Sábado, 07.12.2019 - 03:23 h
Telediaria

Los traumas de la TV: cuando 'El Hormiguero' de Antena 3 promocionó TVE (y no pasó nada)

Ha sido noticia en distintos medios durante esta semana. El pasado lunes se promocionó en Antena 3 la serie que esa misma noche estrenaba La 1 de TVE. Y eso ha chocado locamente en un país en el que las cadenas intentan simular que no existen otras cadenas de grupos de la competencia.

El galimatías surgió cuando Carmen Maura, Clara Lago y Alexandra Jiménez empezaron a hablar de sus proyectos profesionales en su visita al show de Trancas y Barrancas. Entonces, Pablo Motos -el presentador-decidió ser honesto y preguntar también a Jiménez por la nueva ficción en la que trabaja en Televisión Española, Hospital Valle Norte. Otra serie estilo Urgencias y/o Hospital Central.

Jiménez contestó, sí, pero sin dar demasiado dato de la ficción para no comprometer al presentador, ya que su serie estaba apunto de comenzar en el tabú del canal rival. Pero Motos respondió con un irónico "¿Está bien o qué?" (la serie). Y la actriz se soltó, respondió que  "sí" y recalcó con cierta mordacidad un "se estrena después de esto". Cierto, se estrenaba después de El Hormiguero, pero en La 1. No en Antena 3.

Pablo Motos, entre risas, matizó que "bueno, que aquí después está La voz". Y La Voz lideró la noche, y la serie de médicos no arrasó por la mención de Jiménez en un programa de máxima audiencia de otra cadena. De hecho, fue un fiasco que probablemente lleva a TVE con treinta años de retraso.

No pasó nada con tal nombramiento de la competencia, no hubo un trasvase de espectadores de cadena a cadena en ese mismo instante y ni siquiera cambió el rumbo de la serie de fracaso a fulgurante éxito. No. Porque el éxito o traspiés televisivo se construye con otros factores. No obstante, esta situación define el absurdo de la batalla entre canales que, en vez de tratar la oferta televisiva con la naturalidad que merece el espectador, se quedan atascados en tabúes de no hablar del rival porque "lo haces publicidad".  Sobrevaloran su influencia social, claramente.

Error, pues censurar al rival no hace invisible al resto de la oferta y sí que proyecta una industria audiovisual más débil. Al final, aquella cadena que conversa con naturalidad de todo con sus invitados, por su bagaje profesional y no por la filiación de empresa televisiva, es la frecuencia que termina generando un mayor vínculo de complicidad con su público. Porque ese público se siente respetado y tratado con inteligencia. Por eso, Motos nombró a la serie de TVE con esa conchabanza y cierta socarronería. Él está por encima de canales y grupos. Sabe que eso beneficia a su programa (y a su propia cadena). Así es más libre.

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