La Casa Blanca advierte de que el crudo podría seguir manando hasta agosto

  • Tras la reunión de Obama con sus dos asesores en esta catástrofe, el Gobierno federal, así como BP y los estados afectados, se plantean que hasta que no se complete la construcción de los dos pozos alternativos, previsto para agosto, el derrame continúe. Ésta parece ser la única solución definitiva al problema. Las operaciones de ayuda a las zonas afectadas seguirán como hasta ahora "aunque no seamos capaces de detener inmediatamente el vertido", asegura la responsable de Política Energética del Gobierno de Obama.
Agencias

La Casa Blanca ha advertido de que la brecha del pozo de extracción en el Golfo de México podría seguir expulsando crudo hasta el próximo mes de agosto, "cuando los pozos de alivio estén terminados", según ha advertido la experta del presidente Obama en energía y cambio climático, Carol Browner.

Por ello, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, analizó este domingo con sus asesores, la propia Browner y el almirante Thad Allen, al cargo de la coordinación contra el derrame, los próximos pasos que se plantean para contener el derrame de petróleo en el Golfo de México.

Así, tanto el Gobierno federal, como la compañía BP y los estados afectados por la marea negra ya se plantean abiertamente que el derrame puede durar hasta agosto, cuando se completarán los dos pozos alternativos que se perforan para restar presión al escape y que parecen la única solución definitiva al problema.

Según indicó la Casa Blanca en un comunicado, los dos asesores explicaron a Obama los últimos esfuerzos contra la marea negra, que este fin de semana han incluido ocho incendios controlados. También le explicaron los preparativos que lleva a cabo British Petroleum (BP), la empresa responsable del derrame, para serrar con submarinos robot la tubería dañada.

Esa operación, según ha indicado BP, podría comenzar este lunes o martes. Una vez se hayan serrado las tuberías, se cubrirían los restos con lo que es básicamente un gigantesco embudo, a través del cual se trasvasaría el petróleo a barcos en la superficie marina.

Hasta que se tapen los restos de tubería, el escape de petróleo y gas podría aumentar en un 20 por ciento, según advirtieron al presidente sus asesores.

En la conversación, Allen también notificó a Obama que, en cumplimiento de las órdenes que ha dado esta semana el mandatario estadounidense, se triplicará la dotación con que cuenta el Gobierno federal sobre el terreno para hacer frente a la marea negra.

El mayor desastre medioambiental

Browner ha asegurado que Estados Unidos está ante "el mayor desastre medioambiental de toda su historia" aunque ha insistido en que las autoridades están "preparadas para lo peor" a pesar de los repetidos fracasos de los expertos de la petrolera británica British Petroleum (BP) a la hora de contener el vertido.

La directora de la oficina de Política Energética y de Cambio Climático de la Casa Blanca ha afirmado, en el programa Meet the Press, de la cadena NBC, que las operaciones de ayuda a las zonas afectadas seguirán como hasta ahora "aunque no seamos capaces de detener inmediatamente el vertido".

"Estamos preparados para lo peor. Lo hemos estado desde el principio", ha puntualizado la experta de la Casa Blanca, después de que la compañía BP reconociera este sábado que las operaciones para taponar con lodo y cemento la fuga de crudo que contamina las aguas del Golfo de México, denominadas "top kill", habían fracasado y estudian colocar una cúpula para frenar el vertido.

"No pudimos detener el flujo", ha afirmado el director general de operaciones de la compañía, Doug Suttles. "Hemos tomado la decisión de avanzar a la próxima opción", ha añadido. La nueva opción estudiada por la petrolera es una tapa que captura el crudo del pozo en vez de cerrarlo. Suttles ha advertido de que la nueva maniobra podría tardar cuatro días o más en dar resultados.

Por otra parte, el director ejecutivo de BP, Tony Hayward, ha señalado en un comunicado que el próximo paso era el "camino más efectivo para minimizar" el impacto del derrame, y que la tapa tardaría unos cuatro días en estar instalada. Asimismo, Hayward ha mostrado su decepción por el fracaso del "top kill", en el que la empresa gastó tres días, pese a que BP "ejecutó la operación a la perfección".

La maniobra, que comenzó el miércoles, consistía en inyectar fluidos pesados y otros materiales al agujero del pozo para contener el vertido, para después sellarlo con cemento. El fracaso es un nuevo golpe para la reputación de BP, que ya ha gastado 940 millones de dólares tratando de cerrar la filtración y limpiar el vertido tras la explosión del puente de la plataforma Deepwater Horizon el 20 de abril, causando la muerte de 11 trabajadores y desatando un torrente submarino de petróleo que el Gobierno estimó que oscilaba entre 12.000 y 19.000 barriles (1,9 a 3 millones de litros) diarios.

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