Miércoles, 18.09.2019 - 23:19 h
Telediaria

El GPS con voz de Gloria Serra: la última de José Mota que ha vuelto a TVE con un hándicap

En los viernes por la noche de La 1 de TVE se ha instalado, sigiloso, un programa de sketches presentado por Santiago Segura y dirigido por José Mota.

Este prime time de la semana es el horario clásico con el que el propio Mota arrasó históricamente en audiencias, tanto en sus programas en solitario como cuando formaba parte de Cruz y Raya. Y, probablemente, por eso mismo, TVE ha ubicado en ese lugar 'Hoy no, mañana'. Por justiciera tradición, porque TVE parece que ahora mismo funciona por inercia en su estrategia de programación. Pero, cuidado, la inercia termina siendo el enemigo de la programación televisiva.

Pero ahí está Mota, en los viernes de siempre ante unos consumos de la audiencia que no son los de siempre, demostrando que es uno de los pocos cómicos que ha sabido crecer en solitario en prime time. No era fácil, tras separarse de un dúo tan mitificado como Cruz y Raya.

Y lo ha logrado porque, además, sabe rodearse muy bien. 'Hoy no, mañana' cuenta con un elenco de buenos imitadores y actores, además del propio Santiago Segura que sirve como anzuelo famoso. Aunque el modus operandi de las presentaciones no funcionan en la tele de hoy. Son gélidas, pues evidencian que están grabadas por culpa de unas risas falsas de fondo y un brusco montaje de imágenes que transmite desafecto, invitando, por tanto, a la desconexión.

A pesar de esa frialdad del empaquetado, que es una oportunidad perdida para dar más ímpetu al resultado final del programa, 'Hoy no, mañana' está dejando buenas ideas en formato de sketche. Una de las más virales hasta la fecha es el GPS con la voz de Gloria Serra de 'Equipo de Investigación' de La Sexta. Un invento por exportar al mundo que, a la vez, retrata con inteligencia la exageración de la tele.

Los últimos intentos fuera de la Nochevieja de José Mota no han cuajado en millonarias audiencias, sólo han subido unas décimas la maltrecha media de La 1. Aunque sus formatos han sabido dar un salto de calidad en realización para adaptarlos a los nuevos consumos, el hándicap del cómico está en generar un acontecimiento con sus shows desde la televisión de siempre, desde TVE. Él tiene el renombre y el talento. Para superar este obstáculo, lo primero es que se debe huir de la escaleta rígida de los años noventa que grababa las presentaciones de plató por unos bloques muy encorsetados y, como resultado, no despierta ya el mismo interés de un espectador resabiado de contenidos catódicos. 

La audiencia no siente que está asistiendo a un show actual de comedia y sólo ve un producto con una estructura tiesa de presentaciones en el estudio. Quizá el reto de Mota es intentar que este tipo de programas de gags cuenten con una columna vertebral en directo -aunque se grabe horas antes en falso directo para ahorrar costes-, que favorezca proyectar ese nervio del show en vivo y, además, exprima la ruidosa participación activa del público, en plató y compaginándolo con las redes sociales. Es un camino para recuperar el especial de comedia que era todo un evento desde TVE y que, ahora, no lo es porque suena a repetitivamente ya visto, aunque sea rotundamente de estreno. No es nada nuevo, la NBC lo lleva haciendo décadas con 'Saturday Night Live'. La televisión tradicional norteamericana sobrevive bien porque siempre supieron que el entretenimiento es mejor si se envuelve de acontecimiento participativo. 

De hecho, en Estados Unidos, a José Mota la propia cadena de emisión de su programa hubiera impulsado su imagen como gran autor de comedia con una buena táctica de marketing, promociones rimbombantes y hasta un buen envoltorio antes y después de la hora programada para su show. Pero esto no es la NBC, esto tampoco es Hollywood. Esto simplemente es una TVE sin un proyecto en conjunto: perdida, desvirtuada y sin una dirección rotunda en un periodo de transición hacia algún lugar. 

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