Sudáfrica se prepara contra la amenaza terrorista frente al Mundial

  • 41.000 policías, el Ejército desplegado a lo largo de las fronteras del país, 40 helicópteros y otras medidas son las que el Gobierno sudafricano -con la colaboración de la Interpol- planea tener vigilantes para el Mundial de Fútbol. Aunque este país no está entre los objetivos habituales del terrorismo yihadista, los expertos no descartan que en esta ocasión pueda ser distinto, al tratarse de un evento multitudinario a nivel internacional.
El secretario general de la FIFA asegura que ninguna amenaza impedirá que el Mundial sea en Sudáfrica
El secretario general de la FIFA asegura que ninguna amenaza impedirá que el Mundial sea en Sudáfrica
Samson Mulugeta | GlobalPost

(Johannesburgo, Sudáfrica). Cuando se habla del tema de la seguridad en el próximo Mundial de Fútbol, normalmente es en relación a la alta tasa de criminalidad en Sudáfrica. Curiosamente, se han producido muy pocos debates sobre la amenaza de ataques terroristas.

Sudáfrica es uno de los pocos países del mundo donde la amenaza del extremismo religioso no forma parte de la vida cotidiana. Los controles de carreteras y los de seguridad antes de entrar en los edificios que son habituales en otros países son algo poco frecuente en el país africano.

Debido a su particular historia, a la simpatía del Gobierno hacia la causa palestina y el respeto internacional hacia Nelson Mandela, Sudáfrica se ha librado hasta ahora de estar en la línea de fuego de la "guerra al terrorismo".Pero los medios de comunicación sudafricanos se han hecho de un artículo publicado hace unos días en el periódico escocés The Daily Record, en el que se decía que "Al Qaeda ha amenazado con matar a cientos de seguidores durante el partido del Mundial de Fútbol entre Inglaterra y EE UU".

Según ese periódico, "la rama de los terroristas en el norte de África, Al Qaeda del Magreb Islámico, ha dicho que evitará las medidas de seguridad en Sudáfrica utilizando bombas no detectables".El periódico escocés cita a una revista yihadista online, que ha dicho: "Qué alucinante podría ser el partido entre Estados Unidos e Inglaterra, cuando se retransmita en directo en un estadio lleno con espectadores y suene una explosión por las gradas. Todo el estadio se vendrá abajo y el número de muertos se contará por cientos, si Alá lo desea".

Las autoridades sudafricanas y los organizadores del Mundial reaccionaron rápidamente y aseguraron que se han tomado todas las precauciones para prevenir un ataque terrorista.Las fuerzas de seguridad de Sudáfrica se han estado preparando ante todo tipo de emergencias, incluidas las terroristas, durante varios años.

Para ello han realizado ejercicios en varias ciudades del país simulando ataques químicos, biológicos, radioactivos y con armas nucleares efectuados desde tierra, mar y aire. "Sabemos que eventos como el del Mundial de Fútbol suponen a menudo una tentación para los criminales para que cometan un crimen, o para que los terroristas envíen mensajes negativos e inquietantes", ha afirmado el ministro de Interior sudafricano Nathi Mthethwa. "Estamos siendo firmes con nuestros planes de seguridad, y nada nos distraerá. Cualquier tipo de comportamiento anormal, sea delictivo o terrorista, recibirá una respuesta rápida y sin clemencia".

Jerome Valcke, secretario general de la FIFA, ha asegurado que la organización futbolística está colaborando con las agencias de seguridad internacionales para "garantizar que nada ocurra en Sudáfrica".

El Gobierno sudafricano ha enfatizado además que está colaborando estrechamente con otros países y con los servicios de inteligencia y policiales de todo el mundo. "Se utilizará tecnología militar puntera de información y comunicación, así como una flota de casi 40 helicópteros", apuntaba el Gobierno en un reciente comunicado de prensa. También se desplegará una fuerza especial de 41.000 agentes de policía.

El secretario general de la Interpol, Ronald Noble, ha asegurado que la agencia policial internacional utilizará aparatos especiales para controlar los pasaportes de las personas que acudan a ver el Mundial 2010, y que las fuerzas armadas de Sudáfrica serán desplegadas para patrullar a lo largo de las fronteras del país.Toda las agencias de seguridad estarán en alerta hasta que el último equipo y el último turista del Mundial de Fútbol abandonen Sudáfrica.

Annelize Botha, analista del Instituto de Estudios de Seguridad de Pretoria, asegura que la actitud de los sudafricanos hacia las amenazas terroristas es: "por qué nos va a atacar alguien, si nosotros no tenemos problemas con nadie".

"Lo que la gente olvida es que el terrorismo en este caso no iría contra el país, sino contra el evento", apunta.Los terroristas buscarían dar un golpe durante uno de los eventos más importantes del mundo, recuerda.Botha dice que las autoridades deben mantenerse alerta, porque las fronteras de Sudáfrica han sido permeables durante años.

"El anuncio de que Sudáfrica iba a celebrar el Mundial de Fútbol se hizo en 2004", dice Botha, que es autora de un manual de lucha contra el terrorismo que utilizan los países del sur de África. "Y algunos de estos terroristas son pacientes y saben planificar".

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