Domingo, 21.01.2018 - 21:12 h

El inesperado encuentro de un concursante de OT que describe la mutación de la TV

Ricky Merino, Operación Triunfo
El spoiler.

Ricky Merino es el quinto expulsado de Operación Triunfo 2017 y uno de los concursantes con más repercusión en redes de la Academia dirigida por Noemía Galera. Guionista, actor y cantante, Merino acudió el pasado jueves a este diario, La Información, para ser entrevistado en un directo a través de Facebook Live. Aunque no sería hasta después de la emisión online, cuando un encuentro casual definiría el cambio que sufre la televisión en estos cruciales momentos.

Mientras Ricky se disponía a comer, una pizza familiar, con el periodista que escribe estas líneas, una camarera del restaurante frenó en seco a los pies de la mesa, le miró asombrada y no pudo evitar decir, con cierta frustración, "¿ya estás fuera?". Drama, la chica sigue el programa bajo demanda. "Lo veo con cuatro galas de retraso", añadió. 

"Soy un spoiler", contestó, rápido de reflejos, Ricky Merino entre risas y con su habitual ironía. No le faltaba razón: es un spoiler andante y esta seguidora de Operación Triunfo 2017, mientras estaba trabajando, sintió como el propio protagonista del formato de Gestmusic y TVE estaba destripando el devenir de la trama por estar ya fuera del concurso.

Gajes de los nuevos consumos televisivos, que ya son más realidad de lo que muchos directivos de la televisión quieren creer. Existe una tendencia creciente de seguidores de realities y talents shows que consumen los formatos de entretenimiento como si de una serie se tratara. Da igual que la audiencia ya haya votado hace semanas sus favoritos, nominados y expulsados. Da igual que vayan por detrás del espectáculo.

En este nuevo escenario, los concursantes, si son eliminados de la competición, vuelven a su vida cotidiana y, como consecuencia, son ellos mismos los que revientan a los viandantes la propia trama de su existencia dentro de la tele.  Paradojas de un nuevo contexto, que también define que uno de los éxito de Operación Triunfo 2017 está en que ha sido un formato que ha sabido moverse con soltura en las nuevas plataformas y los nuevos consumos bajo demanda 'a la carta'. Aunque los concursantes sean su propio spoiler. Esto con Breaking Bad no pasaba. 

revolucionándot

El espectador marca el ritmo del consumo televisivo

La televisión ya no es un tótem en el salón de casa que o consumías en familia y en directo sus programas "o no tendrás de qué hablar al día siguiente", como decía Ramón García antes de las efectistas pruebas de ¿Qué apostamos? para, así, dejar pegado al espectador ante la pantalla. Ahora el público ha interiorizado dos vías de disfrute catódico sin complejos. El consumo en directo, comentándolo en redes sociales, o el visionado en diferido, donde se va instaurando la cultura seriéfila de que nadie te destripe la trama, aunque se trate de una competición. Lo que se traduce en un cierto enfado de determinados usuarios cuando se informa del nombre del ganador nada más terminar la final de programas de Masterchef o Operación Triunfo. El público espera a conocer el desenlace a su ritmo, sin ansias, porque la nueva tele tiene la opción de consumirse al ritmo que el espectador marque.

Ahora en portada

Comentarios