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YouTube, ¿herido de muerte?

El pasado lunes, 22 de octubre, la Consejera Delegada de YouTube, Susan Wojcicki, publicó una carta en el Blog de Creadores de la plataforma, bajo el título 'Una última actualización de nuestras prioridades para 2018', en la que arremetía duramente contra la propuesta de Directiva europea sobre derechos de autor en el mercado único digital y, en especial, contra su famoso artículo 13.

En ella decía que “la floreciente economía creativa (de YouTube) está en riesgo, ya que el Parlamento de la UE aprobó el artículo 13 de la legislación de derechos de autor, que podría cambiar drásticamente el Internet que ves hoy”. Y enlazaba a un artículo del periódico Independent, titulado “El parlamento de la UE aprueba nuevas reglas de derechos de autor que podrían ser catastróficas para internet”.

Y seguía: “El artículo 13, tal como está escrito, amenaza con cerrar la posibilidad de millones de personas, desde creadores como tú hasta usuarios cotidianos, de cargar contenido en plataformas como YouTube. Y amenaza con impedir que los usuarios de la UE puedan ver el contenido que ya está disponible en los canales de creadores de todo el mundo”, incluyendo los ‘tutoriales’ y vídeos educativos.

También aludía Susan Wojcicki a los aspectos económicos y de empleo: “Esta legislación representa una amenaza tanto para tu sustento económico como para tu capacidad de compartir tu voz con el mundo. Y, si se implementa según lo propuesto, el Artículo 13 amenaza a cientos de miles de trabajos: creadores europeos, empresas, artistas y a todas las personas que éstos emplean”.

Y yendo más a lo concreto, añade: “La propuesta podría obligar a las plataformas como YouTube a permitir solo el contenido de un pequeño número de grandes empresas. Sería demasiado arriesgado para las plataformas alojar contenido de creadores de contenido originales más pequeños, ya que ahora las plataformas serían directamente responsables de ese contenido”.

Campaña #SalvaTuInternet

La CEO de YouTube aprovecha la carta para movilizar a sus creadores de vídeos en contra del artículo 13 de la Directiva europea: “Tómate un momento para aprender más sobre cómo podría afectar a tu canal y actúa de inmediato. Dile al mundo a través de las redes sociales (#SaveYourInternet) y a través de tu canal por qué la economía creativa es importante y cómo le afectará esta legislación”.

Y enlaza con la web de la campaña, en cuya portada pone: “El artículo 13 podría crear enormes consecuencias indeseadas para todos. Necesitamos unirnos para (conseguir) una mejor solución”. Y tiene tres apartados con textos breves: ¿Qué es el artículo 13? ¿Cuáles son las indeseables consecuencias? Unámonos para una mejor solución; y un apartado de vídeos: Escucha a los artistas y creadores.

Por otra parte, aunque -en principio- sin una conexión directa con esta campaña, Wojcicki anunció que “estamos invirtiendo 20 millones de dólares en YouTube Learning, una iniciativa para apoyar a los creadores centrados en la educación y organizaciones de expertos que crean y curan contenido de aprendizaje de alta calidad en YouTube”. Esta iniciativa Incluye un “Fondo de aprendizaje” y la CEO de YouTube facilitó un formulario para quienes estén interesados en el programa.

¿Pero qué dice el artículo 13?

Aunque es legítimo que YouTube defienda sus intereses y, para ello, movilice a sus creadores de contenidos en la campaña #SalvaTuInternet (que coincide con #SalvaMiNegocio), sorprende un poco que no incluya, ni en la carta de su CEO ni en la web de dicha campaña, un enlace al texto de la propuesta de Directiva, con las enmiendas aprobadas por el Parlamento europeo el 12 de septiembre.

La redacción inicial del artículo 13 de la propuesta de Directiva, que fue criticada y rechazada -el 5 de julio- por el Pleno del Parlamento, hablaba de “adoptar las medidas pertinentes (como el uso de técnicas de reconocimiento de contenidos) para asegurar el correcto funcionamiento de los acuerdos celebrados con los titulares de derechos, para el uso de sus obras o impedir que estén disponibles”.

En su lugar, el texto aprobado habla de “celebrar acuerdos de licencia, justos y adecuados, que cubran la responsabilidad de las obras cargadas por usuarios”. Y, si no, “cooperar para las obras no autorizadas no se encuentren disponibles”, pero “sin impedir que estén disponibles obras que no infrinjan los derechos de autor, incluidas las cubiertas por una excepción o limitación al derecho de autor”.

Según YouTube: “La medida propuesta por los legisladores europeos no obliga a las empresas de internet a establecer un sistema de vigilancia indiscriminado, pero las hace responsables si se producen violaciones de los derechos de autor en el contenido que cuelgan los usuarios”, y ello implicaría "tener abogados que aprueben cada vídeo antes de que se publique”, lo cual “es una tarea imposible".

No está claro que eso tenga que ser necesariamente así, pero en cualquier caso aún hay tiempo, hasta final de año, para negociar las precisiones oportunas en el artículo 13. Dice la CEO de YouTube que “estamos comprometidos a trabajar con la industria (de contenidos y con los legisladores) para encontrar una fórmula mejor”. Habrá que estar atentos a las pantallas, para ver qué fórmula proponen.

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