Miércoles, 18.10.2017 - 00:38 h

Los ataques de Trump ¿dónde está el límite?

Una interpretación es que se trata de mostrar con contundencia la determinación de EE.UU. en materia bélica. Un mensaje tanto para los yihadistas y Corea del Norte, como para el propio Putin.

La otra interpretación es que se trata de una actuación táctica concreta puramente militar en un escenario limitado: Afganistán y su lucha contra el DAES y los antiguos talibanes.

Los ataques de Trump ¿dónde está el límite? (JIM WATSON / AFP)
Los ataques de Trump ¿dónde está el límite? (JIM WATSON / AFP)

Después del lanzamiento de los misiles Tomahawks en Siria, Trump ha utilizado la madre de todas las bombas no nucleares en Afganistán. Los expertos en política exterior están discutiendo sobre las interpretaciones que se pueden dar a esas acciones.

Una interpretación es que se trata de mostrar con contundencia la determinación de EE.UU. en materia bélica. Un mensaje tanto para los yihadistas y Corea del Norte, como para el propio Putin.

La otra interpretación es que se trata de una actuación táctica concreta puramente militar en un escenario limitado: Afganistán y su lucha contra el DAES y los antiguos talibanes.

Los aliados de EE.UU de la OTAN, Turquía incluida, se mostraron comprensivos con el lanzamiento de misiles contra una base del ejercito sirio. Todos, salvo Rusia e Irán, están en contra de El Assad y el supuesto uso de armas químicas por sus soldados ¿Que harán ahora?

¿Cómo deben reaccionar al lanzamiento de la bomba de Afganistán?

Si se muestran timoratos y dejan a USA sola, Norteamérica tendría la excusa para dejar a la Unión Europea y otros aliados de la NATO a sus únicas fuerzas en una situación en que el terrorismo yihadista ataca con fuerza. Pero si apoyan a Trump le dejan libertad para seguir escalando militarmente la situación. Algo de consecuencias imprevisibles.

Ni el DAES, ni El Assad, ni Rusia y sus aliados dan la impresión de poder responder con contundencia a las acciones norteamericanas. Ni DAES, ni El Assad tienen capacidad militar para hacerlo y Rusia con sus aliados (Irán incluido) no tienen realmente interés en escalar militarmente el conflicto. Sólo queda un punto caliente de difícil análisis: Korea del Norte.

Los barcos de la US Navi se acercan a Corea del Norte. Kim Jung-un, su presidente, es una persona poco previsible. Después de esta demostración ¿seguirá su política de provocación a la comunidad internacional haciendo experimentos con misiles nucleares? Hay que tener en cuenta que Corea del Norte no podría amenazar a Estados Unidos, sus misiles no tienen el alcance suficiente. Pero Seúl, la capital de Corea del Sur, aliado de los americanos está a kilómetros de su frontera.

Parece que Kim Jung-un tiene dominado el poder en su país. Pero su régimen es hermético. No se sabe realmente si está tan fuerte como afirma su Gobierno. De vez en cuando su Líder Supremo hace una purga de personas relevantes del régimen, incluso sobre sus propios familiares, hermano incluido, lo cual indica que su poder puede no ser tan sólido ¿Y si Kim tuviera la tentación de huir hacia adelante metiendo a su país en una aventura bélica a la desesperada, para consolidar más aún su poder interno? No sería la primera vez en la historia que se monta una guerra con el exterior para resolver un problema interior.

En consecuencia, como jugar con armas es siempre peligroso, aunque las decisiones bélicas de Trump, puedan ser apoyadas por sus aliados, no dejan de ser inquietantes ¿Donde está el límite?

Después del lanzamiento de los misiles Tomahawks en Siria, Trump ha utilizado la madre de todas las bombas no nucleares en Afganistán. Los expertos en política exterior están discutiendo sobre las interpretaciones que se pueden dar a esas acciones.

Una interpretación es que se trata de mostrar con contundencia la determinación de EE.UU. en materia bélica. Un mensaje tanto para los yihadistas y Corea del Norte, como para el propio Putin.

La otra interpretación es que se trata de una actuación táctica concreta puramente militar en un escenario limitado: Afganistán y su lucha contra el DAES y los antiguos talibanes.

Los aliados de EE.UU de la OTAN, Turquía incluida, se mostraron comprensivos con el lanzamiento de misiles contra una base del ejercito sirio. Todos, salvo Rusia e Irán, están en contra de El Assad y el supuesto uso de armas químicas por sus soldados ¿Que harán ahora?

¿Cómo deben reaccionar al lanzamiento de la bomba de Afganistán?

Si se muestran timoratos y dejan a USA sola, Norteamérica tendría la excusa para dejar a la Unión Europea y otros aliados de la NATO a sus únicas fuerzas en una situación en que el terrorismo yihadista ataca con fuerza. Pero si apoyan a Trump le dejan libertad para seguir escalando militarmente la situación. Algo de consecuencias imprevisibles.

Ni el DAES, ni El Assad, ni Rusia y sus aliados dan la impresión de poder responder con contundencia a las acciones norteamericanas. Ni DAES, ni El Assad tienen capacidad militar para hacerlo y Rusia con sus aliados (Irán incluido) no tienen realmente interés en escalar militarmente el conflicto. Sólo queda un punto caliente de difícil análisis: Korea del Norte.

Los barcos de la US Navi se acercan a Corea del Norte. Kim Jung-un, su presidente, es una persona poco previsible. Después de esta demostración ¿seguirá su política de provocación a la comunidad internacional haciendo experimentos con misiles nucleares? Hay que tener en cuenta que Corea del Norte no podría amenazar a Estados Unidos, sus misiles no tienen el alcance suficiente. Pero Seúl, la capital de Corea del Sur, aliado de los americanos está a kilómetros de su frontera.

Parece que Kim Jung-un tiene dominado el poder en su país. Pero su régimen es hermético. No se sabe realmente si está tan fuerte como afirma su Gobierno. De vez en cuando su Líder Supremo hace una purga de personas relevantes del régimen, incluso sobre sus propios familiares, hermano incluido, lo cual indica que su poder puede no ser tan sólido ¿Y si Kim tuviera la tentación de huir hacia adelante metiendo a su país en una aventura bélica a la desesperada, para consolidar más aún su poder interno? No sería la primera vez en la historia que se monta una guerra con el exterior para resolver un problema interior.

En consecuencia, como jugar con armas es siempre peligroso, aunque las decisiones bélicas de Trump, puedan ser apoyadas por sus aliados, no dejan de ser inquietantes ¿Donde está el límite?

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