Domingo, 19.11.2017 - 11:46 h

¿Santander responde? Muchos deberían coger los bonos... y correr

Que va a haber querellas es cosa cierta; hay mucho dinero en juego; que algunas se pueden ganar también, el problema es el tiempo. 

A lo mejor en muchos casos, será mejor tomar el bono y correr. Porque en estas situaciones siempre hay alguien que gana: los abogados.

Recomiendan rechazar los "bonos trampa" que ofrece el Santander a los accionistas minoristas del Popular

Mi artículo anterior sobre este tema tuvo réplicas. Hubo lectores que me reprocharon ser partidario de la “roja”, es decir del Santander. Otros me acusaron de desconocer el derecho. Alguno me dijo que no volvería a escucharme en la radio. Supongo que detrás de ello había la rabia de quienes perdieron patrimonio en la operación del Popular. Los entiendo, yo también estaría enfadado; sobre todo si alguien me asesoró en la compra de acciones; y enfadado con ese alguien además de con otros.

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En aquel artículo analizaba lo que había ocurrido y para mí era claro que las principales responsabilidades eran de los antiguos gestores y de los reguladores. En este caso, en los últimos tiempos, a los reguladores nacionales, BdE y CNMV se les añaden los europeos: el BCE y la Junta Única de Resolución (JUR) que han tomado decisiones en la venta.

De hecho ya hay declaraciones por las que se reconoce el derecho de los perjudicados (minoristas dispersos en particular) de acudir a la Justicia europea. El comprador puede tener una responsabilidad civil subsidiaria, pero no sobre todo, solo sobre lo que se deriva de la responsabilidad de haber comprado los derechos y obligaciones de la entidad absorbida; deriva que interpretarán los jueces.Responde el Banco de Santander

Por eso el Banco de Santander, adelantándose, dice que ha preparado una solución para los minoristas dispersos en base a lo que comenté en mi artículo anterior. Una solución extrajudicial basada en la experiencia de resoluciones judiciales conocidas en casos como el de Bankia.

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Parece que se trata de facilitar el canje de las acciones suscritas en las últimas ampliaciones por Bonos de Fidelización a siete años con una rentabilidad del 1%. Una operación a realizar, según parece, hacia septiembre ¿Suficiente?

Si alguien me preguntara si aceptarla, o no, diría que depende de sus circunstancias. Pero en términos generales no parece un mal arreglo. Se recuperaría el capital, que se había invertido a algo plazo ya antes, los bonos se pueden vender en el mercado, probablemente perdiendo algo, pero no habría que esperar a los largos procesos de la justicia española y no digamos el de la europea para conocer el final. En fin, el Santander responde. Puede que algunos no estén satisfechos. Pero es una respuesta.¿Y los inversores institucionales?

Respecto a los accionista no dispersos, a los representados por fondos y expertos creo que la solución no es tan sencilla. Como en el caso de Bankia no pueden argumentar que han sido engañados en su buena fe por desconocimiento financiero, ya que todos los están asesorados por expertos, si no lo son ellos mismos.

Pueden decir que las cifras en las que basaron sus decisiones eran falsas y, como tal, pueden arremeter contra los presuntos falseadores y los que debieron vigilar esa operación: los gestores y los reguladores, en particular el BdE y la CNMV ¿Y los reguladores europeos que han entrado en la última parte de la operación? Aunque demuestren esa falsedad, que no es fácil, y que la falsedad ha sido con dolo, no hay suficiente jurisprudencia, dada la juventud de la JUR, para saber cómo los jueces europeos evalúan su responsabilidad y la del BCE, si es que la hubo.La teoría de la conspiración

Quedan los partidarios de la “teoría de la conspiración” que aseguran que toda la operación estuvo orquestada para provocar la quiebra a favor de sus beneficiarios. Lo primero es que esas teorías hay que demostrarlas y no es fácil. Los segundo es que aún no está claro quién ha sido de verdad el beneficiado ¿el comprador? ¿Los clientes del Banco Popular que siguen pudiendo operar con él? ¿Los empleados que queden, después de la más que probable reestructuración?

Que va a haber querellas es cosa cierta; hay mucho dinero en juego; que algunas se pueden ganar también. El problema es cuanto tiempo tardarán las resoluciones. Por eso, a lo mejor en muchos casos, será mejor tomar el bono y correr. Porque en estas situaciones siempre hay alguien que gana: los abogados. Espero controversias, nunca se puede contentar a todos.

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