Sábado, 23.06.2018 - 21:56 h
Telediaria

En busca de un prime time ideal para Cristina Pedroche

Cristina Pedroche, Top 50
Cristina Pedroche en su nuevo programa 'Top 50'.

Cristina Pedroche se ha convertido en un reclamo para los programas de entretenimiento de Atresmedia. Es evidente que la colaboradora estrella de Zapeando tiene un carisma que despierta un interés especial en las redes sociales. Incluso ha logrado aupar en audiencia a las campanadas de Antena 3 gracias a la expectación por su vestido en el cambio de año.

Sin embargo, a pesar de su potencial mediático, aún nadie ha diseñado un programa a medida de Pedroche. Ninguno de sus formatos como presentadora ha sido un éxito rotundo. De hecho, en solitario, la colaboradora sólo ha logrado brillar (un poquito) al frente de la segunda temporada de Pekín Exprés. Y no lo suficiente.

En Viernes Santo, aprovechando el parón vacacional, Antena 3 se ha sacado de la manga un especial, Top 50. Un ránking, producido por el Grupo Secuoya, con imágenes -demasiado vistas- de la historia de la cadena. Vamos, al final, ha sido un programa de relleno que parecía una oportunidad perdida de probar un nuevo formato en prime time.

Al frente de Top 50, Cristina Pedroche. Ella ha sido el aliciente para otorgar interés a un programa que no traía nada nuevo. No obstante, este encargo podía ser una ocasión idónea para que destacara el desparpajo de la maestra de ceremonias. Pero tampoco ha sucedido. Menos aún con los arrítmicos cortes de edición de la emisión y el silencio del plató que ha acogido la grabación de este "show", el Estudio 1 de Antena 3 con el decorado de La Ruleta de la Suerte disfrazado para la ocasión. 

Al final, el programa en el que mejor ha estado Pedroche como presentadora de prime time  ha sido Tú sí que sí. Un cazatalentos que no destacó por ser una propuesta descafeinada, en donde todo parecía ya visto antes, al igual que ha pasado en el especial de esta noche.

El secreto de Tú sí que sí estuvo en que Pedroche estaba arropada por un guion en el que no era una presentadora al uso. Porque Pedroche no es una presentadora al uso. Ahí está el fallo de todos los programas que, hasta ahora, se le han propuesto: han sido conservadores, encorsetando la labor de Pedroche cuando, en realidad, triunfa por lo contrario.

El programa con el que Pedroche sorprenderá en el futuro será aquel que se diseñe para que brote su capacidad para reírse de sí misma. Y esta es la característica que la diferencia de muchas de sus compañeras. Porque, por eso mismo, ha triunfado Pedroche: por ser diferente.

Pedroche despierta filias y fobias. Se habla de ella porque destaca en una televisión en la que no es sencillo encontrar rostros con una luz especial. Ella tiene esa luz. Y, claro, surgen fans… y detractores. Más aún, al ser una joven en la que una parte de la sociedad se siente reflejada en aspiraciones y frustraciones. Ella cumplió el sueño de muchas de su quinta. Ella sigue siendo como muchas de su quinta. La fama habrá cambiado su modo de vida, pero en cámara no lo transmite.

No es una colaboradora perfecta, tampoco será nunca una presentadora perfecta de esas que recitan todo el guion con una impecable solvencia que cae en el olvido a los cinco segundos. Y esa es su gran cualidad para triunfar en la televisión: no ser del todo perfecto. Pedroche cumple esta auténtica premisa. Porque es, simplemente, Cristina Pedroche. Con su carácter, con su ingenuidad, con su espontaneidad y, sobre todo, con su capacidad de aprender hasta crear un producto de sí misma.

En cambio, en prime time, suelen disfrazar a Pedroche de lo que no es. Más adulta. Más seria. Más repipi. Más convencional. Desvirtuando, por tanto, su esencia. De ahí que sus programas de prime time no reflejen un interés acorde con la movilización que despierta Cristina Pedroche en las redes sociales. Pedroche es una chica viral, pero sus programas han tenido un contenido que no da ni para un retuiteo.

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