de convertirse en la reina. Pero lo que quieren las participantes es retomar una vida normal.

Nadja Dros, Bogotá (Colombia) | GlobalPost

(El siguiente vídeo está en inglés. Puedes leer su transcripción más abajo).

In situ: Bogotá, Colombia:

En Colombia, los concursos de belleza son una obsesión nacional. Ver a jóvenes mujeres competir en uno no es nada fuera de lo común pero sí es único en este caso el contexto en el que se está produciendo.

Cada año en la cárcel del Buen Pastor, ubicada en Bogotá se da la oportunidad de convertirse en el escenario de un concurso de belleza, dando la oportunidad de convertirse en reina. Hay castings, competición, danzas tradicionales… en una competición entre los barrotes para competir por ser reina.

Cada pabellón selecciona una única candidata para competir por convertirse en reina. Por un día el contexto cambia y se ofrece una visión diferente.

"Mi nombre es Diana Nataly Layton y tengo 21 años. Yo soy la candidata del pabellón número 4. Somos aproximadamente 170 internas más o menos, un poco más".

A la edad de 12 años Diana entró en un comando ilegal paramilitar llamado AUC (Autodefensas Unidas de Colombia por sus siglas en inglés). Mataron a soldados y a civiles y desplazaron a cientos. Diana probó el combate y a la edad de 17 años se convirtió en la jefe número dos de un comando paramilitar. En 2007 después de que el gobierno descabezara varios grupos paramilitares, Diana se unió a un nuevo grupo paramilitar llamado Ejército Revolucionario Popular Antisubversivo de Colombia (ERPAC). Dice que durante dos años tuvo una misión especial para reclutar nuevas figuras en distintas provincias de la selva y crear una nueva ERPACK.

“Yo alcancé la gloria en el ERPACK. En el ERPACK éramos entre 1.000 hombres y 4 mujeres y de cuatro mujeres la única que tuvo el mando fui yo y es algo como que a uno le llena de gloria estando allí”.

La carrera de criminal de Diana es dilatada. Fue perseguida por la policía durante años hasta que cayó. Fue acusada por conspiración criminal pero la investigación continúa todavía y están pendientes todavía algunos cargos de asesinato. Ella siente que el futuro de las convictas se detiene, que se detiene su tiempo entre los barrones y espera por sus dos hijas. Un año después de estar encarcelada. Diana ha pasado de ser una reina paramilitar de la selva a una reina de la belleza.

“Cuando entras en la cárcel todo el mundo se olvida de ti. Yo, después de haber sido doña fulana de tal a los 17 años, hoy en día simplemente soy Diana Layton, una interna más del Buen Pastor.”

Aunque parece que simplemente se trata de hacer ejercicio y ponerse un poco maquillaje, competir da la oportunidad de representar una nueva cara ante el mundo, según lo entiende Diana.

“En medio de todo es como una nueva oportunidad de renacer, de reinventarte y más si lo logras entre estas cuatro paredes donde estás con tantas limitaciones y con tantas cosas es algo que adquiere mucho valor para ti. Para mí fue como decir si puedo salir de ponerme botas de caucho y camuflaje a ponerme tacones y ser otra persona si lo pude hacer en la cárcel, así mismo lo pudo hacer en la calle”. Así siente Diana la competición.

Karina Lopez, el número nueve, ha estado haciendo ejercicio y estudiando durante meses.

“Pienso que voy a ganar porque tengo todo lo que necesita una reina, tengo carisma, tengo la simpatía, tengo el estilo y tengo la seguridad”.

Para estas internas, el concurso es un paréntesis para escapar de la vida en prisión. Es una diversión para poder escapar del oscuro pasado que las rodea.

“Murieron algunos unos inocentes, otros culpables, otros más culpables pero hoy en día me doy cuenta de que nada justifica que tú le quites la vida a otra persona. Yo lo que quiero es tranquilidad para mí. Yo con 21 años me siento vieja y me siento cansada, yo ya no quiero correr más no quiero tener coches finos ni otras fruslería. Yo quiero tener mi vida”.

Es la ronda final de la competición. Muchas de estas chicas ya se han enfrentado antes a un jurado, en un juicio para determinar si eran culpables o inocentes. Ahora el jurado anuncia la ronda final de presentaciones.

"¿Usted a qué valor le atribuye mayor importancia en estos tiempos?

El valor al que más le atribuyo todo es a la honestidad."

"¿Qué considera usted que diferencia Colombia de otros países?

En Colombia hay muchas personas que no hay en otros países y las personas de Colombia valen más."

¡Atención! El momento más emocionante es el momento de esperar la decisión final

Diana Nataly Leyton. Una vez más Diana ha vuelto a copar el protagonismo. Ante las cámaras de televisión y con la histórica corona, Diana es la reina.

En una media hora las celebraciones terminan, las autoridades oficiales y la prensa se van a casa y las reclusas vuelven a sus celdas.

“Me duele estar en la cárcel, me duele estar sola, me duele no tener novio, no tener pareja, no tener a nadie, no poder ver a mis hijas ni a mis hermanos, me duele darme cuenta de que yo había fabricado, como dice la canción un mundo de mentiras para ser feliz. Me duele darme cuenta de que me equivoqué pero soy consciente de que yo tengo que pagar por mis errores y que después de esto va a haber una nueva vida, que todo no se va a quedar aquí entre las paredes del Buen Pastor”.

Tras alcanzar la gloria en un concurso de belleza entre las paredes del Buen Pastor Diana se siente con más fuerza.

“Igual no lo hice tanto por mí sino por dejar huella, por dar alegría al patio, porque mi estancia aquí no fuera en vano. A mí siempre me ha gustado que mi nombre suene allí donde esté”.

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