Viernes, 24.11.2017 - 05:00 h

PDCat abandona la revolución de la CUP y prepara ya las elecciones post-procés

Después de oír los voceros de la CUP al elector que le queda al PDCat se le han puesto los pelos de punta. Bueno, a los pocos que le quedan al partido heredero de CiU.

No hay burgués más masoquista que el que se apunta a una revolución marxista. Revolución que en este caso además es anarco-maoísta. Ahí están los resultados.

PDCat anuncia su ruptura con la CUP y ya prepara el post-process

Ya han empezado a verle las orejas al lobo. De momento han afirmado que a partir del 1O el PDCat dejará de aliarse con la CUP. Lo que no han añadido es: “pase lo que pase”. Han querido trasmitir la idea de que una vez consigan la independencia no colaborarán con los cupaires anarco-comunistas. Entonces: ¿con qué mayoría quieren contar para gobernar en esa hipotética república? Porque sin la CUP, Junts pel Sí son minoría y separados en PDCat y ERC más aún. No podrían conformar un Gobierno o lo harían con los que no quieren la independencia, algo inconsistente. Por tanto, cuando hicieron esa declaración, no estaban de verdad pensando en la eventualidad de la independencia.

La conclusión es que, en realidad, esa declaración es, lo que llamaría Freud, un acto fallido. Lo que querían decir es: en las próximas elecciones autonómicas, fracasado el procés, no repetiremos la tontería de pactar con la CUP. O sea, que ya están preparándose para el post- procés.

Después de oír los voceros de la CUP al elector que le queda al PDCat se le han puesto los pelos de punta. Bueno, a los pocos que le quedan al partido heredero de CiU. Esta fue la fuerza política vertebradora de la Cataluña de más éxito; la de los Juegos Olímpicos de 1992; la del mayor PIB per cápita de su historia; la que ha podido defender y expandir su cultura como nunca; la que colaboró en la mejor historia democrática española; la que hizo posible el sueño de Cambó.

Lo que ha ocurrido para pasar del CiU eficiente al PDCat inútil ha sido un proceso de huida hacia adelante que ha llevado a sus dirigentes a la locura política y, si no rectifican a tiempo, a la inanidad total. Hace poco, justo después del atentado de las Ramblas, ante la estolidez del PDCat la pregunta era: ¿Pero que tiene que ocurrir para que despierte el PDCat?

Pues, de momento, parecía que nada; ningún acontecimiento despertaría a los demócratas catalanes, después de que ni el atentado lo hizo. Solo hay algo que si lo haría: el fracaso del Procés. Y es que no hay burgués más masoquista que el que se apunta a una revolución marxista. Revolución que en este caso además es anarco-maoísta, para más señas.

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