Domingo, 19.11.2017 - 11:46 h

¿Por qué ha decidido el Gobierno sirio lanzar su ofensiva en Alepo justo ahora?

  • Durante años, fueron las tropas del Gobierno las víctimas de un duro asedio en Alepo y ahora son los rebeldes quienes están atrapados.
  • Decenas de miles de refugiados se han puesto camino de la frontera turca para no quedarse cercados
Varias personas caminan entre escombros en la ciudad siria de Alepo / AFP

Alepo se prepara para ser la madre de las batallas en la guerra Siria. La segunda ciudad del país y la que fuera la capital comercial, está siendo escenario de los cruentos combates entre las fuerzas leales de Bashar, apoyadas por la aviación rusa, y los rebeldes. Tras años, en manos de grupos rebeldes, el ejército sirio se prepara para la reconquista de la provincia.

La nueva batalla por Alepo puede ser larga, pero sus consecuencias ya son evidentes. Se trata del último bastión que posee el Ejército Sirio Libre, la única milicia moderada de la oposición. De conquistar la ciudad, Bashar al Assad dejaría fuera a una de las principales fuerzas opositoras del país, dejando al Frente Al Nusra, la filial de Al Qaeda, como la única fuerza opuesta a Al Assad. Y, por otro lado, desde Alepo podría lanzar una ofensiva hacia el oeste, hacia Al Raqqa, capital de facto de Estado Islámico, para detener a los yihadistas que en este momento también son bombardeados por la Coalición Internacional, liderada por EEUU.

La reconquista de Alepo significaría un avance en el objetivo estratégico del gobierno por recuperar el control del norte de Siriay un golpe moral para los rebeldes.Desde 2012 está dividida entre el este, controlado por los insurgentes, y el oeste, en manos de Al Assad. Ahora, con el avance del ejército sirio, las posiciones de los insurgentes están en riesgo de sufrir un bloqueo total, después de que el ejército les cortara su principal ruta de aprovisionamiento, que conduce hasta la frontera con Turquía.

De momento, el ejército sirio, con el apoyo aéreo ruso, está ganando. Han logrado liberar Nubbol y az-Zahraa, dos localidades chiíes que llevaban casi tres años asediadas. Es un espectacular cambio de fuerzas en el conflicto. Durante más de un año, fueron las tropas del Gobierno las víctimas de un duro asedio en Alepo y ahora son los rebeldes quienes están atrapados.

Este cambio de fuerza sobre el terreno es gracias al apoyo de Rusia y las milicias de Hezbollah. Con la ayuda de los aviones de combate rusos, el régimen sirio ha logrado importantes victorias en los últimos meses: Alepo (norte), Latakia (noroeste) y la provincia de Deraa (sur), fronteriza con Jordania.

Algunos analistas estiman que si se mantiene esta tendencia, este podría ser el principio del fin de los grupos rebeldes sirios no afiliados a organizaciones yihadistas. Sin embargo, son los civiles los que están sufriendo las consecuencias, a juzgar por la catastrófica situación humanitaria en el país.Decenas de miles de refugiados se han puesto camino de la frontera, la mayoría campesinosque no quieren quedarse cercados en el intercambio de fuego.

40.000 personas han huido de la provincia

Tras el avance de las tropas del régimen, unas 40.000 personas huyeron de la provincia de Alepo y están bloqueadas en la frontera con Turquía.

Un vídeo difundido en Internet por activistas muestra a cientos de personas, muchas de ellas menores, que caminan hacia un puesto fronterizo, con bolsos de plástico al hombro. Otras parecen haber huido con lo puesto.

"Tuvimos que huir de nuestros hogares por culpa de Rusia, de Irán y de Bashar, y también de Hezbolá", cuenta en el vídeo un niño, que le pide al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que los deje entrar en su territorio.

En el vídeo un hombre efectúa un llamado a los países de la región. "¿Dónde están? ¿Turquía, Arabia Saudita, Catar? ¿Dónde están los musulmanes para ayudarnos?", exclama un hombre lleno de rabia, mencionando a los países que apoyan a los rebeldes. Miles de personas están a la intemperie cerca de la frontera, pero también en las localidades controladas por los rebeldes.Un conflicto lleno de actores

Más de 260.000 personas han muerto en Siria en cinco años de conflicto interno, en los que se enfrentan grupos armados, organizaciones salafistas, yihadistas, grupos kurdos contra el ejército y milicias aliadas, apoyadas también por tropas iraníes y aviones de guerra rusos. El conflicto ha obligado a más de la mitad de la población a huir de sus hogares. Muchos de los desplazados intentan llegar a las costas europeas en peligrosos viajes en los que cruzan el mediterráneo en precarias embarcaciones.

Después del fracaso del primer intento de establecer un diálogo indirecto entre el gobierno y algunos sectores de los rebeldes, con la mediación de la ONU, Estados Unidos y Rusia anunciaron el sábado que evaluarán la situación juntos con los otros países involucrados en los esfuerzos de paz el 11 de febrero.

La gran cantidad de actores involucrados en el conflicto llevó este domingo al presidente turco a reclamar a Estados Unidos que dejé de apoyar al grupo kurdo YPG (Unidades de Protección del Pueblo) que controla la ciudad siria de Kobane y que lucha contra los yihadistas.

Tras varias declaraciones cruzadas, el ministro de Relaciones Exteriores sirio, Muallem Walid, advirtió el sábado que cualquier acción terrestre "va a ser considerada una agresión".

Un mando militar saudita había expresado esta semana que su país podría mandar tropas terrestres, si la alianza liderada por Estados Unidos decide adoptar esta estrategia, mientras que Rusia acusó a Turquía de estar preparando una invasión.

Poco ha durado los intentos de alcanzar la paz en Ginebra. Sin cumplirse una semana de negociaciones, la ONU suspendió temporalmente las conversaciones ante el recrudecimienot de la violencia en las calles de Alepo, donde "la madre de todas las batallas" puede decidir el futuro del país.

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