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¿Cuántos tránsfugas caben en las Cortes de Castilla y León?

Todos los focos se centran hoy en la moción de censura del PSOE para intentar tumbar el Gobierno de PP y Cs. Las cuentas no salen, pero una deserción naranja mantendrá la incertidumbre hasta el último minuto.

Mañueco e Igea
Alfonso Fernández Mañueco y Francisco Igea.
EFE

"Tengamos serenidad, la paciencia todo lo alcanza". El entorno del presidente de la Junta de Castilla y León, el salmantino Alfonso Fernández Mañueco, templa gaitas en tiempos de tensión política. El PSOE del burgalés Luis Tudanca ha presentado una moción de censura, que se debate hoy, para expulsar del Gobierno regional a la coalición PP-Cs; las cuentas no salen, pero la inestabilidad de Ciudadanos va a mantener las espadas en alto hasta el último minuto. Los más viejos del lugar recuerdan el 'tamayazo' de 2003 en Madrid, que noqueó al socialista Rafael Simancas y coronó presidenta a Esperanza Aguirre... y nadie lo esperaba.

Hace solo tres días la procuradora naranja María Montero dio la espantada en su grupo. Los 11 diputados de Cs que permanecen fieles a la disciplina del partido se han mostrado, de una forma o de otra, en contra de la moción. Fuentes del PP en la comunidad autónoma aseguran que la deserción de Montero ha sido "un señuelo para que se animasen otros. Dicen en Cs que son una piña, pero hay que esperar. Se diga lo que se diga ahora, en el PSOE han estado jugando de farol: la moción estaba preparada desde hace tiempo". Sea como fuere, Tudanca ha aprovechado la tempestad que soplaba en Murcia y en Madrid para mover ficha, agitar el avispero e intentar tumbar al Ejecutivo de Fernández Mañueco.

Los más viejos del lugar recuerdan el 'tamayazo' en Madrid, que noqueó a Simancas y coronó a Esperanza Aguirre

Tudanca ganó las últimas autonómicas pero el acuerdo entre populares y naranjas le situó como líder de la oposición con 35 procuradores. El socialista cuenta, seguro, con el apoyo de los dos representantes de Podemos, hasta un total de 37, lejos de los 40 que suman los partidos del Gobierno regional. La díscola Montero y los tres representantes de Unión del Pueblo Leonés, Por Ávila y Vox tienen en sus papeletas el futuro del inquilino del Colegio de la Asunción, sede de la Presidencia de la Junta.

En el PP creen que el procurador de UPL se sumará muy probablemente al PSOE. Se desconoce sin embargo qué pueden hacer el miembro de Por Ávila, partido escindido de Génova, y la huida de Ciudadanos. Por último, la representante de Vox ha asegurado que no respaldará al PSOE aunque podría convertirse en pieza clave si algún diputado de los de Inés Arrimadas se suma al equipo desertor.

Fuentes socialistas afirman a La Información desconocer lo que hará María Montero: "Nosotros queremos que se mueva Ciudadanos, muchos quieren pero no les dejan; otros ya están trabajando a destajo para el PP. En el PSOE no vamos a jugar a lo que juegan ellos. En Cs están en guerra, han implosionado y puede pasar cualquier cosa. Queremos convencerles para que cambien de posición. No vamos ni a comprar ni a ofrecer. Si se van más de Ciudadanos no nos vale: no dejan de ser tránsfugas".

Algunos políticos de Cs están condenados ya de antemano a buscar trabajo en su agenda de contactos de WhatsApp

Mañueco salvará los trastos, pero el Ejecutivo perderá la mayoría absoluta que le daban 41 procuradores sobre el total de 80 de las Cortes. Mañana martes empezará una nueva fase para el Gobierno regional y lo único seguro es que la formación naranja seguirá hundiendo invento de Albert Rivera, que pudo ser parte del Gobierno de España y escogió ser luz de gas. Una mochila con caos en Murcia, mazazo en Madrid y susto en Castilla y León es una carga demasiado pesada para llegar a ninguna meta. Arrimadas no ha hecho mucho por girar el timón poniendo en manos de Edmundo Bal el clavo ardiendo de la Comunidad de Madrid. Bal, buen político y abogado del Estado, siempre podrá ponerse la toga y las puñetas, pero otros compañeros de filas están condenados de antemano a buscar ya trabajo en su agenda de contactos de WhatsApp.

En Castilla y León, Ciudadanos tiene más caras que un dado. El médico Francisco Igea lidera una formación que le quiso apartar de la candidatura a las Cortes de un manotazo y que tiene un abanico de perfiles variopinto. El terremoto nacional no derrumbará la política en las Cortes de Valladolid pero reafirma el desgaste de Cs y vaticina un reparto de su tarta que podría recalar en parte en el PP, como las encuestas vaticinan que sucederá en Madrid.

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