Sábado, 07.12.2019 - 07:56 h
Tiene seis causas penales más abiertas

Lula da Silva dice tener la conciencia tranquila tras pasar un año en prisión

Señaló a Bolsonaro como principal beneficiado de la "persecución política" que han realizado los movimientos de derecha en su contra.

El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva - Foto: EFE
El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva - Foto: EFE

El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, que lleva preso un año por corrupción, dijo que tiene la conciencia tranquila, y reitera que está tras las rejas injustamente acusado de un crimen que no cometió.

En un artículo publicado este domingo por el periódico Folha de Sao Paulo el exmandatario también señaló al presidente Jair Bolsonaro como el principal beneficiado de la "persecución política" que han realizado los movimientos de derecha en su contra.

"Hace un año que estoy preso injustamente, acusado y condenado por un crimen que nunca existió. Cada día que pasé aquí hizo aumentar mi indignación, pero mantengo la fe en un juicio justo en que la verdad va a prevalecer. Puedo dormir con la conciencia tranquila de mi inocencia", señaló Lula en el artículo.

El exmandatario de 73 años, y quien gobernó Brasil por el Partido de los Trabajadores entre 2003 y 2010, fue puesto tras las rejas el 7 de abril del año pasado por el juez Sergio Moro, quien entonces lideraba los procesos de la operación 'Lava Jato' y que ahora es el ministro de Justicia y Seguridad Pública del Gobierno de Bolsonaro.

Lula fue condenado por recibir de la constructora OAS, a manera de soborno, un apartamento a cambio de beneficios contractuales con la estatal petrolera Petrobras. No obstante el exmandatario ha insistido en su inocencia, algo que reiteró en su artículo, en el que también aseguró que la Corte Suprema le negó un 'hábeas corpus' presionada por "los medios, del mercado y hasta de las Fuerzas Armadas, como confirmó Jair Bolsonaro, "el mayor beneficiario de aquella persecución".

"Nada han encontrado para incriminarme: ni conversaciones de bandidos, ni maletas de dinero, ni cuentas en el exterior. A pesar de todo, fui condenado en un plazo récord, por Sergio Moro y por el TRF-4, por 'actos indeterminados' sin que encontraran ninguna conexión entre el apartamento que nunca fue mío y supuestos desvíos de Petrobras", precisó el exmandatario.

El "golpe a Dilma"

En su artículo, el expresidente se muestra preocupado con la situación que actualmente vive Brasil y señaló que en el país "los derechos del pueblo y de la ciudadanía han sido revocados" y se entregó "la soberanía nacional" a los extranjeros.  Lula señala que todo comenzó con el "golpe" que dieron a la expresidenta Dilma Roussseff (2011-2016) durante su segundo mandato, y que según él fue un acto realizado en contra del modelo de desarrollo creado por el Partido de los Trabajadores (PT).

Rousseff fue destituida en agosto de 2016 de su cargo por irregularidades en el manejo de los dineros públicos, en un proceso de "impeachment" y la presidencia de Brasil fue asumida por Michel Temer, un político de derechas y quien hasta entonces era su vicepresidente.

"El golpe del impeachment sin crimen de responsabilidad fue contra el modelo de desarrollo con inclusión social que el país venía construyendo desde 2003. En 12 años, creamos 20 millones de empleos, sacamos a 32 millones de personas de la miseria, multiplicamos el PIB por cinco. Abrimos la universidad para millones de excluidos. Vencimos el hambre", precisó Lula en el texto.

En su artículo, enfatiza que el modelo neoliberal que llegó al Gobierno tras el "golpe" hundió al país en un "colapso fiscal" y en "una recesión que aún perdura". "El pueblo pronto percibió que había sido engañado. El desempleo aumentó, los programas sociales fueron vaciados, escuelas y hospitales perdieron dinero", aseguró.

Por eso, asegura, los brasileños querían retomar el modelo que él comenzó y que continuó su ahijada política Rousseff, algo que se reflejó desde las primeras encuestas electorales del año pasado donde Lula alcanzaba los más altos índices de aprobación para volver al poder. No obstante no pudo participar en los comicios por estar condenado por un tribunal de segunda instancia.

Lula, que suma 25 años de condena por corrupción y lavado de dinero por dos procesos diferentes, tiene seis causas penales más abiertas en la justicia, todas ellas relacionadas con corruptelas.

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