Jueves, 12.12.2019 - 14:39 h
Francisco: "No tengo miedo"

Las "herejías" del papa Francisco: ¿se acerca un cisma en la Iglesia católica?

El punto más controvertido del texto es el estudio de la ordenación sacerdotal de hombres casados para garantizar los sacramentos en zonas aisladas.

Papa Francisco
Una imagen del papa argentino / TWITTER - Archivo

El Sínodo de obispos sobre el Amazonas convocado por el papa Francisco del 6 al 27 de octubre ha sido fuertemente criticado por los supuestos errores teológicos e incluso "herejías" que contiene su documento de trabajo. Los sectores más conservadores de la Iglesia han expresado su rechazo a que una de las reuniones más importantes de la jerarquía eclesiástica se dedique a una pequeña parte del mundo y tenga el potencial de dañar "la soberanía de algunos gobiernos.

El encuentro no solo pretende abordar el cambio climático. El punto más controvertido del texto es el estudio de los llamados "viri probati", la ordenación sacerdotal de hombres casados para garantizar el acceso a los sacramentos en las zonas más aisladas del mundo. La iniciativa de explorar durante la reunión "el tipo de ministerio oficial que puede ser conferido a la mujer, tomando en cuenta el papel central que hoy desempeña en la Iglesia amazónica" también ha encendido alarmas en el clero.

Ante la posible aprobación de las medidas, el cardenal Robert Sarah aseguró que "la situación sería extremadamente grave debido a la ruptura con la enseñanza y la tradición católica". El alemán Gerhard Müller, denunció que el contenido presenta una cosmovisión panteísta, y el religioso estadounidense, Raymond Leo Burke, sentenció que en el documento "el misterio de la Encarnación redentora de Dios Hijo no solo está oscurecida, sino negada".

Los medios de comunicación del Vaticano se han movilizado contra estas posiciones con varios artículos que defienden que el sínodo será una "expresión clara y limpia de la fe y la doctrina cristiana, basada teológicamente en la Sagrada Escritura y el magisterio de los papas".

“Rezo para que no haya cismas, pero no tengo miedo". Estas fueron las palabras del Papa después de un viaje a África el pasado mes de septiembre. En esa ocasión el pontífice tachado de "demasiado comunista" y "liberal" desde dentro y fuera de la iglesia por sus visiones sobre economía, política y medio ambiente. El religioso argentino se defendió de las críticas conservadoras con la ayuda de Juan Pablo II: "Las cosas sociales que dije son las mismas que él" y recordó a los presentes que en la historia de la Iglesia "ha habido muchos cismas". 

La cabeza del Vaticano sostuvo en una rueda de prensa en su avión papal que los cuestionamientos vienen de todas partes, "incluso de la Curia" y reiteró que no quiere que se de una ruptura en la Iglesia, pero que estos tiempos precisan de "obispos flexibles" con espíritu de servicio.

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