Sábado, 17.02.2018 - 22:06 h
Las víctimas del ataque, inmigrantes de raza negra

Un ataque racista causa el pánico y seis heridos de bala en Macerata (Italia)

El autor de los disparos, Luca Traini, de 28 años, pertenece a la Liga Norte y cuando fue detenido hizo un saludo fascista y gritó ¡Viva Italia! 

Mañana de terror en Macerata
Los servicios de emergencia atienden a los heridos en Macerata (Foto EFE/EPA/GUIDO PICCHIO)

Ataque racista en Italia. Al menos seis extranjeros de color fueron heridos este sábado en la localidad italiana de Macerata (en el este del país) por los disparos efectuados por un individuo a bordo de un vehículo. 

La Policía ha identificado al responsable de los disparos realizados esta mañana contra población inmigrante, como Luca Traini, de 28 años de edad, perteneciente al partido xenófobo Liga Norte, quien ha admitido ya su responsabilidad ante las autoridades, a las que se entregó tras hacer el saludo fascista y gritar "¡Viva Italia!".

Según la declaración policial recogida por la cadena TG24, Traini salió del automóvil desde el que efectuó los disparos - un Alfa Romeo de color negro-, se quitó la chaqueta, se puso la bandera nacional sobre los hombros y, desde el Monumento a los Caídos de la ciudad, hizo el saludo fascista. Finalmente se entregó a los 'carabinieri'. La Policía también ha detenido a una segunda persona, que se trataría del conductor del vehículo, aunque este aspecto todavía no está confirmado.

Medios italianos especulan con que este incidente podría tener motivos racistas al haber ocurrido en la misma ciudad donde una chica italiana de 18 años, Pamela Mastropiero, fue asesinada y descuartizada, crimen por el fue detenido un inmigrante nigeriano, que ha negado las acusaciones.

Luca Traini, tras ser detenido (EFE/EPA)
Luca Traini, tras ser detenido (EFE/EPA)

El suceso provocó momentos de pánico en Macerata, cuyas autoridades invitaron a los vecinos a permanecer encerrados en sus casas o a buscar refugio y evitar los espacios abiertos en caso de que se encontraran en la calle. Inmediatamente se detuvo el transporte público, se ordenó a las escuelas y centros educativos que impidieran la salida de los niños y se solicitó a los padres que no acudieran a buscarles hasta nueva orden.

El ataque ha suscitado un intenso debate en Italia, un país que se prepara para las elecciones generales del 4 de marzo, y el ex presidente del Senado y candidato de la izquierdista "Libres e Iguales", Pietro Grasso, llamó a detener "la espiral de odio". No solo eso. Culpó de este fenómeno al líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, por "instrumentalizar los sucesos y las tragedias con fines electorales" dada su costumbre de arremeter contra los inmigrantes en las redes sociales publicando noticias de crímenes presuntamente cometidos por extranjeros.

"Nuestro país ya ha conocido el fascismo"

"Odio y violencia que hoy han podido convertirse en una masacre racial. Nuestro país ya ha conocido el fascismo. No podemos mirar para otro lado, no debemos minimizarlo", dijo Grasso en Facebook. Salvini, aliado del ex primer ministro Silvio Berlusconi en una coalición de derechas, dijo a los medios que "todo aquel que dispara es un delincuente" pero subrayó que "es claro y evidente que una inmigración fuera de control, una invasión organizada, deriva en el desencuentro social".

Durante el tiroteo también la sede en Macerata del gubernamental Partido Demócrata (PD, centroizquierda) recibió algún disparo y la ex vicepresidenta de la formación, Debora Serracchiani, pidió a Salvini en Twitter que se distancie de "los extremistas".

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