Viernes, 21.02.2020 - 13:43 h
Telediaria

El baile de David Broncano y María Teresa Campos (y lo que representa)

Hay gestos que definen la inteligencia con la que se alcanza el éxito más duradero, el éxito constante. David Broncano tiene muchos de estos gestos, tan sutiles como cruciales en su trayectoria. Un ejemplo: la noche en la que el presentador recogió el Premio Ondas por 'La Resistencia' decidió, de repente, dedicar el galardón a María Teresa Campos "como representante de todos los invitados" que han pisado su late night. Incluso el equipo del programa bajó a celebrarlo con la maestra de la televisión, que estaba en el patio de butacas del Liceu. Saltaron, festejaron. 

Broncano, antes de nombrar a la periodista, recalcó:"un icono, María Teresa Campos". De esta forma, con sólo una palabra, "icono", Broncano ponía en valor la trayectoria de la periodista. Sin esos snobismos en los que caen otros y con el respeto de la amplitud de miras de entender lo que representan aquellos que crearon mucho antes que tú la televisión de autor.

Porque David Broncano y María Teresa Campos tienen más en común de lo que parece. Los dos representan a la televisión que influye socialmente porque atesora una mirada propia aplastante, porque cuenta con una autoría con todas sus consecuencias. María Teresa desde la curiosidad del periodismo próximo, Broncano desde la curiosidad de la comedia millennial. Ambos con un instinto televisivo de ilusionante rapidez de reflejos que genera vínculos todopoderosos con el espectador.

María Teresa lo ha vuelto a recordar este lunes cuando, dos meses después de aquellos Ondas, ha regresado a 'La Resistencia' como invitada que te impide cambiar de canal. Ha repetido en el sofá marrón del programa de Movistar Plus como acostumbra cuando está cómoda en un plató: brillante, ingeniosa, irónica y sin demasiadas corazas -"Mi droga es la vida,  lo que pasa es que creo que me voy a quedar sin droga a la que me descuide"-. Hasta ha bailado (con mucha guasa) con Broncano.

Al fin y al cabo, ese baile representa el significado de la comunicación televisiva que tan bien ejemplifica María Teresa Campos: la generosidad de salir a jugar y abrirse al espectador con un carisma transparente del que es imposible escapar. Algo que pocos presentadores de hoy consiguen. Da igual el género televisivo. Por eso, María Teresa Campos es una profesional transversal, que deja pegadas a la pantalla a todas las generaciones. Porque, al final, la televisión que no olvidamos y siempre traspasa es la creativa, osada e intuitiva televisión de autor, la televisión que trasciende es la que se atreve a bailar. Bailar, en el gigante sentido de la palabra. Como Broncano. Como Campos. 

Borja Terán.

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