El Banco Mundial afirma que el envejecimiento de la población también tiene aspectos positivos

    • El Banco Mundial ha elaborado un informe en el que destaca las oportunidades que supone para el mundo el envejecimiento progresivo de su población.
    • Así, el organismo apuesta por realizar reformas en mercados laborales, sanitarios y educativos para paliar los efectos de una población cada vez más gris.
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Las sociedades occidentales son cada vez más grises: la pirámide de población ya no es pirámide, y la tercera edad se convierte, poco a poco, en el mayor grupo de población. Una perspectiva cada vez más real en los países europeos, norteamericanos y del primer mundo. Y que suele ir acompañada de malos augurios: el envejecimiento de la población tiene consecuencias económicas y sociales diversas, y se cree la falta de relevo generacional impactará a nuestras sociedades cada vez más: a mayor población envejecida, más lenta es la economía, mayores son los costes sanitarios, más insolvente el sistema de pensiones, mayores son las desigualdades entre personas mayores y menos dinámicos son los mercados laborales.

Una perspectiva algo deprimente. Pero que no es inexorable que deba suceder así. Un informe publicado esta semana en el Banco Mundial señala que no tiene por qué ser un futuro tan negativo: según este organismo, las consecuencias del envejecimiento de la población no tienen que ser necesariamente malas. El estudio identifica así las oportunidades que surgen del cambio en la población: si el mundo se adapta a los cambios, podrían implantarse las medidas necesarias para crear una vejez más sana, activa y productiva.

En el informe los economistas delinean las estrategias que ayudarán a que el primer mundo haga frente al cambio que se avecina.

"Una creencia desde hace tiempo es que una población envejecida va de la mano del declive económico", asegura Hans Timmer, un economista del Banco Mundial, "pero un grupo de población más pequeño abre la oportunidad de equiparles con una educación de mejor calidad y más capital, incrementando así su productividad", explica, haciendo referencia a que, a más población envejecida, se suele temer que incrementará la presión sobre sistemas sanitarios y de pensiones.

Así, desde el Banco Mundial opinan que no tiene por qué ser así, y ofrecen sus propuestas para adaptar al mundo a una población 'gris'.Sanidad, empleo y pensiones: las áreas de acción

Desde el Banco Mundial han establecido las áreas que más reformas deberían afrontar en el futuro, si quieren hacer frente de manera sostenible a los cambios de población. Son, principalmente, tres grandes áreas: sanidad, el mercado laboral, y el sistema de pensiones.

En Sanidad, abogan por ir moviendo el sistema sanitario hacia labores de prevención y diagnóstico: son cuidados mucho más baratos que los de cura, por ejemplo, y apuestan por acciones contra el consumo de tabaco, por ejemplo, la obesidad, malos hábitos alimenticios o consumo de alcohol. Desde el BM argumentan que Europa no se está centrando lo suficiente en estas áreas: tiene que acelerar su labor en este aspecto sanitario si quiere hacerlo eficazmente, asegura el informe.

El estudio, no obstante, no centra sólo su atención en los ciudados preventivos. Afronta también los ciudados sanitarios de largo plazo: apuesta en este aspecto por reforzar los ciudados en las comunidades: se podrán reducir costes sanitarios si se potencia el uso de centros comunitarios, cuidados en el hogar o residencias de ancianos.

Además, el Banco Mundial quiere afrontar el problema de la fertilidad, que en los países desarrollados ha caído por debajo del nivel de relevo generacional. Apuesta por el modelo francés: el país ha conseguido, con ayudas al cuidado de los niños, ayudas extensas después de dar a luz y bajas por maternidad, elevar sus niveles de fertilidad. Son medidas que han ayudado a compaginar la maternidad con el empleo, que tiene un doble efecto: las mujeres tienen más niños, pero también se incorporan más al mercado laboral, contribuyendo así a la sociedad.

Otro de los aspectos en los que se puede mejorar y ayudar al mercado laboral es la migración: así, el organismo señala que, aunque a largo plazo la inmigración no es la solución, ayuda a flexibilizar a las sociedades más estancadas.La vejez, una oportunidad laboral

La fiscalidad, las pensiones, y el mercado laboral también están bajo la lupa del Banco Mundial: el organismo propone también reformas en estas áreas. Primero, cree que sería una buena idea elevar la edad de jubilación, algo ya implementado en varios países europeos durante la crisis económica, y examinar las pensiones, para reducir el uso de subsidios como vía para la jubilación anticipada.

Quiere que trabajemos más, y quiere que los mayores sean más productivos: y pone como ejemplo a Islandia. Es el país de Europa que mayores tasas de empleo tiene entre su población de mayor edad. Lo ha hecho reduciendo los beneficios para jubilaciones anticipadas, y un sistema de paro y de subsidios que evita el abuso, sumados a los incentivos que llegan para los empleados que más trabajan.

Otros factores interesantes ayudan a Islandia: tiene las mayores tasas de entrenamiento para empleados de mayor edad: de todos sus empleados de entre 55 y 64 años, un 40% se actualiza con cursos. Una medida a la que ayuda también que en el país, los mayores están bien vistos por los empleadores.

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