Sábado, 20.10.2018 - 11:20 h
Telediaria

De 'La edad de oro' a 'La Hora Musa': la música en vivo ha resucitado en el prime time de La 2

 En los ochenta, en el Estudio 1 de Prado del Rey, Paloma Chamorro puso patas arriba la televisión pública con un programa en directo que retrataba, sin filtros, la edad del pavo de la democracia que había dado paso a la denominada 'movida'.

La cultura del momento se abría paso en el plató más grande de la televisión en España tal y como era: transgresora, valiente, sin eufemismos y, también, muy experimental.  Tremendamente experimental. Tanto que La edad de Oro, un formato que no era un alarde de calidad de sonido. No pasaba nada. Su valor estaba en tomar el pulso a su tiempo sin temor a la imperfección.

La mirada y rapidez de reflejos de Paloma Chamorro ponía orden y exprimía a sus invitados con una inteligencia que ha dejado en el archivo de RTVE reflexiones que aún definen la televisión de hoy, en donde muchas veces se intenta tutelar al espectador cuando, en realidad, el valor de la tele está en dejar vía libre a la audiencia para que descubra, conozca, entienda, piense y extraiga sus propias conclusiones.

Tres décadas después, la música ha vuelto al prime time de los martes de La 2. La edad de oro es irrepetible, perteneció a un tiempo complejo, un efervescente, inconsciente y brillante tiempo, hoy sería imposible de emitir. No estamos en los ochenta, pero si andamos necesitados de programas que cobijen la divulgación de músicos desde la televisión pública. Programas que retraten la música que nos dice cómo somos, cómo estamos y cómo hemos llegado hasta aquí.

Y así ha nacido La Hora Musa (martes, 23h). Un programa que, al igual que hacía La edad de oro, se olvida de parafernalias y va al grano. Así planta en el estudio 6 de TVE en Sant Cugat del Vallés la música en directo sin perderse en rodeos o juegos de artificio. Sólo enfrentando al espectador a la poderosa energía de unos artistas interpretando su música en vivo.

Dirigido por Jero Rodríguez (que ha sido director de Cachitos de Hierro y Cromo) y presentado por la cantante Maika Makovski, en su primera emisión La Hora Musa ha recibido a los escoceses Franz Ferdinand, a Mala Rodríguez y a Juan Perro, que ha cantado junto a la propia Maika Makovski. Es interesante este ejercicio que propone el programa: una conversación entre una cantante que habla con otros del gremio con conocimiento de causa y complicidad de oficio.

Y, en las entrevistas, como aquella edad de oro, el programa promete ser un oasis de conversaciones sin demasiados postureos o frenos por la tendencia a lo políticamente correcto. Así Juan Perro ya ha lanzado alguna reflexión sobre la industria discográfica en el primer programa.

Un estreno que ha dejado claro que La Hora Musa busca trasladar a la televisión lo mejor de un concierto, poniendo el foco en una realización inmersiva de cada actuación. Una viva coreografía de cámaras, muy al estilo de finales de los ochenta, que te acoge, hasta hacer creer al espectador que está asistiendo a un acontecimiento sonoro especial y único. Lo consigue La Hora Musa, tanto en sus actuaciones en plató como otras desde una azotea de Barcelona, que sirven para airear el ritmo del programa con una apuesta visual con una fotografía más tratada. Perfecta para consumir 'a la carta' como un videoclip irrepetible. Como también dinamiza el show la aparición de Victor Clarés, que toma el papel del reportero callejero que puede dibujar un interesante mapa cultural de la música que nos parió.

La Hora Musa no romperá las cuotas de pantalla de los audímetros tradicionales, pero si crea un archivo de conciertos y entrevistas que traspasarán las barreras de la viralidad inmediata. Porque, es una obviedad, la música nos hace vibrar pero también representa los estados de ánimo de una sociedad en constante evolución aunque, en la tele en los últimos años, no siempre lo pareciera. 

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