Lunes, 23.09.2019 - 18:52 h

Hombre, blanco y enfadado, así es el perfil del votante de Trump

Sus votantes son, sobre todo, hombres blancos, de mediana edad, sin título universitario, angustiados por la economía, y enfadados con los inmigrantes y el establishment político que conectan con sus recetas.

Trump ha conectado con el votante y se ha pagado su campaña. Apuesta por menos impuestos, empresas en América que paguen sus impuestos, proteccionismo frente a China y que Europa se pague su propia defensa. 

Por qué los estadounidenses votan a Donald Trump

¿Qué ha pasado en Estados Unidos para que los norteamericanos elijan como candidato a un hombre que califica a los mexicanos como violadores, promete prohibir la entrada de musulmanes al país y amenaza con una guerra comercial contra China? En Europa, pocos le entienden, pero estos titulares esconden propuestas que tanto Podemos como Ciudadanos votan y no son, ni mucho menos, de derecha. La gran mayoría de sus votantes son blancos de clase trabajadora, los conocidos como angry white man, pero Trump ha demostrado en estas elecciones que es capaz de arañar votos en nichos que parecían imposibles, entre ellos hispanos. La razón por la que le votan es que apuestan por su discurso de  “hacer América grande de nuevo”.Los angry white men

El 91 por ciento de los seguidores de Donald Trump es blanco. Sus apoyos están principalmente en el grupo de hombres blancos, solteros, con bajo nivel educativo y mayoritariamente conservadores. Un 36% dice ser evangélico y un 34% acude a la iglesia una vez por semana. Carece de titulación universitaria y entre un 30 y un 40% no están casados, según datos de NBC este verano.Gusta su actitud contundente, directa y clara

Según un estudio publicado por Working America, que entrevistó a 1.600 votantes blancos de clase trabajadora, lo que hace que Trump sea su líder favorito es su actitud, su contundencia y su forma directa de hablar. Ha conectado con los votantes por su arrolladora personalidad. Es un hombre hecho a sí mismo. Está alejado del partido y, por tanto, del establishment.Las empresas americanas...en EEUU

No hay que olvidar la crisis económica también ha golpeado a EEUU. Pese a la mejora de la economía , la clase baja y media no lo nota ni tampoco cobran subsidios, que van a minorías que probablemente son más pobres, pero que han llegado después. Desde mediados de los ochenta, la desigualdad de las rentas viene creciendo de forma imparable. Por primera vez en la historia de Estados Unidos, hay más ciudadanos que piensan que sus hijos vivirán peor que ellos.

Cuando Trump habla de comercio, piensan en tratados como el Nafta (Tratado del Libre Comercio de América del Norte, firmado en 1994 bajo la presidencia de Clinton) o los acuerdos con China. Y esto, en lugares como Indiana del Norte, significa una hemorragia de empleos destruidos, los mismos que promete recuperar con el regreso de las fábricas norteamericanas al país. Trump busca que las empresas americanas vuelvan al país, con una política de impuesto de sociedades más baja (del 40% al 15%) y sobre beneficios (del 40% al 10%). Y quiere que las multinacionales paguen.Más empresas para que haya más trabajo obrero

El votante de Trump son los norteamericanos sin grandes títulos, desde obreros hasta asalariados intermedios que creen que la globalización ha exportado sus empleos en las plantas siderúrgicas de Ohio o en las naves textiles de Carolina del Sur a estados lejanos como China, India o más cercanos, en México. Quiere revitalizar zonas devastadas por la crisis como Baltimore.Los medios son su altavoz 

Acapara toda la comunicación y da a las prensa motivos por los que hablar de él, de ahí que esté constantemente en los medios.Los medios de comunicación están siendo eco de sus declaraciones agresivas, de sus formas un tanto cuestionables para llegar a ser Presidente y de su falta de límites a la hora de criticar o dirigirse a periodistas, comunidades de la población (especialmente la hispana), otros candidatos y otros políticos, pero como se está viendo en las primarias, muchos ciudadanos y votantes están “comprando” ese discurso de ruptura con la política tradicional y de medidas fuertes que cambien el rumbo del país”, explica el director de Hispanic Council, Daniel Ureña. 

Además, hay que añadir la circunstancia política en la que estamos. En EEUU también están hartos de la casta. El nivel de confianza en el Congreso es mínimo y Trump surge con un mensaje que emociona. Hace ocho años no hubiera llegado a ningún sitio, pero hoy es el único que convence a los estadounidenses.

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