Lo que no se ve cuando se apagan los focos de una ficción

El derribo del edificio de 'La que se avecina': ¿por qué no se guardan los decorados de las series míticas?

El vídeo que muestra cómo pasa a la historia un emblemático decorado.

Derribo Mirador de Montepinar.
Derribo Mirador de Montepinar.
Borja Terán

Alberto Caballero, uno de los creadores de 'La que se avecina', ha publicado un vídeo en sus redes sociales en el que se muestra, a cámara rápida, todo el proceso de derribo de la urbanización Mirador de Montepinar. Sólo es un decorado, pero pocas veces el propio espectador tiene la oportunidad de asistir a la forma en la que se desmonta sin piedad una escenografía televisiva de tales dimensiones.

Los fans de las más legendarias ficciones se suelen preguntar el motivo por el que no guardan los decorados más míticos de las series. Los norteamericanos almacenan algunos sets emblemáticos con vista a rentabilizarlos en los tours turísticos a sus estudios, pero casi nunca se preservan las estructuras que simulan edificios dentro de platós si no son reutilizables a corto plazo. La complicación del proceso de desmontaje lo hace complicado y lo más rentable es demoler, casi de la misma manera que las demoliciones en los inmuebles de verdad.

Así, los seguidores de Caballero han podido descubrir cómo se transformaba la famosa urbanización en una amalgama de maderas que, después, se tiraban en grandes containers. En poco tiempo, el estudio pasa de tener un característico edificio instalado en su interior a transformarse en un espacio diáfano, listo para levantar otro decorado efímero.

Al final, la vida útil de este tipo de escenografías suele ser corta. Incluso se deterioran con facilidad, lo que hace difícil salvaguardarlas, al realizarse en su mayor parte con materiales de pega. Más aún en un caso como 'La que se avecina', pues se trata de una comedia que no oculta que sus localizaciones principales son decorados en los que hasta el cielo no disimula que es un telón gris. No pasa nada, la ficción juega a su tono de sátira teatral sin complejos.

Diferente sucede con los escenarios de otras series. Por ejemplo, la producción más longeva de nuestro país, 'Cuéntame cómo pasó', sí ha ido levantando una calle real entre los diferentes estudios en los que se ruedan los interiores. Los inmuebles del barrio de San Genaro están literalmente en un paseo con sus representativas fachadas de ladrillo cara-vista reales, que hasta sufren la erosión de las inclemencias meteorológicas. Lo que dota de más verdad, junto con la luz natural, a unos decorados que trasladan al espectador a un barrio que podría ser el de todos.

Cuando acabe -si acaba algún día- 'Cuéntame', TVE podrá a buen seguro recuperar algún elemento mítico de la escenografía de Los Alcántara. Los decorados de la serie son una especie de patrimonio nacional. Aunque difícilmente sobrevivirá el mítico balcón de la familia, construido casi con los mismos materiales de la época en la que lo sitúa la serie. Consistente es, vamos.

Ningún canal ni productora podría guardar sus grandes decorados. En algunos casos, hay escenografías de calado de inversión económica que se almacenan unos meses a la espera de si vuelve o no el programa, de lo contrario finalmente se destruyen. Parecido ha sido la situación del Mirador de Montepinar, que cambiará de domicilio y, de ahí, que se haya acabado con la escenografía. Porque, en este caso, no es un adiós: la serie ha renovado y esta catarsis pública de despedida a su decorado también será un reclamo para especular y crear expectativa sobre cómo será el nuevo hogar que cobije a sus peculiares habitantes. Matar el edificio y mudarse a otro será una gran oportunidad para que fluyan nuevas tramas de una ficción que ya toca a las 13 temporadas en emisión, sin contar 'Aquí no hay quien viva'. Tantos años creando una comedia del radiopatio de vecinos nacional. Y sin repetirse. Complicado logro, desde luego. 

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