Jueves, 23.11.2017 - 05:10 h

¿Debe dimitir alguien por lo de la CIA en Cataluña?

Conclusión: alguien no ha hecho el trabajo preventivo. Alguien es responsable. A nivel político o a nivel técnico-policial.

Por tanto alguien debería responder. Primero con la dimisión y luego con la explicación de por qué ocurrió la negligencia.  

El conseller de Interior, Joaquim Forn, junto al mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero

Dice la CIA que envió una comunicación a los “Mossos d’Esquadra” sobre la posibilidad de un ataque terrorista en las “Ramblas” (con estas letras). Por tanto ¿debieron hacer algo la policía autonómica catalana y el resto de las fuerzas de seguridad del Estado?

Es evidente que la policía tiene una labor reactiva. Debe reprimir a los delincuentes una vez han cometido el delito. Pero tan importante como esa labor, y aún más, es la prevención. Desactivar los delitos antes de que se produzcan. Al ciudadano le interesa que se detengan, juzgue y castigue a los delincuentes culpables. Pero aún más, al ciudadano le interesa que no se produzca el delito.

Para ello la policía debe utilizar lo que se conoce como “inteligencia”. Es decir, recogida de información y análisis que le permita adelantarse a las acciones de “los malos”.

Bratton fue el comisario de la policía de Nueva York que transformó su seguridad en la época del alcalde Gulliani. El adoptó la teoría de “los cristales rotos”. Según ella hay que cuidar de las pequeñas cosas porque un edificio que se abandona dejando una ventana con cristales rotos, acaba con todas sus ventanas rotas ¿Quién se ha enterado de la radicalización de un Imán, que por cierto estuvo años en la cárcel? Se puede decir que tener esa información es difícil. Por supuesto, pero esa es la labor de los centros de información: conseguir lo que es relevante para la prevención.

Y es que la verdadera arma de la policía es su “cabeza”, no su pistola. Por tanto, en el caso del execrable atentado de las Ramblas de Barcelona, falló la prevención. Máxime cuando hay varios datos que indican que hubo conocimientos significativos anteriores que podrían haber alertado a los as fuerzas de seguridad.

Unos han sido datos anticipados, como el aviso de la CIA sobre la posibilidad de atentado o la petición de información desde Bélgica sobre el “jefe-imán” de la célula terrorista. Otros cercanos al mismo atentado, como las explosiones de Alcanar el día anterior, que la jueza quiso alertar como un posible acto terrorista y los propios mozos le dijeron que eso sería una exageración.

Conclusión: alguien no ha hecho el trabajo preventivo. Alguien es responsable. A nivel político o a nivel técnico-policial. Por tanto alguien debería responder. Primero con la dimisión y luego con la explicación de por qué ocurrió la negligencia. Sobre todo para aprender y encontrar soluciones para evitar que vuelva a ocurrir un golpe sangriento como el de las Ramblas.

Sí, alguien debe dimitir ¿quien? Eso es complicado de definir.

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