El yihadista detenido en Segovia que fue sicario de los GAL en los 80 declara este jueves en la Audiencia Nacional

EUROPA PRESS
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La Guardia Civil ha detenido en la mañana de este martes en Segovia a Aceña, natural de Irún y que había viajado a Afganistán, Siria y Palestina, "donde dijo haber estado dispuesto a cometer atentados suicidas si hubiera tenido la ocasión", según ha informado el Ministerio del Interior. Desde este verano ha sufrido un proceso de radicalización, hasta el punto de que "tenía la determinación de cometer un atentado terrorista".

Daniel Fernández Aceña fue condenado por el asesinato del francés Jean Pierre Leiba, que trabajaba en la misma empresa en la que estaba empleado Juan Carlos García Goena, fallecido en 1987 tras activarse una bomba en el coche que conducía en el que fue el último atentado de los GAL.

En 1999, Fernández Aceña admitió ante el entonces juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón que había espiado a ciudadanos vascos en el sur de Francia y que sospechaba que esos datos pasaban después al servicio de información del Cuartel de la Guardia Civil en Intxaurrondo (San Sebastián), en la época en la que era dirigido por Enrique Rodríguez Galindo.

Los investigadores, en coordinación con el Juzgado central número 3 de la Audiencia Nacional, consideran a Fernández Aceña como un individuo muy peligroso. En su arresto en Segovia ha participado la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil, ya que no descartaban que pudiera tener acceso a armas de fuego. También se ha registrado otra vivienda en La Granja (Segovia), donde almacenaba efectos de interés para la investigación.

La Guardia Civil espera obtener elementos que ayuden a reconstruir posibles planes de Fernández Aceña para atentar, y si para su ejecución contaba con ayuda de terceras personas, ya sea en España o en otros países. También se investiga si mantenía algún tipo de conexión con personas integradas dentro de la dinámica del DAESH.

Entre el material incautado, los agentes han encontrado vídeos "escabrosos", que incluyen imágenes de decapitaciones y que el detenido poseía con el objetivo de "adoctrinar a otros" y continuar con su convencimiento, según ha señalado la subdelegada del Gobierno en Segovia, Pilar Sanz.

El operativo ha comenzado entre las cuatro y las cinco de la madrugada de este martes. En primer lugar, la Guardia Civil ha registrado una vivienda situada en el barrio de Santa Eulalia de la capital segoviana y posteriormente, se ha iniciado otro registro en un inmueble de la localidad de Valsaín.

"EXTREMISMO RELIGIOSO"

El detenido se había autoadoctrinado "en el extremismo religioso de carácter yihadista, realizaba labores de difusión de propaganda de DAESH y tenía la determinación de cometer un atentado terrorista", según Interior.

La investigación de la Guardia Civil permitió detectar la presencia de este individuo radicalizado, muy activo en redes sociales que actuaba en favor de organizaciones yihadistas. Desde el verano de este año había acelerado su proceso de radicalización, manifestando su apoyo a las acciones terroristas cometidas en Europa a lo largo de los últimos meses.

Según Interior, su alto nivel de radicalización le llevó, presuntamente, a intentar conseguir los medios para cometer un atentado terrorista, "estando dispuesto a realizar acciones suicidas de carácter indiscriminado contra medios de transporte".

Desde 2015, año en el que el Ministerio del Interior elevó a 4 el Nivel de Alerta Antiterrorista (NAA-4), las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han detenido a un total de 173 presuntos terroristas yihadistas.

El Ministerio del Interior recuerda que, a través de la iniciativa STOP RADICALISMOS, los ciudadanos pueden colaborar a través de una serie de canales seguros para notificar posibles casos de radicalización en su entorno. Se trata de la página web www.stop-radicalismos.es, la aplicación móvil de alertas de seguridad ciudadana Alertcops y el teléfono gratuito 900 822 066.

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