Sábado, 16.11.2019 - 02:08 h
Europa pìde más diálogo

El mundo no se olvida de Venezuela: aumenta la presión sobre Nicolás Maduro

Los países americanos han recuperado su cooperación en materia de seguridad después de décadas en un segundo plano para presionar al líder

Nicolás Maduro
Nicolás Maduro / Europa Press

El mundo ha vuelto la mirada hacia el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, después de que los países del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), un semejante a una OTAN americana, anunciaran sanciones contra los dirigentes chavistas este lunes. Las Naciones Unidas también han puesto el foco en el mandatario venezolano durante la última gran cita de la diplomacia internacional, la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Este es el marco que ha servido de altavoz a Europa para señalar la insuficiencia de la mesa de diálogo puesta en marcha con un sector minoritario de la oposición.

A pesar de que nuevas crisis internacionales, como la oleada de tensión en el Golfo, han sustituido a Venezuela en las portadas de las últimas semanas, los líderes mundiales han lanzado un nuevo aviso al dirigente chavista, a quien han advertido desde la misma apertura del encuentro de la ONU.

De las tres grandes reuniones que abordaron la situación del país latinoamericano a principios de esta semana de forma paralela, la que había generado mayores expectativas era la de los miembros del TIAR, un organismo que se ha recuperado con el fin de presionar a Nicolás Maduro tras décadas de verse relegado a un segundo plano. Aunque con matices distintos, en los tres encuentros se ha enfatizado la urgencia de atajar el caos que vive la región a través de distintos ejes.

Sanciones internacionales

Con una mayoría clara, los estados del TIAR han aprobado una resolución en la que se comprometían a identificar y sancionar tanto a las personas como a las entidades asociadas con el Gobierno venezolano y que muestren una vinculación con actividades ilegales, tramas de corrupción o violaciones de los derechos humanos.

De los 19 firmantes del tratado americano, tan solo Uruguay votó en contra, mientras que Trinidad y Tobago se abstuvo y Cuba optó por no participar en la reunión. El texto fue respaldado por el resto de gobiernos, entre los que se encuentran los mayores adversarios políticos del dirigente venezolano, como Estados Unidos o Colombia, pero que también abraza a naciones con una postura intermedia.  La implicación del grupo, que se reunirá de nuevo en un plazo de dos meses,  para estudiar otras acciones, se centra por ahora en perseguir a funcionarios y apoyos de Maduro y en congelar los activos que puedan tener en los países parte del tratado.

No se habla de intervención militar

Aunque el TIAR contempla el "empleo de la fuerza armada", esa vía ni siquiera se discutió en la reunión a puerta cerrada que mantuvieron los ministros en un hotel de Nueva York, tal y como explicó a su término el canciller colombiano, Carlos Holmes Trujillo, que presidió la cita. Según un alto funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, interpretar la invocación del TIAR como abrir la puerta a una guerra es una postura "tonta" y totalmente alejada de la realidad.

También descartaron la vía militar los países del llamado Grupo de Lima, que se reunieron en la sede de Naciones Unidas y que se mostraron favorables a usar más "medidas económicas y políticas" contra Maduro. EUU, que no forma parte del Grupo pero que estuvo representado en el encuentro, prometió por su parte que va a seguir ampliando sus castigos e hizo un llamamiento al resto de la comunidad internacional a hacer lo mismo. El propio presidente estadounidense, Donald Trump, encabezará el miércoles otra reunión con líderes de la región para seguir insistiendo en esa línea.

Europa pide diálogo

A Washington le interesa sobre todo que la Unión Europea actúe con sanciones, pues considera que ello apretaría verdaderamente al chavismo, que no tendría en el viejo continente una vía de escape a sus castigos.Por el momento, la UE sigue teniendo esperanzas de que la crisis pueda desbloquearse en las negociaciones entre el Gobierno y la oposición que Noruega ha estado facilitando en Oslo y que ahora mismo están suspendidas.

Sin embargo, el Grupo Internacional de Contacto para Venezuela impulsado por Bruselas advirtió este lunes que la situación ya "no permite más retrasos". Los ministros de ese grupo, formado por varios países europeos y latinoamericanos, urgieron a Maduro y al jefe del Parlamento, el opositor Juan Guaidó, a volver a sentarse a negociar y dejaron claro que el diálogo presentado por el líder venezolano junto a grupos minoritarios de la oposición "no ofrece las garantías necesarias".

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