Jueves, 21.02.2019 - 01:33 h
Una cuestión de aplicación más que de leyes

De Puigdemont a Valtonyc: ¿Por qué los fugados ponen rumbo al paraíso belga?

La sensibilidad de los jueces belgas a la hora de aplicar la norma europea es la clave para que el país europeo sea un destino idílico

Valtonyc
Valtonyc, rapero condenado a tres años y medio de prisión por enaltecimiento del terrorismo, injurias a la Corona y amenazas. / Europa Press

Puigdemont se fugó a Bélgica justo antes de su detención. Toni Comín, Meritxell Serret y Lluís Puig, antiguos miembros del Govern catalán, también. Pero no han sido los únicos. El último en irse al país de la cerveza y el chocolate ha sido el rapero Valtonyc, condenado a tres años y medio de prisión por enaltecimiento del terrorismo, injurias a la Corona y amenazas. "No se lo voy a poner tan fácil", afirmó José Miguel Arenas Beltrán, Valtonyc, en un mensaje en su cuenta de Twitter minutos antes de las 15.00 horas de este miércoles para, justo después, fugarse a Bélgica.

Pero, ¿qué tiene la legislación belga para que los condenados e imputados más mediáticos de España hayan decido fugarse allí? Al contrario de lo que piensa la mayoría de la gente, la clave reside en la "sensibilidad de los jueces belgas", afirma Agustín Ruíz Robledo, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Granada.

El conjunto de países de la Unión Europea tienen una legislación común que, en función de la interpretación que cada país realice, se aplica de forma más o menos contundente. Por lo tanto, no tiene que ver con la legislación de cada país, depende de la forma en que se aplican las diferentes leyes europeas. 

Bélgica es uno de los países que más "atento está a la hora de aplicar la legislación" a la hora de decidir sobre las órdenes de detención internacionales. "Lo están revisando como si se tratase de una antigua extradición", comenta Ruíz Robledo. Por ejemplo, en el caso de Carles Puigdemont, expresidente de Cataluña, uno de los más claros para el abogado, la justicia belga ha estudiado los hechos para averiguar si constituirían un delito en su país de modo que aplica el método anterior.

El Tribunal Supremo español estudia si se puede imponer una cuestión prejudicial, es decir, si el país europeo está aplicando correctamente las leyes. En el caso de las órdenes de detención internacionales, se distinguen dos tipos de delito: los que se ejecutan de forma automática, como es el caso de robo, asesinato o terrorismo, y aquellos en los que un tribunal de otro estado tiene que decidir si está conforme o no.

En este último caso, se enmarcan las causas por las que se requiere a todos los fugados españoles en Bélgica. Por ello, se cree que el trato que está dando Bélgica a estos mediáticos casos podría ser utilizado como imán por otros investigados o condenados que podrían huir a Bélgica para refugiarse de la justicia española. 

Bélgica ha denegado la entrega a España de Toni Comín, Meritxell Serret y Lluís Puig, los exconsejeros catalanes huídos, ya que "en virtud de la legislación belga o de la legislación española, un auto de procesamiento no tiene el valor de una orden de detención y, por lo tanto, no puede constituir una base válida para ejecutar una orden de detención europea", concluyó el fiscal general de Bruselas, Dirk Mercks. 

El fallo de la justicia belga sobre los implicados en el tema catalán ha sido duramente criticado por la judicatura española, que le atribuye falta de espíritu de colaboración internacional. El caso del rapero Valtonyc será un nuevo reto para la cooperación entre ambos países y para el posicionamiento de Bélgica de acuerdo con las normas europeas. 

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