Jueves, 23.11.2017 - 18:04 h

Pep quiere ser el Messi independentista, pero debuta con un autogol

Girona está por fin en primera división. Y en este caso una reflexión ¿Por qué la provincia más independentista quiere que el equipo de su capital esté en la primera división española? Pep no lo entrenará, no.

No extrañaría que Pep fuera en la lista por el PDECat en unas próximas elecciones. Dedicaría unos años de su vida a la actividad política. Puede ser que Pep piense que fuera del Barcelona no ha triunfado.

Pep quiere ser el Messi de la independencia, pero en su debut se marca un autogol

La extemporánea y agresiva actividad independentista de Pep Guardiola tiene una explicación psicológica: huida del fracaso profesional. Cuando una persona se compromete en un proyecto desesperado es porque no ve otra salida al camino que ha tomado.

Si de verdad estuviera convencido del éxito de su gestión como entrenador no estaría pensando en otras actividades. Sólo cuando una persona está descontento con su trabajo busca otro que le sirva de excusa. Por ejemplo, para volver a Cataluña. Ya no puede volver de entrenador, menos aún del Barcelona. Lo dice el refrán: nunca segundas partes fueron buenas. Menos aún a entrenar el Girona, por fin en primera división. Y en este caso una reflexión ¿Por qué la provincia más independentista quiere que el equipo de su Capital esté en la primera división española?

Incongruencia donde las haya. Por eso vuelve de otra forma, en busca de los palmeros que no tiene en Britannia. No me extrañaría nada que no celebrado el referéndum el 1 de Octubre Pep fuera en la lista por el PDECat en unas próximas elecciones. Dedicaría unos años de su vida a la actividad política. Así se tranquilizaría su conciencia, podría dejar su fracaso de entrenador a un lado. Ocuparía su tiempo y se autojustificaría.

La vida de los seres humanos es así de compleja. Sin darnos cuenta nos vamos construyendo en referencia a los demás. A Pep Guardiola los independentistas lo han calado. Necesita la aureola que le rodeaba en el Barça y ahora no tiene. No deja de ser una reacción de aldea. Y es que ser internacional no es sólo hablar idiomas y haber viajado; es tener una mente abierta, un horizonte de unión y no de separación. Pep Guardiola no debe haber triunfado como entrenador internacional. Nadie lo sabe, salvo el mismo.

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