Jueves, 12.12.2019 - 20:22 h
Los resultados no son vinculantes

El Parlamento británico no sale del bucle: rechaza las alternativas al plan de May

Los diputados descartan con sus votos cancelar la salida, adherirse al Mercado Único y la Unión Aduanera o que la gente decida el pacto con Bruselas.

John Bercow / House of Commons
John Bercow, portavoz de la Cámara de los Comunes.  / House of Commons

El Parlamento británico insiste en no ofrecer una respuesta clara para formalizar el Brexit y concretar una manera de salir de la UE. Tras el rechazo de las ocho medidas indicativas la pasada semana, los diputados de Reino Unido han rechazado todas las opciones alternativas a la propuesta de Theresa May que había elegido el speaker, John Bercow, para someterlas a votación. Las cuatro medidas elegidas por Bercow, que ya fueron debatidas y rechazadas la pasada semana, tienen un carácter indicativo y tampoco serán vinculantes. Sin embargo, el ministro de Justicia del Reino Unido, David Gauke, reconoció el pasado domingo que el Gobierno "considerará atentamente el deseo del Parlamento"

Las medidas que se debatieron este lunes por la noche abarcaban diferentes medidas a tener en cuenta para el Gobierno de May. Iban desde la unión aduanera con la Unión Europea, un acuerdo al estilo noruego de mercado único y unión aduanera, que la ciudadanía sea la que decida si se aprueba o no una cuerdo del Brexit y la revocación del Artículo 50 y cancelar el Brexit.

La medida de la Unión Aduanera, propuesta por el diputado conservador Kenneth Clarke, era la que más probabilidades tiene de salir aprobada. La pasada semana fue rechazada por tan solo 6 votos por lo que, tras los hechos ocurridos y la masiva negativa de la Cámara de los Comunes del miércoles, es posible que este escenario haga cambiar de opinión a más de un parlamentario británico. Esta opción quería obligar al Gobierno a incluir en cualquier Acuerdo de Retirada o Declaración Política a la que llegue con la Unión, el compromiso de negociar una unión aduanera permanente con la UE. 

Además, esta medida contemplaba que ese compromiso quede reflejado en una ley para asegurarse de que el futuro gobierno cumpla con los deseos del Parlamento. Kenneth Clarke ha pedido que sea aprobada para así “poder dar un final definitivo al impasse del Brexit”.

La segunda medida, la llamada Mercado Común 2.0, propuesta por el también parlamentario conservador Nick Boles, sufrió un rechazo de 283 contra 189. Esta medida solicitaba que el Gobierno llegue a acuerdo similar al que tiene actualmente la UE con Noruega. En concreto, quería que, antes del 31 de diciembre de 2020, el Reino Unido entre en la Asociación Europea de Libre Comercio junto con Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein. Al mismo tiempo, establecía que el Reino Unido se adhiera al Espacio Económico Europeo para poder así acceder al mercado interior de la UE, pero sin estar adherido a la misma, es decir, estar igual que Noruega, Liechtenstein e Islandia. Asimismo, establecía que se han de armonizar los posibles aranceles externos del Reino Unido con los del la UE, al menos hasta que se consigan eliminar todos los aranceles en ambas fronteras.

La tercera votación, propuesta por el laborista Peter Kyle, era la segunda con más opciones de salir adelante. La medida, titulada Confirmación Pública del Voto, contemplaba que sea la ciudadanía británica y no el Parlamento la que decida si se debe aprobar o rechazar un acuerdo del Brexit. De esta manera, el parlamentario laborista quería desbloquear la cámara y obligar a la Cámara de los Comunes a acatar la decisión del pueblo británico y aprovechar, así, el cansancio de los ciudadanos respecto al Brexit contra el propio Parlamento. Esta medida también fue votada y también fue rechazada la pasada semana por 295 contra 286.

La cuarta y última medida que había elegido Bercow fue propuesta por la parlamentaria nacionalista escocesa Joanna Cherry, y fue, de las cuatro de este lunes, la que mayor rechazo obtuvo con un resultado de 293 contra 184. La medida, titulada Supremacía Parlamentaria, establecía que si a falta de dos días para la culminación del Brexit no hay acuerdo, es decir, el 10 de abril, el gobierno de May debía buscar ampliar la extensión del artículo 50. Al mismo tiempo, la medida contemplaba que si a falta de un día para el Brexit no se ha conseguido una demora de la prórroga, el Gobierno debe pedir a la cámara que someta a votación salir sin acuerdo de la Unión. Si la cámara rechaza salir sin acuerdo, como ya hizo hace dos semanas, el Gobierno debe revocar el Art. 50 y cancelar el Brexit.

La primera ministra escocesa, Nicola Sturgeon, declaró el lunes que, a pesar de que la postura de su partido, gobernante en Escocia, es la de “no al Brexit”, prefieren una “salida suave” a una por las bravas el próximo 12 de abril. Así, ha considera que la propuesta de su compañera de partido SNP es “la más importante de las que se votarán” y llama a los miembros del Parlamento Británico a aprobarlo.

La propuesta de la parlamentaria escocesa ha nacido muerta ya que los principales parlamentarios bancada laborista han anunciado que votarán a favor de todas la propuestas, excepto de la de Supremacía Parlamentaria, según ha comunicado la promotora del debate. Aun así, la parlamentaria Cherry se ha dicho que “a pesar de la incomprensible posición” de los principales parlamentarios laboristas, ella se ha mostrado segura de que “muchos parlamentarios laboristas” harán caso omiso de la dirección socialista y “votarán a favor” de la moción de intentar revocar el artículo 50.

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