Sábado, 20.10.2018 - 02:58 h
Frente a la presión internacional

Maduro busca el apoyo de Moscú con dos plantas de kaláshnikov y de helicópteros

El líder bolivariano quiere cubrirse las espaldas ante un posible plan para derrocarlo por la fuerza o una condena en el seno de la ONU.

OEA aprueba resolución para activar la Carta Democrática contra Maduro
La OEA aprobó una resolución para activar la Carta Democrática contra Maduro. / EFE

Hace una semana el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, visitaba Cucutá, en la frontera con Venezuela, para comprobar 'in situ' el éxodo de población que ha provocado la escasez e inseguridad en la república bolivariana.

Almagro llegó a decir que no se podía rechazar una intervención militar para sacar del poder a Nicolás Maduro, a cuyo régimen calificó de inmoral, por rechazar la ayuda humanitaria. Estos días, tras el episodio del banquete de carne de Maduro en Turquía, ha vuelto a quedar clara la desafección de muchos ciudadanos ante la política que ha condenado a miles de venezolanos a malvivir buscando con qué alimentarse, por una inflación estratosférica en un país de sobrados recursos naturales.

Salvando muchísimas distancias, el líder bolivariano ha 'tirado de manual' para seguir los pasos de Bashar el Assad, que consigue mantenerse en el poder en Siria a pesar de la presión internacional, al contar con el respaldo de Rusia y China que le sirven de escudo protector en el seno de las Naciones Unidas. Del mismo modo, en su último viaje al gigante asiático, el presidente venezolano cerró acuerdos comerciales con Beijing para tener a la superpotencia de su lado en caso de problemas.

Además, ante la constante presión de la Administración Trump contra los dirigentes del país, el régimen de Maduro ha vuelto la cara hacia Moscú, con el propósito de evitar cualquier intervención extranjera en su territorio o condenas del régimen en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU.

Venezuela, cuya capacidad de compra en los mercados internacionales se encuentra mermada por la presión estadounidense, acaba de cerrar un acuerdo con Rosoboronexport, el mayor exportador de armamento de la Federación Rusa, para la instalación de un centro de mantenimiento y reparación de helicópteros militares, que se pondrá en marcha a lo largo de este año.

Igualmente, tal y como recogía la agencia RIA Novosti, en el marco de la feria Army-2018 celebrada recientemente en Kúbinka, el director general de Rosoboronexport, Alexánder Mijéiev, anuncio que el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, se ha comprometido a acelerar los trabajos para la apertura en 2019 de una fábrica de Kaláshnikov en la ciudad de Maracay. En concreto se producirán fusiles AK-103 y municiones en unas instalaciones que se comprometieron en 2006, y cuya construcción se reanudó en 2016 tras años de retrasos.

La cooperación técnico-militar entre Rusia y Venezuela se desarrolla sobre la base del convenio intergubernamental firmado en mayo de 2001 en el curso de la visita a Moscú del entonces presidente de Venezuela Hugo Chávez

En el año 2005 en Caracas se cerraron los primeros contratos como el suministro de helicópteros 'Mil', sistemas de misiles antiaéreos 'Tor-М1', y cazas Sujói. Hoy día, tal y como presume Rosoboronexport, las Fuerzas Armadas de Venezuela están pertrechadas por completo con material ruso (menos la aviación de transporte y la marina de guerra).

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