Viernes, 03.04.2020 - 23:32 h
Exige nuevas elecciones

Salvini moviliza a la ultraderecha contra el "Gobierno de las poltronas" de Conte

El líder de la Liga abandona la estrategia parlamentaria y pasa a encabezar las protestas ultraderechistas contra el nuevo Ejecutivo.

Matteo Salvini, durante las protestas frente a la Cámara de Diputados
Las fuerzas de Salvini cercan el Congreso contra el "Gobierno de las poltronas". / EFE

Al igual que sucede con Boris Johnson en Reino Unido, unas elecciones generales parecen ser la única salida política de Matteo Salvini en estos momentos. Dejó de ser ministro del Interior el pasado 5 de septiembre, tras poco más de un año plagado de polémicas en el Gobierno, especialmente por sus políticas migratorias, que desencadenaron el pasado agosto en la crisis del Open Arms. Ahora, tras la formación de un nuevo Ejecutivo entre el Movimiento 5 Estrellas (M5S) y el Partido Democrático (PD) que le deja fuera del poder, Salvini ha decidido dejar a un lado la acción parlamentaria y pasar a liderar las protestas ultraderechistas, que este lunes congregaron a cientos de personas frente a la Cámara de Diputados mientras el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, desvelaba el programa de su nuevo Ejecutivo para ganarse la confianza del Parlamento.

Poco antes de que el M5S y el PD alcanzasen un acuerdo de gobierno para desencallar la parálisis institucional en Italia, Matteo Salvini, líder de la Liga, pedía al presidente italiano, Sergio Mattarella, que pusiese fin a ese vergonzoso "mercado de las poltronas". La expresión, similar al 'baile de sillones' en España, venía a expresar su frustración tras haber roto él mismo dos semanas antes el pacto de Gobierno con el M5S, animado por las estimaciones de las encuestas, las cuales le daban entonces por ganador en unas hipotéticas elecciones.

Cientos de seguidores de los ultraderechistas Liga y Hermanos de Italia se manifestaban el lunes a las puertas en contra del nuevo Ejecutivo, con Matteo Salvini arengando y dándose un baño de masas. Y el mensaje era claro: nuevas elecciones. "En la plaza hay un pedazo de Italia que creo que representa a la mayoría en el país que pide votar. Hoy la división entre el Palacio (la sede de la Cámara Baja) cerrado y la Italia en la plaza es patente", jaleaba Salvini a los concentrados. Entre los congregados en la plaza había numerosas banderas italianas y pancartas a favor de la celebración de elecciones y en contra del nuevo Ejecutivo de tinte progresista.

Por eso, Salvini y los suyos han decidido rescatar para la ocasión su argumento de las poltronas. En la protesta del lunes podían verse muchos carteles de "Deja la poltrona" dirigidos a Conte y también al líder del Cinco Estrellas, Luigi Di Maio, que es ministro de Exteriores en el nuevo Ejecutivo; así como otras proclamas con la leyenda "Elecciones inmediatas". También se podía leer "En nombre del pueblo soberano, NO al Gobierno de las poltronas", el lema común ente la Liga de Salvini y los Hermanos de Italia de Giorgia Meloni.

El mismo lema situado sobre el escenario desde el que el antiguo vicepresidente y ministro del Interior aseguraba a sus seguidores de que los miembros del nuevo Gobierno "no durarán mucho, no llegarán lejos. El pegamento de la silla no dura toda la vida". También amenazó con que si "los caballeros de dentro intentan cambiar" dos leyes impulsadas en el anterior Gobierno por la Liga para adelantar las pensiones "no les dejaremos salir de ese edificio, se quedarán allí día y noche, Navidad y hasta el 'ferragosto' [la fiesta del 15 de agosto en Italia]", elevando el tono de su discurso hasta niveles poco usuales incluso entre la ultraderecha italiana.

La inmigración, la gran baza de Salvini

Salvini centró buena parte de su discurso a la inmigración, una de sus grandes bazas políticas en estos meses, a pesar de haber desencadenado crisis como la del Open Arms, la del Sea Watch (que acabó con la detención de su capitana) y la que se espera con el Ocean Viking, el buque humanitario operado por Médicos sin Fronteras que rescató este fin de semana a 50 personas en aguas internacionales, cerca de las costas de Libia; un nuevo rescate que pondrá a prueba al nuevo Gobierno italiano y su voluntad de romper con la política de mano dura de Matteo Salvini.

En los 14 meses que ha durado el Gobierno del M5S y la Liga, la inmigración ha sido el gran caballo de batalla de Salvini, con una política de mano dura que le ha reportado un gran apoyo popular. "Cerraremos los puertos, todos juntos, porque en Italia no se entra sin permiso. Lo haremos cuando estemos en el Parlamento y entre la gente", aseguraba Salvini desde el escenario frente a la Cámara de Diputados italiana este lunes, donde indicó que la única manera de conseguirlo es convocar unas nuevas elecciones en Italia.

"Hay millones de italianos que piden seguridad. Si alguien piensa en volver al negocio de la inmigración ilegal, sabremos cómo evitarlo, siempre de una manera democrática, pacífica y sonriente, como estamos acostumbrados a hacer", añadía Salvini. Si bien es cierto que la mayoría de las personas evitan hacer declaraciones contra la inmigración en público o en las televisiones, lo cierto es que las encuestas de agosto le proporcionaban un 38% de apoyos en unas hipotéticas elecciones generales. Además, teniendo en cuenta Salvini aprovechó el acto frente al Parlamento para anunciar que trabajará con Meloni para ampliar el apoyo a sus fuerzas políticas "para incluir a millones de italianos", no es descabellado pensar que su discurso xenófobo pueda ganar aún más apoyos de aquí a que se celebren nuevos comicios. Sea cuando sea.

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