Máximo jefe militar de Ecuador justifica operación durante revuelta policial

  • El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Ecuador, el general Ernesto González, justificó hoy la acción militar de rescate del presidente del país, Rafael Correa, durante la sublevación policial del 30 de septiembre del año pasado.

Quito, 29 sep.- El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Ecuador, el general Ernesto González, justificó hoy la acción militar de rescate del presidente del país, Rafael Correa, durante la sublevación policial del 30 de septiembre del año pasado.

González, acompañado de los comandantes de las tres ramas de las Fuerzas Armadas, emitió un mensaje televisado a la nación sobre la acción militar que puso fin a la sublevación en un complejo policial de Quito.

En la víspera del primer aniversario de ese episodio y en medio de un intenso debate legal y político sobre la revuelta, González ratificó el contenido de un informe del organismo que dirige, elaborado en octubre del año pasado y en el que precisa que la acción militar fue necesaria ante la insurrección policial.

En esa jornada, una protesta salarial de agentes derivó en un alzamiento de proporción en la que incluso se mantuvo retenido al presidente Correa, por más de nueve horas, en un hospital policial ubicado junto al cuartel donde se concentró la manifestación.

Correa fue liberado en la noche mediante una operación de militares y policías leales, en medio de un intenso tiroteo, lo que puso fin a una jornada de tensiones que concluyó con la muerte de unas cinco personas, entre ellas un civil.

González dijo que fue público que ese día, cientos de agentes "se sublevaron ante las autoridades policiales y gubernamentales, creando una grave situación de inseguridad y caos a nivel nacional".

Contó que la operación de rescate de Correa se planificó con la incorporación de una gran cantidad de soldados, dotados de armamento contra motines y "no letal", para generar un "efecto disuasivo" entre los alzados.

Sin embargo, admitió que los grupos de elite desplegados para brindar seguridad directa a Correa disponían de armas de fuego, con la prerrogativa de ser usadas cuando fuera "absolutamente necesario".

El jefe militar señaló que el grupo que debía rescatar a Correa fue sorprendido con "disparos con munición real, letal, por quienes (agentes) se encontraban estratégica y premeditadamente apostados dentro del hospital" policial y alrededores.

"No habiendo logrado alcanzar el efecto disuasivo en los elementos de la Policía nacional, de deponer la resistencia armada, el personal militar de elite se vio en la necesidad de ejercer su legítima defensa", afirmó González.

Destacó que en el lugar, además de militares con equipo antimotines, también se encontraban civiles que exigían a la Policía la liberación de Correa.

"La operación militar, bajo ninguna circunstancia consideró abrir fuego contra el hospital o el personal que se encontraba en su interior. O es que, ¿acaso existieron pacientes, personal médico, ciudadanos heridos por armas de fuego al interior del hospital durante la operación militar?", se preguntó González.

"Al contrario", respondió y dijo que en esa acción las Fuerzas Armadas lamentaron la muerte de dos soldados, además de 42 heridos.

Lo ocurrido con ellos "también merecen investigarse", dijo el jefe militar tras rechazar la versión de políticos de oposición y de familiares del policía Froilán Jiménez, muerto durante la operación, que apuntan a que falleció por un impacto de bala disparada por un fusil militar.

Señaló que ciertas unidades de la Policía poseen armas de iguales características y calibres de las que tienen las Fuerzas Armadas, por lo que rechazó las versiones.

González recordó que Jiménez, que era miembro de un grupo especial de la Policía, participó en la operación de liberación de Correa junto a los militares y otros agentes leales al mandatario.

"De no haberse presentado resistencia armada (por parte de los agentes), nunca hubiera tenido lugar enfrentamiento alguno", apostilló González.

"Los hechos ocurridos constituyen una situación lamentable y sin precedentes en el país", añadió y dijo que las Fuerzas Armadas apoyarán las investigaciones que la justicia efectúa sobre ese hecho, para que no quede en la impunidad.

González, finalmente, dijo que las Fuerzas Armadas "invocan, una vez más, a la unidad nacional y a trabajar juntos por un mejor país".

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