Domingo, 08.12.2019 - 14:18 h

Hace 70 años comenzaba la era de la Justicia universal pos Nuremberg

Siete décadas después de los juicios a los criminales nazis, aquel suceso histórico marcó el comienzo del Derecho Internacional para juzgar genocidios como el de Argentina o Ruanda.

De aquel hecho ocurrido a comienzos de octubre de 1946 deriva, por ejemplo, el nacimiento de la Corte Penal Internacional, establecida en Roma en 1998.

En el inventario de los grandes juicios de la Historia, nadie duda que el de Nuremberg marcó un antes y un después para el mundo. El 1 de octubre de 1946 el planeta asistió a los fallos que el Tribunal en aquella localidad alemana dictó, dando a conocer la condena de los juicios que llevaron al banquillo a los principales jerarcas nazis capturados tras la II Guerra Mundial.

Nuremberg fue mucho más que doce penas de muerte para doce hombres, tres cadenas perpetuas para otros tres, dos penas de veinte años de reclusión, una de quince y otra de diez, además de tres absoluciones. Aquel pleito estaba llamado a revolucionar para siempre el derecho internacional, marcando una nueva era.

Un día después de conocerse aquellas condenas, puede asegurarse sin margen de error que el derecho internacional comenzaba a nacer... hace hoy 70 años. En realidad, el 'día después de los juicios de Nuremberg' empezó a marcar el tiempo de la universalización de la justicia.Evidencias horrorosas

Retroceder en la memoria y en los documentos oficiales que dejaron constancia de un hecho tan destacado como el final de la guerra misma implica recordar cómo se gestaron las audiencias mediante las cuales cuatro potencias vencedoras (Gran Bretaña, Francia, URSS y EE.UU.)decidieron juzgar a los responsables de la barbarie del Holocausto.

Ni Hitler ni Himmler estaban en el banquillo (se habían suicidado antes). Pero los exterminadores Hermann Göring y Rudolf Hess, entre otros, debieron escuchar las sentencias que repararon (aunque sea en una milésima fracción) tanto dolor y tantas muertes espantosas y absurdas.

Nuremberg marcó, como quedó dicho, el principio de una nueva era del derecho. No existían precedentes similares en toda la historia del enjuiciamiento universal. Tras la primera Gran Guerra (1914-1918) se intentó acusar a los militares alemanes, pero en el Pacto de Versalles se dispuso que serían juzgados de acuerdo al Código de Justicia de los vencidos. Entonces, nadie fue procesado. Pero en 1945 la cosa fue muy diferente.

Aquí van algunas cifras del juicio de Nuremberg para entender la magnitud de tal acontecimiento: 218 días de duración, 236 testigos, doce procesos judiciales paralelos, un muestrario demoledor de imágenes, material, objetos y demás evidencias sobre lo que ocurría dentro los campos de concentración... El juicio comenzó el 20 de noviembre de 1945 y terminó el 1 de octubre de 1946.

Éste fue el único proceso judicial en el que se conformó un tribunal internacional, compuesto por jueces de las potencias vencedoras, mientras que los otros fueron nacionales. Hermann Wilhelm Göring, lugarteniente de Hitler y comandante supremo de la Luftwaffe, se suicidó para no tener que cumplir la sentencia que le condenaba a muerte. Robert Ley, jefe de organización del partido nazi, también. Los demás fueron enviados a la horca el 16 de octubre.

Baldur von Schirac, exlíder de las juventudes hitlerianas, fue uno de los pocos sentenciados que se mostró arrepentido por los hechos cometidos, acaso el único. Su nieto, Ferdinand von Schirac, es hoy un reputado abogado y escritor.

Los Tribunales de Nuremberg, en verdad, dieron lugar a los convenios internacionales posteriores sobre Genocidio de 1949 o el de Ginebra de 1959; a los tribunales de las guerras de la antigua Yugoslavia y, lo más importante, de aquel punto de partida deriva la Corte Penal Internacional, que se estableció en Roma en 1998. De allí nació el concepto de Delitos contra la Humanidad.Una bisagra

Aquel juicio además ha provocado una bisagra para construir una estructura judicial que, en materia de derechos humanos, permitió entre otros hitos juzgar a los dictadores latinoamericanos Jorge Rafael Videla, en Argentina, o Augusto Pinochet, en Chile. Su base también permitió juzgar genocidios como los de Ruanda o la ex Yugoslavia, entro otros.

Desde aquel comienzo de octubre de 1946 comenzó a gestarse una nueva doctrina mundial y conceptos como 'genocidio' o 'crímenes contra la humanidad' se instalaron en los códigos penales. El mayor mérito de esos juicios a los máximos jerarcas nazis que cayeron ante los aliados radica en un concepto: la guerra, por más cruel y salvaje que sea cualquiera de ellas, no debe superar un límite ni debe traspasar el umbral que da paso a la barbarie y al salvajismo más inhumano.

La tipificación de los crímenes y abusos realizada por los tribunales y los fundamentos de su constitución representaron un avance jurídico que sería aprovechado posteriormente por las Naciones Unidas para el desarrollo de una jurisprudencia específica internacional en materia de guerra de agresión, crímenes de guerra y crímenes en contra de la humanidad, así como para la constitución, a partir de 1998, del Tribunal Penal Internacional permanente.

Nuremberg tamhién modificó el enfoque tradicional de las reglas del derecho internacional que se centraban en las relaciones entre Estados, pero no en los derechos y deberes de las personas.

Desde entonces, los delitos cometidos por individuos de cualquier nación podrían ser juzgados internacionalmente por el conjunto de los países afectados, como fue precisamente en la formación del Tribunal de Nuremberg, el nombre de una ciudad que es mucho más que eso: un concepto de justicia y libertad

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